Inicio Cultura Möndo loco: “Nuestro punto fuerte es tocar en directo y darlo todo”

Möndo loco: “Nuestro punto fuerte es tocar en directo y darlo todo”

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Miquel, de Möndo Loco

Möndo Loco presentan su cuarto disco, Dueños de nada, por el que podemos verles en distintos escenarios nacionales. Hemos charlado con su trombonista, Miquel Sáez.

TimeJust: ¿De dónde surge Möndo Loco?

Miquel Sáez: Möndo Loco surge porque Joel (voz y guitarra) tenía un grupo anteriormente y lo dejaron una semana antes de un concierto que tenían. Él decidió no dejar tirados a los del concierto; montó uno en solitario él, con un bombo y con la guitarra, un bajo… tocando un poco de todo, él solo. Invitó a gente de Lleida que él conocía, de tocar en diferentes grupos, para hacer colaboraciones, y a partir de ese concierto, sobre todo, nos conoció más al batería y a mí, que subimos a hacer un tema. Y dijimos “bueno, podríamos hacer un grupo”.

TJ: ¿Cómo os definiríais?

MS: Nos definiríamos sobre todo como una banda de rock. Hay un trombón, pero los temas son muy de rock and roll. Y sobre todo, las letras y los mensajes de los anteriores discos eran más sobre la fiesta, sobre lo que suele hablar el rock and roll. Y este nuevo disco es un poco más reivindicativo.

‘Dueños de nada’ es el nuevo disco de la banda

TJ: ¿Cuál es vuestro punto fuerte?

MS: Los directos. Son muy enérgicos, es una hora y media de adrenalina a tope. Nuestro punto fuerte es tocar en directo y darlo todo en los escenarios, aunque haya tres personas. No necesitamos las mejores condiciones para liar una buena.

TJ: Acerca de Dueños de nada: ¿Cómo están siendo las primeras impresiones?

MS: Están siendo muy buenas. Teníamos otros trabajos discográficos anteriores, pero este ha supuesto un salto de calidad. Ya no solo de cómo son las canciones, que estamos muy orgullosos de cómo han salido; sino también de sonoridad del grupo. El disco suena muy bien, y suena a banda por primera vez. Los otros que teníamos eran más “punkies”, en el sentido de tocar, grabar unas canciones y ya está. Aquí, creo que la obra es mucho más redonda y con más coherencia.

De momento, las impresiones que estamos recibiendo son siempre muy buenas. Esperamos que tire un poco más y empiece a sonar en algunos medios o algunos festivales, que siempre cuesta un poco. Además, no hacemos algo muy comercial como para ciertos circuitos.

TJ: ¿Quién escribe las canciones?

MS: Todos. No hay una canción que haya hecho un miembro solo, ni todas las hicimos todos; cada canción tiene un poco de cada uno. Nuestra manera de hacer canciones es que, normalmente, alguien lleva una propuesta, que puede ser diez segundos de una frase que nos gusta con dos acordes. Y a partir de ahí, la vamos trabajando, según cómo la siente cada uno. “Me llevo la idea, y mañana hago una propuesta”. Y este disco ha sido así. Es una manera de trabajar muy lenta, porque todo el mundo aporta mucho, las letras y las melodías, los acordes, todo. Pero no hay ninguna canción en la que nadie haya hecho nada.

Históricamente, los cantantes siempre tienen que hacer las canciones, se supone que siempre las hacen ellos. Pero en este disco no: una la ha hecho el cantante, otra el batería, otra yo… Pero vamos, que el disco es sinceramente de todos. Por eso estamos muy contentos con el disco, también, porque es algo que nos creemos los cinco, y que es nuestro.

TJ: ¿Es la primera vez que trabajáis así?

MS: Sí, antes el cantante llevaba canciones, y acotábamos “ah, podíamos hacer esto aquí”, pero lo que es la canción la hacía el cantante u otro miembro. Si hacía una canción el batería era como “es su canción, no vamos a meternos”. En este último hemos hecho un ejercicio un poco difícil: que alguien proponga algo y tener la libertad de decir “no, mira, me lo cargo todo y sale esto luego”. Pero es una dinámica que hablamos y que ha sido muy natural, y estamos muy contentos. Por ejemplo, la gracia es que todos nos sabemos todas las canciones. Eso no pasa nunca. Aquí sí, porque hemos trabajado de esta manera, más lenta pero más gratificante.

TJ: ¿Cuánto habéis tardado en hacer el disco?

MS: Prácticamente un año. Empezamos a hacer las primeras canciones a finales de primavera de 2017. Teníamos un poco de crisis de componer, con canciones que eran muy malas; de las primeras que hicimos, no hay ninguna en este disco. Decidimos parar un año de hacer conciertos, porque, además, hubo un cambio de miembro. Cambiamos de bajista, y necesitábamos un año para llegar al local y poder investigar cosas, y tocar. El 2018 paramos, sin hacer conciertos, y en los últimos seis meses salió todo. En total, el disco lleva un año y medio de trabajo, más o menos.

TJ: ¿Cuál dirías que es tu tema favorito de este disco?

MS: Esta me la preguntan siempre y siempre digo una diferente (risas). Igual mi favorito es Sábanas revueltas, ya no solo por lo que significa la canción, sino porque es un poco diferente. Musicalmente es como si fuera un vals, y es como muy repetitiva en la primera parte, incluso un poco depresiva. Habla de la soledad, pero no relacionada a pareja o relación fallida de amor, sino con uno mismo. Lo bueno es que cada uno puede sacar sus cosas. Hay un cambio de compás, de ritmo, pasa a ser cañera, y luego vuelve… Es una canción diferente, si analizáramos musicalmente, y me gusta por eso y por la anécdota de que, cuando fuimos a grabar esta canción, no tenía estribillo.

Fuimos al estudio y era el vals del principio unos dos minutos, y luego, una frase y dos minutos de melodía de trombón. El del estudio dijo “no puede ser, esta canción está siendo muy guay, tenemos que ponerle un estribillo”. Y era el último día de grabación, no quedaba tiempo para grabar ni un día más. Y el cantante sacó un estribillo en dos minutos. “Tranquilos, yo me invento algo”, y se inventó el estribillo, que queda muy bien, y fue muy improvisado. También me gusta eso, la espontaneidad de esa canción. Ha salido muy natural todo, también, porque no teníamos otra.

TJ: ¿En qué os basáis para componer?

MS: Musicalmente, en inquietudes, básicamente. Creo que la música es inquietud por hacer cosas y crear. Es investigar mucho y la idea que habías tenido, hacer la mitad para que no sea muy raro. Sí que al escribir tenemos que marcar un poco las pautas antes. En los anteriores discos, las letras eran más espontáneas, mucho menos trabajadas en el sentido de que lo importante para nosotros era imaginarnos que el disco era un directo. Le dábamos menos importancia a la letra, como sí que te miras mucho la melodía.

En este disco pensamos que merecía la pena también apostar por hacer buenas letras. Que no es que fueran malas las otras, pero trabajarlas un poco y mirárnoslas y escribirlas. Decidimos que queríamos que el disco, a raíz de las primeras canciones que hicimos, tuviera un eje vertebral, que fuese el eje del empoderamiento. El disco tiene dos tipos de canciones, por cómo somos cada uno, pero buscamos que todas tuvieran algo en común.

El disco tiene dos mensajes. Unas cuantas canciones son de clara crítica al sistema capitalista, maltrato animal, etcétera. Y la otra parte del disco es más una reflexión introspectiva sobre uno mismo, sobre temas como la soledad o como el hacerse mayor. Más desde el individuo, igual que hay unas cuantas canciones desde el colectivo. Y todas en común buscan el empoderamiento. De ahí, Dueños de nada. Porque tanto como colectivo, como individuos no somos dueños de nada si no luchamos por nada. Entonces, hablemos de amor, naturaleza, o lo que sea, hace falta ese empoderamiento como manera de ver las cosas, buscar cambiar algo.

TJ: ¿Hay alguna colaboración en el disco?

MS: Normalmente se hacen muchas colaboraciones en los discos, y normalmente se busca alguien bastante conocido para aportar algo musicalmente diferente, pero también por el nombre y promoción que eso te supone. Y no teníamos muchas ganas, la verdad. Lo hemos hecho muchas veces, pero era un disco nuestro, y queríamos que la gente escuchara las canciones porque sí, no porque la canta el cantante de no sé dónde.

Hay una colaboración de un colega, un amigo nuestro que hace un discurso. Yo escribí una cosa, y probamos a hacerlo nosotros, y quedaba mal porque no tenemos voz. Tenemos al colega de Lleida de toda la vida, entonces, podríamos decir que no hay colaboración, aunque sí la haya.

TJ: ¿Y con quién os gustaría colaborar en alguna ocasión?

MS: A mí y a todos nos gusta tocar con nuestros ídolos. Cuando tocas en un concierto y teloneas a un grupo que has escuchado toda la vida, hace mucha ilusión. Evidentemente, nos gustaría colaborar con muchos, pero aquí cada uno el suyo. Möndo Loco, como grupo, no se casa con nadie.

Si te tuviera que decir un referente en común, que nos gustara a todos, te diría Berri Txarrak. Hay una canción en el disco que se llama Malas Noticias (“malas noticias”, en euskera, se dice berri txarrak). Esa la hice yo (risas). Es un poco el guiño, pero en realidad, porque habla de eso, de los medios de comunicación. Algunos, sobre todo los grandes, controlados por grandes empresas… sobre la mala comunicación. De ahí viene Malas noticias. Y de paso era un guiño, que no va a pillar nadie, ni ellos (risas).

TJ: ¿Dónde podremos veros durante esta gira?

MS: Esta gira tiene dos partes, la de presentación del disco, que estamos en ella. Hemos tocado en Lleida, y este viernes, tocamos en Sant Boi. La idea es partirla en primavera y otoño. Fuimos a Burgos, a León, y la idea es mover el disco por Madrid también, que no hemos tocado nunca, y ahora en junio vamos a un festival que hay en Ávila.

En verano paramos, aunque aún sea presentación, y es de fiestas mayores y festivales y cosas por aquí (Catalunya), que es donde nos conocen más. Para septiembre-octubre, ya buscar concierto en Madrid, se está mirando algo en una sala grande de Barcelona, con un grupo internacional bastante top… La idea es girar bastante e ir a sitios donde no hemos ido nunca.

TJ: ¿Tenéis alguna sorpresa preparada para la gira?

MS: Tiramos billetes falsos. Porque sí. Tenemos una canción que se llama Dinero, es la menos sutil y metafórica (risas). Habla de lo que corrompe el dinero, y lo malditos que somos por culpa del dinero. Es un tema muy cañero, lo hacemos para acabar el concierto y tiramos billetes de dólar de Möndo Loco, es como si fuera nuestra tarjeta de presentación. En vez de tener tarjetas con el número, y así, son los billetes. Pero no valen para nada.

La sorpresa es, simplemente y sin que suene muy flipao, que todo el mundo que viene al concierto, aunque no nos conozca, acaba pasándolo muy bien, porque no paramos en hora y media. Creo que esa es nuestra sorpresa, el concebir el directo como que te vas a cansar mucho, y nosotros los primeros. Acabamos los conciertos destrozados, en los primeros, que no estás en forma, con agujetas y todo al día siguiente. Es una hora y media sin parar. Pero no llevamos sorpresas de estructura. Cosas difíciles y caras no llevamos, la intención, sí. Y billetes (risas).

Fechas de conciertos

Fuente: Twitter oficial @MondoLocoBand

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