Inicio Actualidad Crítica de cine | Under the Sun

Crítica de cine | Under the Sun

0
Cartel oficial del documental "Under The Sun" de Netflix

Netflix, junto al director alemán Vitaly Mansky, nos trae Under the Sun, un documental sobre la vida de una niña en Corea del Norte, que actualmente vive en una dictadura comunista liderada por Kim Jong-un

Mi padre dice: «Corea es el país más bello de Oriente. Corea es la tierra del Sol Naciente»”. Siendo esta la primera frase del documental (dicha, además, por una niña de tan solo ocho años) parece que Kim Jong-un y su régimen nos quieren vender una visión fantástica y utópica de la vida de los norcoreanos. Es por ello que el Gobierno de Corea del Norte cede los permisos de grabación a Vitaly Mansky. Les parece una buena idea: propaganda política edulcorada, lanzada al resto del mundo, en pleno siglo XXI.

Pero el director tenía una idea muy distinta al respecto y, a pesar de tener a dos hombres controlando todo el proceso de rodaje, consiguió lanzar una obra majestuosa. Yo, personalmente, la calificaría de “metáfora”.

Es así cómo todo queda grabado; es decir, las instrucciones de lo que se debe o no se debe decir en el documental, también. Se aprecia una misma escena repetida una y otra vez, bajo las instrucciones precisas de cómo deben ser realizadas.

Under the Sun trata de la vida de una niña que ha sido elegida para entrar en la Unión de Niños de Norcorea. No queda muy claro de qué tipo de organización se trata, ni qué fin tiene, pero se percibe a los niños que pasan a ser miembros de este como un escuadrón, como un ejército de menores. Pero, realmente, todo se percibe de manera muy militarizada, es decir, la gente se mueve en filas, no hay ruido y no se interactúa más de lo estrictamente necesario.

Kim Jong-un es el Líder Supremo, el Respetadísimo Líder que lo dio todo por los niños. Podemos apreciar estas afirmaciones durante el largometraje tanto en la televisión, como leerla en carteles por la calle, y se imparte como materia fundamental en las escuelas, llenando de orgullo a los ciudadanos.

A modo de anotaciones al margen, Vitaly Mansky da algunos datos que no aparecen en pantalla en múltiples ocasiones. Por ejemplo: el padre de Lee Zin-mi (la niña protagonista) realmente es periodista, pero en el documental desempeña el papel de ingeniero textil. Su madre es camarera en la vida real, pero hace de trabajadora en una fabrica de leche de soja.

En ambos entornos de trabajo simulados se repite el mismo patrón: todos los compañeros felicitan a los padres de Zin-mi por la reciente entrada de su hija en la Unión de Niños y, después, se elogian entre sí por el trabajo conseguido a modo de equipo.

Para mí, el elemento que más destaca en la composición de la película es la grabación de planos que para los supervisores no parecen importantes. Es decir, se aísla al espectador del discurso oficial que se está dando para mostrar la cara de insatisfacción de alguna trabajadora textil, o la cara de los niños, cansados, cuando escuchan a un héroe de guerra dar una charla sobre las maldades de los japoneses o los estadounidenses, a los que califica de canallas.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.