Inicio Liga SmartBank Córdoba CF Rayo Vallecano 1-2 Córdoba: La Mezquita no teme a los rayos

Rayo Vallecano 1-2 Córdoba: La Mezquita no teme a los rayos

El Córdoba asalta Vallecas y consigue llevarse los tres puntos en su lucha por la permanencia en Segunda División

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Como si de una tradición se tratara, los andaluces volvieron a dar la sorpresa en el feudo vallecano justo un año después de conseguirlo por primera vez.

Vallecas, sinónimo de dificultad. Gente difícil en un barrio difícil. Y, en su corazón, un verdadero campo difícil. Un fortín que se dice. Tal es la dificultad de puntuar en Vallecas, que hasta el propio Rayo, en ocasiones, prueba un poco de su propia maldición. Y esa maldición llegó desde las áridas tierras andaluzas. El Córdoba, nuevamente, se llevó los tres puntos en un choque que los locales no supieron rematar. Y esto es Segunda; el que perdona acaba pagando. Y ahora el Rayo tendrá que pagar la dificultad ofensiva frente a la férrea resistencia cordobesa. Queda un mundo todavía; y Huesca y Sporting bien saben de su extensión.

El encuentro se marcaba más en el calendario de unos que de otros. Los locales, conseguir los tres puntos y aprovechar los pinchazos de asturianos y oscenses para finiquitar la Liga. Los visitantes, a la desesperada por la victoria. Las llamas de Segunda B ya queman en los talones andaluces; y conseguir esa tripleta de puntos podía dar un aire de esperanza a los verdiblancos. Dos equipos, un objetivo. Un colegiado riojano que autorizó la puesta en escena del más importante, del balón.

El deseo por volver a Primera pareció pesar más en las mentes vallecanas, pues los primeros compases del encuentro solo tuvieron un color. Bebé dispuso de la primera en sus botas, pero Kieszek se hizo grande y el balón no encontró puerta. E ahí la dificultad del complicado campo madrileño. Aunque el estreno del marcador llegó de los pies del de siempre: el señor RDT. Justo el día que le concedieron el Premio al Mejor Jugador de Segunda División en el mes de abril, el canterano merengue tiró de sangre fría y tensión. Un buen cuero llegó a sus dominios, con un toque: el portero por los suelos; con otro: el defensa por el mismo verde terreno; y, con suavidad, vaselina y a las mallas. 1-0 y a rugir Vallecas.

Desde ese momento, un solo equipo sobre el terreno de juego. Los pupilos de J. M. González disponían del cuero y por ello, de las ocasiones. Embarba pudo ampliar ventajas, pero el meta polaco no estaba por la labor de recoger más balones del fondo de su portería. Una buena mano salvó el 2-0 instantes posteriores al tanto de De Tomás. Y cuando la tenía el Córdoba, Ba echaba el candado. Ni un solo desajuste defensivo en la primera enmienda del encuentro. Bebé tuvo en su poder, nuevamente, la relajación. Pero el cuero pasó rozando el palo derecho. Con los deberes a medio hacer se llegó al final del primer acto. Fácil pareció convertir el primero, imposible el segundo.

El inicio de la segunda parte fue un cambio total de roles. Es verdad que el Rayo siguió siendo el dueño y señor del esférico, pero no de las ocasiones. Y, a los cinco minutos, la buena gente de Vallecas experimentó de primera mano la maldición andaluza. Un pase de Sergi Guardiola, de la muerte que se suele decir, sirvió para que José Manuel Fernández solo tuviera que empujar el balón a la jaula. Estaba más cerca el 2-0 sí, pero en esa discordia es cuando más alerta hay que estar.

Desde ese momento, el 1-1 pareció oro para los vallecanos. Más cerca se estaba de un 2 en la quiniela que de una X. Lo que antes era un candado, ahora era la alfombra roja en Vallecas. Alberto García comenzó a dar dotes de portero, los que hasta entonces aún no había probado. Signo de la superioridad cordobesa. Insistencia por las bandas del Rayo con un Álex Moreno muy activo. Pero esa línea de cinco andaluza en defensa cortaba todo centro del lateral rayista. Entre centro y centro, nadie vio que Sergi Guardiola se quedó sin marca en el 76. Caso error ante el tercer pichichi de la Liga.

Un pase filtrado de José Antonio Reyes fue a parar a la carrera del punta catalán. Con un toque se deshizo de Ba, advertido con tarjeta amarilla, y con otro, batió por debajo a Alberto para dibujar el 1-2 en el electrónico. Locura andaluza en una discordia vallecana. Los últimos minutos fueron del Rayo. Pero si algo nos enseñaron en el colegio es que si no haces la tarea, no esperes a acabarla en los últimos momentos, pues la “profe” te pillará. Y el minuto 90 pilló a los locales. Los tres puntos viajan a tierras andaluzas. Ya habrá ocasión de celebrar un ascenso contra un rival más gallego.

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