Inicio Cultura Arte Un viaje de tintes surrealistas: “Lorca. Un poeta en Nueva York”

Un viaje de tintes surrealistas: “Lorca. Un poeta en Nueva York”

0
Fuente: Panini

Reseñamos Lorca. Un poeta en Nueva York, la obra de Carlos Esquembre que ha editado Panini dentro del sello Evolution Comics

A través del sello Evolution Comics, Panini presenta una novela gráfica centrada en la estancia que Federico García Lorca llevó a cabo en Nueva York, entre junio de 1929 y marzo de 1930, y que le inspiraría para crear una de sus obras más célebres, Poeta en Nueva York.

Una cuidada edición, con prólogo de Ángel Herrero (lingüista y poeta) y contenidos adicionales sobre el material documental y el proceso de creación, es el envoltorio perfecto para esta historia, a medio camino entre lo biográfico y el surrealismo, que supone el primer gran proyecto gráfico de Carlos Esquembre.

El surrealismo se cuela en pequeñas dosis, pero muy significativas, ya desde el primer capítulo, un sueño pesadillesco con pianos, hormigas que surgen de agujeros en las manos y constantes cambios de realidad que trae a la memoria Un perro andaluz, de Luis Buñuel, ilustre cineasta y buen amigo de Lorca. No es de extrañar, puesto que ambos, junto con Salvador Dalí, constituyeron el trío de genios que marcaron las artes españolas del siglo XX. De hecho, más adelante en la historia, Buñuel y Dalí hacen un cameo en forma de alucinación en un momento en el que Lorca añora la compañía de sus amigos y se ve reconfortado al imaginarse con ellos en una playa al otro lado del mundo.

Pero, si bien el cineasta y el pintor hacen acto de presencia, el protagonista es el poeta. Aunque, tal como destaca Ángel Herrero en su prólogo, la representación del poeta pasa por la recreación de su ambiente y por ceder el (aparente) protagonismo a sus amigos, mientras Lorca se mantiene en un discreto segundo plano desde el que puede dar rienda suelta a sus afectos, preocupándose del bienestar de los que le rodean. Obviamente, no todas las páginas se plantean así, pero sí es significativo el hecho de que en muchos momentos, con total naturalidad, el foco se desplace del poeta al ambiente, sin que eso signifique perder información o comprender peor al personaje. Lorca se manifiesta como el protagonista omnipresente.

Así, tienen cabida, con diferentes grados de protagonismo, numerosos personajes, lugares o acontecimientos entretejidos en el contexto cultural de la época: desde el crack del 29 (que Lorca lamenta amargamente haber vaticinado) hasta la experiencia de cruzar la frontera americana en la isla de Ellis, la ley seca, el auge del jazz, las luces eléctricas de Broadway, las diversiones del parque de atracciones de Coney Island, referencias a Edgar Allan Poe… Eso sin contar apariciones estelares como la del amigo del poeta, Philip Cummings, de Ed Smalls (propietario del cabaret Small Paradise) y de algunos de los personajes más destacados del Renacimiento del Harlem, como Nella Larsen o las Blackbirds de 1928.

Como se descubre en las ilustraciones que siguen a la página del título de cada capítulo, esta novela gráfica no es sino una construcción de la figura de Lorca, ficcionada a través de los testimonios y la documentación que conocemos. En esta biografía, no son tan importantes los hechos (que están, y se reflejan de una manera muy distendida) como los sentimientos y emociones, la psique de un personaje que ha trascendido la Historia y la Literatura.

Lo que plantea Carlos Esquembre es un acercamiento a la personalidad del poeta, a su forma de entender la vida, para comprender un poco mejor la concepción de una de las obras más destacadas de su producción. No en vano, el punto final de esta novela gráfica es el momento en el que Lorca entrega el manuscrito a José Bergamín, su editor, en julio de 1936. Conocer la historia hace especialmente doloroso leer este epílogo.

Lorca. Un poeta en Nueva York es una obra que te sumerge en la personalidad, en el entorno y en la obra de una figura fundamental de la literatura española. Una lectura que sirve para perderle el miedo a aquellos reacios a adentrarse en su universo poético, y que al mismo tiempo hará las delicias de los enamorados de su obra.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.