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Conciertos

El festival SonRías Baixas celebró su 20 aniversario con una gran fiesta

Festival SonRías Baixas (10)
El confeti de La Pegatina llenó de color la última jornada del festival SonRías Baixas. / Foto: Val Miñor Visual

Durante cuatro días Bueu se llenó para conmemorar los 20 años del festival SonRías Baixas al que acudieron más de 22.000 personas.

El festival SonRías Baixas está más que consolidado con sus 20 años a la espalda. Esta edición ha sido muy especial, con artistas habituales en el cartel y sorpresas. También ha incluido como novedad una fiesta de bienvenida para los primeros en llegar a Bueu y colocar su tienda de campaña para disfrutar de la experiencia completa.

Gran afluencia de gente al festival SonRías Baixas 2023. / Foto: Val Miñor Visual

Sesión vermú

La última jornada del festival comenzó con una sesión vermú de marcado carácter gallego y que puso a bailar a centenares de personas. Lamatumbá se encargó de dar la bienvenida a un nuevo día de festival a los centenares de personas que fueron llenando el recinto.

Bajo un sol abrasador el grupo hizo un repaso por los temas más destacados de su discografía como Watercumbia y Desertor y el reciente Xa nos tardaba!. No faltaron como colofón a su actuación las populares Licorcafé y Dolores, coreadas por el público.

Lamatumbá dejando cantar al público del festival SonRías Baixas. / Foto: Val Miñor Visual

Lamatumbá cedió el testigo a los esperados Ortiga y Pili Pampín. El dúo puso a bailar a los asistentes a golpe de clásicos reversionados como La lista de la compra de La cabra mecánica y Olvídame y pega la vuelta de Pimpinela.

También se atrevieron con adaptaciones al gallego de Saturday night de Whigfield y Freed from desire de Gala Rizzato. La despedida llegó con los grandes hits con los que estrenaron y consolidaron su peculiar unión. Así, todo el público gozó de la versión más moderna de Eu chorar chorei y O galo. Además, hicieron un guiño-homenaje a Lamatumbá interpretando Licorcafé al cierre de su actuación, que marcó el final de la jornada matutina.

Pili Pampín y Ortiga cantando juntos en el festival SonRías Baixas. / Foto: Val Miñor Visual

De escenario en escenario

Los conciertos continuaron por la tarde y se prolongaron hasta la madrugada. Las actuaciones se iban alternando en los dos escenarios del recinto. El más grande estaba pensado para los artistas con una puesta en escena más ambiciosa y el más pequeño estaba dedicado sobre todo a artistas del panorama gallego y emergentes. 

LaMontagne & PicoAmperio se encargaron de calentar el ambiente y amenizar la espera por los cabeza de cartel. Actuaron con el sol todavía incidiendo con fuerza en el recinto y ante un público que buscaba la sombra y empezaba a coger sitio para el siguiente concierto en el otro escenario.

LaMontagne & PicoAmperio abrieron la sesión del sábado por la tarde del festival SonRías Baixas. / Foto: Val Miñor Visual

Cabalgando la A3

El espacio se iba llenando y se palpaban las ganas por disfrutar de Arde Bogotá, los siguientes en actuar. El grupo murciano empezó derrochando energía con Los perros, tema que abre su último álbum Cowboys de la A3. No tardaron en dejar claro su propósito: «Venimos de Murcia y hemos venido a Bueu a haceros bailar«. 

Hicieron vibrar al público y disfrutar con sus canciones más recientes pero también con las de trabajos anteriores como Abajo o Exoplaneta. Los asistentes se atrevieron a cantar e incluso provocaron que se repitiera el estribillo de Cowboys de la A3 al seguir haciendo los coros cuando el grupo había acabado de tocar el tema. Además, el vocalista de Arde Bogotá quiso sentir el calor del público y bajó del escenario para interpretar Cariño mientras le aupaban. 

Arde Bogotá en el festival SonRías Baixas. / Foto: Val Miñor Visual

Fiesta entre el público

Con el sol empezando a caer llegaba el turno de Grande Amore, que mostró gran complicidad con el público. Entre los asistentes se encontraban amigos como Samu y Nere, que van a ser padres de mellizos, a los que dedicó Pelea.

La implicación del público se dejó notar desde el principio al cantar con gran entrega Vémonos no baño y acabó con Grande Amore bajando del escenario para interpretar Esta pena que a veces teño rodeado y absorbido por los asistentes que siguieron el concierto.

Grande Amore en el festival SonRías Baixas. / Foto: Val Miñor Visual

Explosión de color y derroche de alegría

Al atardecer, La Pegatina recogió el testigo y se propuso dejar huella en la memoria de los asistentes. Así, nada más empezar el concierto una explosión de cintas de colores inundó el recinto y desató la euforia. Una sorpresa inesperada que anunciaba la gran fiesta que el grupo, cabeza de cartel, tenía preparada.

Y volar fue la primera en sonar y con la que el público empezó a darlo todo bailando, saltando y cantando. El grupo consiguió mantener este ritmo y energía a golpe de temas movidos y animados como Yo quiero bailar y Miranda.

La Pegatina sobre el escenario principal del festival SonRías Baixas. / Foto: Val Miñor Visual

Además de las cintas, en Ahora o nunca se sumaron al juego una pelotas y más tarde unos globos que se pasearon por las cabezas del público, haciendo aún más divertido el concierto.

El grupo hizo un repaso por su trayectoria musical, con canciones en diferentes idiomas e introdujeron en el repertorio pequeñas versiones de Vivir mi vida de Marc Anthony y Mi gran noche de Raphael.

La Pegatina se metió enseguida al público en el bolsillo y aprovecharon la buena sintonía para jugar. Así, pidieron a los asistentes que se agacharan en Gat rumberu y seguir la fiesta con más ganas.

La parte más íntima llegó con Y se fue y las linternas de los móviles del público iluminando el recinto. Además, cambiaron la letra con un guiño al festival SonRías Baixas: «De aquel día en Bueu yo no me arrepiento«. El concierto acabó con Mari Carmen y Lloverá y yo veré, que desataron la locura.

El confeti tiñó de color y alegría el festival SonRías Baixas. / Foto: Val Miñor Visual

El poderío de un espíritu libre

Caía la noche en Bueu y María de Juan marcaba el cambio de estilo musical. Desplegó su arte con una puesta en escena costumbrista y de raíz. Consiguió retener a un puñado de asistentes mientras la gran mayoría aprovechaba para ir a cenar.

No se perdieron su actuación los miembros de Arde Bogotá, que disfrutaron del espectáculo desde el foso. En el repertorio de María de Juan no faltó Qué poderío tendrá, su tema más popular.

María de Juan en el festival SonRías Baixas. / Foto: Val Miñor Visual

De madrugada y siendo ya domingo, Macaco irrumpía en el escenario principal. El artista, otro de los cabeza de cartel del SonRías Baixas, se encontró con un público muy receptivo y participativo que cantó las primeras canciones a pleno pulmón. Así, lo dieron todo con A tu manera, Moving y Volar.

Al igual que él las canciones fueron fluyendo durante el concierto y mostró su versatilidad musical y sus diferentes etapas a lo largo de su carrera. Sonaron Con la mano levantá, Hijos de un mismo Dios y Lo quiero todo contigo, entre muchas otras. También hubo momentos de compartir reflexiones con el público. Además, La Pegatina se subió por sorpresa al escenario para acompañarle y Macaco llegó a acercarse al público para sentir de cerca su calor.

Macaco se mostró cercano e interactuó con el público del festival SonRías Baixas. / Foto: Val Miñor Visual

Cool Nenas, la sorpresa de la última jornada

La programación del sábado, que se prolongó hasta la madrugada del domingo, incluía una actuación sorpresa que generó gran expectación. Así, los asistentes se congregaron frente al escenario más pequeño ansiando saber de quién se trataba.

Derrochando energía Cool Nenas, que ya habían actuado en la jornada anterior, acabaron con el misterio. Con la ausencia de dani en esta ocasión, Kimberley Tell y Mariagrep pusieron al público a bailar con una sesión DJ que cerró las actuaciones en el escenario más pequeño del festival.

Maríagrep y Kimberley Tell, integrantes de Cool Nenas, ofrecieron una sesión DJ sorpresa. / Foto: Val Miñor Visual

A pesar de que figuraba como actuación sorpresa en los últimos horarios difundidos, lo cierto es que el doblete de Cool Nenas era un pequeño secreto a voces. En la cuenta de Twitter oficial del festival SonRías Baixas se publicó un horario que incluía las dos actuaciones, viernes y sábado, así para algunos no hubo sorpresa con la aparición de las jóvenes.

Todavía quedaba fiesta por delante, pero en el escenario principal. Se encargaron de despedir el 20 aniversario del SonRías Baixas Dubioza Kolektiv y Ninhodelosrecaos con su sesión DJ. Los organizadores apuntan que esta edición ha batido el récord histórico de asistencia con más de 22.000 personas, desde niños hasta mayores.

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