Beret en la Sala Bikini. Fotógrafa: Judith Bonet

Entrevistamos a Beret, quien se encuentra en plena gira de conciertos

Francisco Javier Beret, de nombre artístico Beret, dio el salto a la fama a través de YouTube, donde empezó a subir sus propias canciones. El artista sevillano, con un estilo muy propio, ha compuesto temas conocidos como Dime quién ama de verdad o Vuelve. En TimeJust hemos tenido la oportunidad de hablar con él.

TimeJust: ¿Cómo te quedas al saber que consigues sold out en la mayoría de tus conciertos?

Beret: He estado un mes de parón, que estaba desconectado completamente de la gira, y volver ahora sabiendo que he hecho tres sold out y encima siendo Barcelona, pues imagínate, súper contento. Se habrá vendido todo hará tres o cuatro meses. Incluso hay gente que vendría a otro más. Estoy muy contento.

TJ: ¿Cuando empezaste a hacer música esperabas que todo pasara?

B: No, porque yo empecé a hacer música indiferente completamente de conseguir algo. Yo estaba estudiando, estaba haciendo Bachillerato. No tenía muy claro tampoco qué carrera estudiar. Empecé a hacer música porque yo componía, no cantaba, y fue gracias a la motivación de unos amigos que me dijeron “tío, me gusta como estás haciendo esta instrumental”. Son los que realmente me dieron el paso a decir “¿y por qué no muestro a la gente esto a ver qué tal?”. Pero yo no quería ser cantante, yo iba a mi bola.

TJ: ¿Cuál crees que ha sido la clave para tener éxito?

B: Creo que en mi caso ha sido que las personas que me escuchan se reinventan en cada canción. No hay una sola canción que vaya de forma objetiva a algo, sino que cada persona que me escucha coge cada canción y la adapta a su historia. Y realmente es eso lo que engancha a la gente, el que yo escriba por cierta razón y que cada persona diga “pues a mí me suena a lo que me ha pasado a mí”. Es que a lo mejor ni me ha pasado a mí, pero cada uno como que se lo adhiere. Y creo que es eso, sentirse tan identificado.

TJ: ¿Qué es lo que más te sorprende de la fama?

B: Lo que realmente más choca de todo esto es la vida tan frenética que se tiene. No es que haya un mes bueno, una semana buena, es que es constantemente. Cuando estás de gira es concierto en 900 km, concierto en 700 para allá, otro para acá, y después vas a coger un avión y vas a otro país. Y eso es realmente lo que me choca: el hecho de que yo tenía una vida cuadriculada, como cualquier persona, haciendo tus estudios, y de buenas a primeras partes eso, partes la rutina, la monotonía y empiezas a vivir “libre” y haciendo lo que quieres.

TJ: ¿Cuándo y cómo surgió tu necesidad por componer y por hacer música?

B: Yo empecé a componer a los 12 años, en primero de la ESO. Y empecé, realmente, no por una necesidad de desahogo. Es una tontería, pero yo cogía cuatro autobuses al día porque estaba en un colegio que entraba súper temprano y salía súper tarde. ¿Qué pasa? Yo iba al colegio, volvía a casa a comer y después tenía que volver para allá de nuevo y después volver. Entre autobuses me ponía a escribir, a pensar, a mirar. Y eso es lo que realmente me hizo coger el gustillo de “tío, me gusta componer”, y ya es cuando empezaron a complicarse un poco las cosas. Yo tenía una vida bastante de niño que está estudiando y poco más. Y ya es cuando uno crece, uno empieza a pasar por cosas y es cuando compones por algo. De hecho, muchas canciones que salieron hace poco son canciones o ideas o frases de hace mucho.

Beret en el concierto del 13 de enero en la Sala Bikini de Barcelona. Fotógrafa: Judith Bonet

TJ: ¿En qué lugar te inspiras más para componer?

B: Pues te diría que es en mi cuarto donde encuentro todas las canciones, aunque donde me salen las frases puede ser en cualquier sitio. Pero donde me pongo a darle forma y creatividad y a darle un poco de arquitectura es en mi cuarto.

TJ: ¿El sitio más raro donde hayas compuesto?

B: En un avión, de fiesta… En cualquier sitio. Imagínate que estoy de fiesta y le digo a un colega “esa frase es buena” y la anoto en el móvil.

TJ: ¿Quiénes son tus referentes a nivel musical?

B: Yo de muy pequeño escuchaba a Morodo un montón, también Andrés Suárez. Pero referente que yo quiera ser como él, nunca. Me gusta la música, pero nunca he llegado a ser fan fan fan de alguien. Referente creo que es un poquito de cada uno, o sea, por cada época se han ido metiendo en mí y ha sido como “esto, esto y esto”, y a día de hoy este es el resultado.

TJ: Si tuvieras la oportunidad de decirle algo a tu yo de hace cuatro o cinco años que empezó a subir maquetas a Youtube, ¿qué le dirías o qué consejo le darías?

B: No corras, vive el presente, no pienses ni adelante ni atrás, vive el presente. Porque te das cuenta de que esto es una vida muy bonita, pero que se lleva complicado porque tienes muchísima presión. Realmente, para disfrutar esto hay que tener muchísima serenidad. Por lo tanto, a mi yo de antes le diría que respirase y que se tomase las cosas con calma, que no fuese tan corriendo, que no piense en lo que va a pasar, sino en lo que pasa ahora.

TJ: Si no hubiese existido Youtube, si no hubieses podido subir tus temas a la plataforma, ¿qué habrías hecho para darte a conocer?

B: Yo realmente no subí vídeos para hacerme conocido, yo subí temas a YouTube porque era el único sitio donde se podía subir un tema. Yo antes de conocer iTunes, de conocer SoundCloud, solo sabía de Youtube. Sin Youtube, me hubiese dado a conocer por los conciertos. Complicado, mucho más complicado. Yo no subí temas para hacerme conocido, por lo tanto yo no tenía esa pretensión de “voy a hacer tal, para conseguir esto”. Si no hubiese existido Youtube, quizás no hubiese sido conocido porque no hubiese subido temas. Estaría en mi casa.

TJ: Si ahora te miraras desde fuera, ¿cuál crees que es tu esencia?

B: El hecho de que me gusta mucho mirar las cosas de muchas formas. No me quedo con la apariencia de las cosas, sino que me gusta llegar a la conclusión de muchas cosas, porque eso parte la monotonía. Todo tiene magia realmente. Y yo creo que eso es lo que realmente quiero transmitir. Como que quedarse con la primera toma de algo es demasiado sencillo. Si hay algo que me diferencia es el hecho de que intento dar a entender a la gente la forma en la que yo miro algo, que no es de la primera forma que se ve. No es lo mismo, una gilipollez, estar tomándote una Coca-Cola, por así decirlo, y me la bebo, que decir “¿cuántas cosas tienen que pasar para yo tener esta Coca-Cola en la mano?”. ¿Me entiendes? El hecho de que yo esté aquí, el hecho de que hayan inventado esto, esto y esto. Es otra forma de mirarlo. ¿Con cuál le das más valor? Con la segunda, no la primera. Por lo tanto, quiero que las cosas que son rutina y las cosas que se obvian tanto se valoren más.

TJ: Cuéntanos qué va a encontrar la gente en tus conciertos.

B: En cierta forma, yo creo que la gente viene con la idea de que canto determinados temas. Pero yo lo que quiero transmitir en los conciertos es diversidad, que no vayas a un concierto de Beret y digas “me voy a morir de la pena” o “me voy a poner loco”, sino que haya de todo. Eso es lo que quiero que la gente se lleve. Que cuando se vayan digan que les ha gustado más de lo que esperaban porque es más diverso.

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