Cartel de 'Utøya: 22 de julio' / Fuente: Caramel Films

Andrea Berntzen retrata el horror que supuso vivir el ataque de Utøya a través de la película de Erik Poppe ‘Utøya. 22 de julio’.

Utøya. 22 de julio muestra desde su personaje protagonista, Kaja, cómo se vivió el ataque al campamento de verano de la AUF (Liga Juvenil del Partido Laborista Noruego) ocurrido en Noruega el pasado 22 de julio de 2011. Pese a tratarse de un suceso real, la protagonista es un personaje ficticio creado a partir de las experiencias detalladas de las propias víctimas.

La película está protagonizada por Andrea Berntzen quien, a través de una interpretación de impacto, transmite todos los estados emocionales que atraviesa Kaja durante el ataque: desde el desconcierto hasta el pánico más absoluto.

Realismo en estado puro

Los camarógrafos de Utøya. 22 de julio juegan un papel clave en la narración ya que actúan como si se trataran de un personaje más. Pese a que la cámara sigue en todo momento los pasos de Kaja, cuando aparecen ruidos inesperados como los pasos de alguien corriendo o disparos cerca, se produce un movimiento de cámara similar al de la mirada de una persona. Esta manera de filmar cada uno de los sucesos es uno de los pilares que ayudan a construir el realismo que se transmiten. El nivel que alcanza es tal que provoca que el espectador sienta como si estuviera viéndolo a través de unas gafas de realidad virtual.

El sonido es otro de los pilares de esta película. A través del sonido ambiente y los efectos de sonidos que la componen incrementa el realismo que se transmite. Desde las pisadas hasta los disparos, todo lo que se escucha guía el camino de las emociones del espectador. Los constantes silencios y disparos crean una tensión permanente que lleva a la desesperada necesidad de que acabe la experiencia tan horrible que vivieron los jóvenes.

Otro de los elementos de realismo que acompañan al espectador es la duración del ataque: en la película dura 72 minutos, el mismo tiempo que duró el ataque real de Utøya.

Aunque el ojo de la cámara está siempre puesto en Kaja, los otros adolescentes que aparecen en el largometraje muestran diferentes reacciones frente al ataque: la búsqueda de una explicación, la negación y la desesperación por huir al no saber qué está ocurriendo. Todo tipo de reacciones igualmente humanas se transmiten a través de los actores que dan vida a los jóvenes de la película.

La intención de Erik Poppe

El director Erik Poppe buscaba ayudar al espectador a comprender y a mostrar aún más compasión hacia los que “por un golpe fortuito del destino, quedaron atrapados en el caos cuando el mal se cebó con ellos”, algo que ha logrado completamente al plasmar una historia que nadie debería experimentar fuera de la ficción.

Finalmente, la película llegará a los cines españoles el próximo viernes 19 de julio, 3 días antes del 8vo aniversario de los ataques.

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