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Festival de Venecia: Roman Polanski presenta su nueva película ‘J’acuse’ envuelto en la polémica

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Tercera jornada del Festival de Venecia. En esta ocasión se han presentado algunas películas muy esperadas de la Sección Oficial como J’accuse de Roman Polanski; Seberg, cinta fuera de concurso protagonizada por Kristen Stewart; también fuera de concurso el reseñable documental sobre Imelda Marcos, The Kingmaker, o en la sección Orizzonti la española Madre de Rodrigo Sorogoyen.

El día ha empezado bastante caliente: tras las declaraciones de Lucrecia Martel sobre su intención de no ir al pase de estreno de la nueva película de Roman Polanski porque ella no separa al artista de la persona, esta mañana se presentaba la nueva cinta del director francés, J’accuse, con unas críticas algo erráticas.

El oficial y la espía (traducción al castellano) trata sobre el momento histórico en el que Alfred Dreyfus fue acusado de traición y condenado a cadena perpetua y cómo el coronel Georges Picquart, pese a no creer en la inocencia de su compañero, poco a poco irá descubriendo la verdad sobre ese caso.

Pese a que Polanski a sus 86 años de edad sigue teniendo un pulso magnífico tras la cámara -que ya querrían muchos jóvenes para sus películas-, lo cierto es que este drama histórico no aporta nada nuevo ni a la filmografía del director ni a un género de época con espías que la haga diferenciarse ni ser especialmente memorable. Es una cinta de corte clásico, con unas interpretaciones solventes –Jean Dujardin está muy correcto-, al servicio del guion y que no dejan poso una vez vista. Tras el pase de prensa ha habido una gran ovación, pero me pregunto a nivel personal, si esos aplausos eran por la película en cuestión o por motivos extracinematográficos. Lucrecia Martel no lo tendrá complicado para obviar J’accuse del palmarés.

Más tarde ha llegado la nueva cinta de Benedict Andrews, Seberg, una historia sobre Jean Seberg, actriz francesa que cuando da el salto a Estados Unidos y empieza a apoyar los derechos civiles de los afroamericanos será perseguida por el propio FBI con tal de desacreditarla.

Seberg podría haber sido una película mucho más interesante de lo que acaba siendo: en esta la actriz se ve envuelta en una trama de espionaje y persecución que solo ella ve simplemente por apoyar los derechos civiles en los años 60. Lo que al principio parece un juego -ella se lo toma en serio pero no deja de parecer que simplemente va a echar en cara sus privilegios de persona blanca-, al final acaba siendo una trama de unos policías del FBI cuestionándola, destrozando su imagen y destrozando su personalidad.

Podría haber sido más interesante porque parece que el personaje de Jean no está bien escrito; Kristen Stewart hace lo que puede como protagonista de la historia, pero el guion es el que es, y no termina de arrancar el viaje de ella como activista hasta una persona totalmente superada y desquiciada por las circunstancias. Su antagonista en la historia es el personaje de Jack (Jack O’Connell), policía del FBI que se enfrentará a la dicotomía de estar o no haciendo lo correcto en el caso Seberg. O’Connell no está mal, pero si hay que destacar a algún actor de su parte de la trama es a Margaret Qualley, que una vez más con poquito, apenas tiene frases como la mujer del investigador, consigue comerse la pantalla. Ojalá pronto papeles y oportunidades más importantes para ella.

Seberg podría tener un clímax final mucho más loco, porque la película se da a ello -en ocasiones se han escuchado risas en el pase cuando la cinta precisamente no buscaba eso-, y sin embargo queda como una historia pequeña, como homenaje a la actriz Jean Seberg y que es lo suficientemente entretenida para verla.

Luego se ha podido disfrutar del documental de Lauren Greenfield sobre Imelda Marcos, The Kingmaker, que para quien no conozca al personaje, esta mujer fue la primera dama del presidente de Filipinas hace muchos años.

Pese a que el documental empieza apoyado totalmente en esta mujer (fascinante) y parece que va a ser un lavado de cara sobre una señora mayor que ayuda a la gente pobre de su país, pronto aparecen las sombras del personaje: el dinero que supuestamente robó su marido, las causas y juicios abiertos en su contra, la corrupción que vivió Filipinas bajo el gobierno de Ferdinand Marcos, o sus nuevas ambiciones políticas a través de su hijo en una Filipinas que se aleja mucho de la democracia que nos quieren vender.

Lo cierto es que aunque el documental no destaque ni en forma ni contenido, si es maravilloso ver como utiliza al personaje para mostrar todo lo malo mientras ella misma cree que está siendo una buena mujer. Muy entretenido.

Por último, en la sección Orizzonti se ha presentado la nueva película de Rodrigo Sorogoyen, que tras el éxito crítico hace un año con El Reino vuelve a las pantallas con el estreno de Madre, basado en el cortometraje que le dio un Goya hace dos años.

Madre trata sobre Elena, una mujer que un día recibe una llamada de su hijo pequeño que al parecer está solo en una playa, sin su padre, y que se está quedando sin batería en el móvil. Y a partir de ahí comienza otra cosa.

Es cierto que Sorogoyen podría haber llevado esta historia por muchísimos caminos distintos, pero como nosotros no somos guionistas ni tenemos que esperar que la película sea como nosotros la seguiríamos, él consigue crear una nueva historia diez años después de que a Elena le ocurra todo esto. En este caso es muy valiente el director de decidir ir por la introspección de la protagonista y a partir de ahí, hacer crecer una historia.

El hijo de Elena desapareció y ella diez años después vive en Francia con un nuevo trabajo y una nueva pareja; este verano conocerá a alguien que le hará cambiar los esquemas de su vida. Pese a que es interesante, la premisa queda clara desde el primer momento: Elena vive traumatizada por el suceso que ocurrió en su pasado; no ha sido capaz de superarlo y ese dolor la ha llevado a un camino y a un lugar muy oscuro dentro de sí misma del que no parece poder salir.

Marta Nieto protagoniza ‘Madre’, la nueva película de Rodrigo Sorogoyen / Fuente: Wanda Visión

Sin embargo, poco a poco, debido a la aparición de un personaje con el que ella no contaba, la obsesión por él le hará ir por lugares que ella seguro que nunca habría transitado. Elena es compleja porque no vive, sino que sobrevive, ella guarda en su interior el trauma más grande de su vida que es no haber podido hacer nada por su hijo pese a que la llamó y le pidió ayuda, y esto hace que ella no se perdone lo que ocurrió. Marta Nieto hace un trabajo descomunal con esta interpretación que no lo tendrá muy complicado para estar en la próxima edición de los Goya.

Eso sí, pese a todo esto, Madre transita por una fina línea de lo creíble a lo increíble, sobre todo por la personalidad de Elena, para llegar a un tercer acto donde ella se desata absolutamente y vivimos el duelo por una persona que no está. Es probable que a muchos espectadores les recuerde una escena del último acto de este drama a otra muy mítica de El Reino, porque se repite, cámara al hombro, una secuencia donde se sigue al protagonista hasta llegar a los límites de lo incómodo.

Madre no es una mala película; explora caminos interesantes sobre el duelo, los traumas y la incapacidad de superar los problemas; también ahonda en las relaciones personales, y como las construcciones sociales hoy en día siguen viendo raro algunos tipos de relaciones (no solo sentimentales, también amistades). Pese a todo, que Sorogoyen presente nueva película es un evento que todo seguidor del cine español debe aplaudir. Recomendable.

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