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‘House of Cards’: Todo lo que hace mal Zoe Barnes como periodista

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Fotograma de Zoe Barnes en 'House of Cards' / Fuente: Netflix

La ficción ha usado en muchas ocasiones el perfil del periodista para darle forma a sus tramas, especulándose mucho sobre el trabajo de los profesionales de la comunicación y, en ocasiones, mostrando modelos que no se corresponden con el cometido real de este.

La serie de Netflix House of Cards es muy sonada, ya sea por su director y productor principal, David Fincher, o por Kevin Spacey y los escándalos de los que ha sido protagonista en los últimos años. La construcción de sus tramas y personajes es realmente buena. No son personajes planos, tienen una historia detrás y todos son necesarios, no creo que se hayan inventado personajes por casualidad en este caso. Y entre todos ellos, que intervienen de alguna manera en la carrera política de Frank Underwood (Kevin Spacey), se encuentra Zoe Barnes (Kate Mara), una periodista joven del diario The Washington Herald. Está dentro del ámbito del periodismo político que, harta de estar en la misma posición, sin ascender, decide darle un giro a su carrera profesional aliándose con Frank Underwood.

El trato

El trato inicial al que se comprometen es a que el político le dará información confidencial a Zoe Barnes, lo que le permitirá tener poco a poco más relevancia dentro de su medio de comunicación. Zoe en ese momento piensa que tiene el control de la situación. Por medio hay una fotografía que podría resultar polémica, en la que Frank le está mirando lascivamente en una gala y ella “amenaza” con publicarla si no acepta su propuesta. ¿Pero qué está pasando realmente si hablamos en términos periodísticos?

Hay veces en las que los periodistas no acceden directamente a las fuentes sino que ellas aportan información, pero nunca de manera desinteresada. Es decir, toda persona que cuenta algo en relación a un caso que está investigando un periodista tiene un interés. Este puede ser económico, puede ser que quiera que se ensucie la imagen de alguien o hacer válida su versión de los hechos e incluso puede querer protagonismo.

En este caso Frank Underwood quiere que los medios estén a su servicio, aunque sea de una manera pequeña, porque sabe que estos influyen en la opinión de la gente. Zoe tiene que publicar la información que este le da como “filtraciones”, es decir, sin nombre. Es el recurso que muchos diarios usan cuando escriben “fuentes cercanas al medio”, para lo que hago una pequeña reflexión: si a una noticia no se le pone nombre (a la persona que declara algo) pierde inmediatamente credibilidad, tienes que fiarte de lo que te cuente el autor.

Más misiones

Zoe, al ver que cada vez gana más protagonismo y que empieza a destacar por encima de sus compañeros, empieza a trabajar a las órdenes del congresista, que le pide que publique un editorial que supuestamente escribió su adversario político principal en el que había declaraciones antisemitas.

Este editorial en concreto se publica muchos años antes de que esta persona asuma el cargo de Secretario de Estado y el periodismo se mueve por el llamado “agenda setting”, temas que tienen interés general en la sociedad y que se tratan en orden de prioridad. Si no hay ninguna noticia relacionada con este caso, obviamente alguien publica con unas pretensiones determinadas. Todo lo que se publica en los medios de comunicación tiene un porqué.

Viendo que el plan va “viento en popa”, Frank pide a Zoe que publique una información en la que se señale a una política como una de las opciones para ser la nueva Secretaria de Estado. La periodista obedece, saltándose los principios básicos de verificación y de fuentes.

Relación política y periodismo

El periodismo tiene la misión principal de vigilar al poder, de molestarlo. No de ser un aliado de los políticos y de darles lo que piden. Tiene que cuestionarse medidas que se toman y verificar todos los datos que le llegan, pues muchos de ellos tienen intereses.

Es aquí cuando es necesario analizar la relación de lealtad y fiabilidad entre una fuente y un profesional de la comunicación: Zoe accede a hacerse fotografías desnuda para probar su lealtad frente al político, parece el mundo al revés. Es el periodista el que tiene que pedir garantías a la fuente de que la información que le está dando es cierta, aunque no se pueda publicar y solo la tenga como línea de investigación.

El criterio y el interés se han revertido, ella solo quiere tener poder y necesita a Underwood para conseguirlo, lo que es una relación muy peligrosa profesionalmente hablando. Además, dentro de la serie ambos comienzan una aventura, a la que ella decide ponerle fin en un momento de la trama y él, en consecuencia, deja de darle datos sobre los que escribir. Se convierte en todo lo que no tiene que ser un periodista, un pelele a manos de los intereses de un político.

Puede ser que se utilice este personaje en House of Cards como una forma de crítica a la politización de los medios de comunicación, de los conglomerados que son afines a diferentes partidos políticos y que se intente mostrar cómo no tienen que hacerse las cosas en este ámbito profesional, pero se vuelve a estereotipar la imagen de los informadores. Es necesario que nosotros mismos hagamos una dura crítica sobre nuestro trabajo y que aspiremos a ser vigilantes del poder como periodistas.

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