Cine Críticas Cultura

‘Espías con disfraz’: Buenas intenciones no tan bien llevadas

Estas Navidades Blue Sky Studios (Ice Age, Robots) nos trae su nueva película familiar, Espías con disfraz, la cual se estrena este 25 de diciembre.

Espías con disfraz cuenta la historia de Lance Sterling (Will Smith), espía profesional de éxito y muy talentoso, el cual es acusado de traición al país después de que un enemigo lo incrimine en el robo de cierta tecnología de guerra.

Sterling dependerá de la ayuda del joven Walter Beckett (Tom Holland), un científico encargado de desarrollar gadgets para espías, y que es considerado “raro” debido a que busca que sus inventos nunca dañen a las personas.

Por accidente, Sterling es transformado en paloma al ingerir un invento de Beckett. Desde ese momento, ambos deberán colaborar a pesar de las reticencias del espía, que considera a Beckett un ingenuo por no combatir al fuego con fuego.

‘Espías con disfraz’ defrauda en su ejecución

La premisa de la película es aceptable, si bien no destaca por su originalidad. ¿Cuántas historias conocemos en la que dos personajes muy distintos, incluso enemigos, se ven forzados a pasar tiempo juntos y acaban entendiéndose y llevándose bien? El principal problema de Espías con disfraz es que nos cuenta esta misma historia que ya conocemos, y de una forma que no despierta demasiado interés. La película es una sucesión de acción frenética y chascarrillos excesivos, que casi siempre consiguen cansar más que divertir.

El arranque tampoco brilla por su innovación: conocemos a un pequeño Walter al que ya entonces señalan como “el raro”, cuya madre es la única que lo apoya. Sabemos lo que pasará con la madre desde el momento en que entra en escena, y aquí topamos con otro problema relacionado con el anterior: Espías con disfraz es demasiado predecible. En ningún momento sorprende, ni sucede nada que no esperemos (porque, naturalmente, conocemos la historia, con otro “disfraz”).

Los dos protagonistas se definen sobre todo por contraposición con el otro, lo que ayuda a conocerlos mejor; sin embargo, echo en falta algo más de profundidad en Lance. Mientras que a Walter lo vemos en su infancia, y conocemos detalles de su pasado, en el caso del espía nos tenemos que conformar con un par de insinuaciones sobre guerra y amigos perdidos, nada concreto que colabore en la empatización con él. Esta carencia se extiende al que, de estar mejor construido, podría haber sido mi personaje favorito de la cinta: la agente Marcy Kappel. Es la encargada de detener a Lance, y por tanto una de las antagonistas, un personaje relevante. Sin embargo, solo vemos de ella la superficie, casi nada de su personalidad y, por supuesto, nada que se parezca a una historia.

Lo mejor de la cinta es lo imaginativo de los inventos. Walter es un pacifista nato, y es entrañable siempre que presenta algún nuevo gadget con el que atacar sin violencia (y con mucha purpurina), y esto nos lleva a lo que puede salvar Espías con disfraz: el mensaje pacifista. Pese a toda la violencia mostrada o insinuada durante la trama, tiene una clara vertiente anti-belicista, reflejada en las ocurrencias de Walter.

En resumen: me quedo con la sensación de que Espías con disfraz tenía buenas intenciones y muchos puntos para destacar como aventura de espías para toda la familia; pero que se ha quedado en el intento, tal vez por estar hecha con prisas o sin suficiente trabajo de guion. Funciona como entretenimiento, donde pasan muchas cosas y podemos anticipar la mayoría. Pero si buscas algo más que una oportunidad desaprovechada, es más recomendable que eches un vistazo al cortometraje en el quel, al parecer, está inspirada esta película.

1 Comment
  1. remendez 11 meses ago
    Reply

    mi critica espia y palomera
    nocreasnada.com/resena-critica-opinion-pelicula-espias-a-escondidas-espias-con-difraz-2019/

Leave a Comment

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: