La malagueña Ana Mena dislumbró en el auditorio de Castrelos de Vigo con su brillante y adictivo ‘Bellodrama Tour’.
El martes 15 de agosto, 21:55 de la noche, comenzaba la cuenta atrás para la salida de uno de los conciertos más esperados de la serie de Castrelos para este 2023, de la mano de una de las artistas más punteras en el pop urbano español.
Ana Mena tiene bajo su brazo algunos de los hits más populares que han encabezado todas las listas musicales de nuestro país. Sus colaboraciones con Fred de Palma o Abraham Mateo fueron la miel en los labios para el anuncio de su disco ‘Bellodrama’, que lanzó en marzo de este mismo año.
Como ella misma anunció durante el concierto en Vigo, es un disco que «cuando lo escuchas feliz, lo bailas, pero cuando estás triste, lo sientes«, afirmación ante la que varios espectadores asintieron mostrándose de acuerdo con las palabras de la artista.
Un espectáculo que recuerda a las grandes divas del pop
De comienzo a fin, Ana Mena presentó un espectáculo enérgico que invitaba a bailar a todo el que escuchase. Ya sea saltando, bailando bachata o alzando los brazos para las más lentas, la malagueña y su cuerpo de talentosos bailarines interpretaron grandes éxitos como ‘Me He Pillado X Ti‘, ‘Un Beso De Improvisto‘ o ‘Solo’.
No es la primera vez que Ana actúa en Vigo. En 2019 cantó en Coia, lo que muestra su evolución como cantante que además del pop, ha sabido crecer como artista fusionándolo con el reggaetton y los ritmos italianos. Italia tiene con ella un gran vínculo, tanto que con la canción Duecentomille ore, compitió en el Festival de San Remo para representar a Italia en Eurovisión. Sin embargo, quedó penúltima en las votaciones.

Cercanía y honestidad con sus seguidores
El «momentazo» de la noche fue sin duda cuando, tras un emocionante video que permitía a la audiencia que todavía no la conocía saber de sus orígenes; y a todo aquel fanático emocionarse con ella al verla cantar flamenco con tan solo 6 años, su versión de ‘Puedes Contar Conmigo‘ de La Oreja de Van Gogh. «En mis conciertos siempre hago un homenaje a la adolescencia y a la infancia», declaró justo antes de ponerse a cantar.
La ovación que siguió a este tema hizo que la artista tuviera que parar el espectáculo unos segundos, emocionada y conteniendo las lágrimas. «Ay, no sé qué hacer», decía mientras se tapaba la boca con la mano.
Para cerrar la fiesta viguesa, Ana Mena se lanzó con Las Doce, bis para el cual se bajó del escenario para acercarse todavía más a su público. Lo cierto es que cuando el reloj alcanzó esa hora sus seguidores la estarían esperando en los laterales del auditorio y ella, siempre cercana con los suyos, se acercaría a dar autógrafos y a charlar con ellos.
