Inicio Conciertos Sharif conquista a Málaga con su música “noble, triste y bella”

Sharif conquista a Málaga con su música “noble, triste y bella”

0
Sharif presenta "Acariciado mundo" junto a Morgan y Óscarasecas. Sala La Trinchera, Málaga / Fuente: Lucía Félix Prieto (imagen propia)

Tras una sequía de dos años, la capital malagueña se rindió ante el rapero zaragozano el pasado sábado en el concierto de presentación de su nuevo disco, Acariciado mundo

Hacía ya un par de años que Sharif y los suyos no pisaban Málaga, desde la presentación de Bajo el rayo que no cesa, por lo que la visita a la capital malagueña era una “cita ineludible”. Como si de una reproducción marcha atrás del disco se tratase, el concierto en la Sala Trinchera abrió con Lo que rompen mis palabras, canción que despide Acariciado mundo. Acompañado de juegos de luces y audiovisuales, el cantante zaragozano saltó al escenario y dio comienzo a lo que sería uno de los conciertos más esperados de toda la gira.

El primer tema terminó entre aplausos y vítores del público, deseosos de disfrutar de más Sharif, quien prosiguió con Lo que nunca ha sido mío. Tras ello, presentó de forma “ortodoxa y canónica” a quienes lo acompañarían durante toda la noche en el escenario: el que “dirige la nave y controla los platos”, Oscarasecas, y Morgan, un verdadero “titán” con el micro.

Como Sharif El Increíble prometía, este concierto también estuvo repleto de canciones de otros discos. Con un a cappella a medias entre el compositor y su público, ambos entonaron los primeros versos de Apolo y Dafne, tema que los seguidores del rapero recibieron emocionados. Además, sorprendiendo al propio Sharif, el público cantó Con la música a otra parte a pleno pulmón, una canción que “eran demasiado jóvenes para conocer”.

Y justo después llegó Los últimos noctámbulos, uno de los temas más esperados. “Basado en hechos reales… ¿O no?”, dejaba caer el MC zaragozano. Lo que sí nos desveló fue el secreto de cómo consiguieron salir de la celda esa noche, ¡y vaya secreto! Óscar no pudo evitar reír cuando lo “confesó”. Ojalá hubiera sido cierto.

Siguiendo con la presentación de Acariciado mundo, el cantante reconoció no recordar nada del proceso de creación del disco, al encontrarse en una especie de “trance”. “Lo único que recuerdo es que cada vez que la toco ronronea, papá”. Introdujo así una de las colaboraciones con más éxito de este nuevo álbum, que inmediatamente conectó con el público andaluz mediante los ritmos flamencos del Maka.

A continuación, Sharif dedicó El escritor a todos los escritores y escritoras de la sala. Con ella, el autor puso al descubierto su alma de compositor, que empapa todos los aspectos de su vida, incluso el amoroso. Sin duda, ninguno de los allí presentes se estaba arrepintiendo de tomar ni la antigua ni la “nueva droga”. Y como “nueva droga” presentó a continuación En todas las lenguas, un tema sensual y atrevido que enganchó desde el minuto cero al público (aún con la ausencia en el directo de Suite Soprano).

Sharif bebe un trago de su copa de vodka / Fuente: Lucía Félix Prieto (imagen propia)

“Que Dios nunca me perdone si alguna vez cometo una traición”: sin más presentación, Sharif comenzó a interpretar La traición. No sin recordar a Bombony Montana, artista con el que colabora en este primer single que lanzó, y a Acción Sánchez, quien está detrás de la instrumental. Pero también Morgan tuvo su sitio en este bolo e interpretó Trabas, relajando al público con un rap puro y preparándolo así para lo que estaba por venir. Tras hacer una referencia directa al Martini, Sharif recitó:

“Qué pena volver a ver las viejas fotos,

Qué pena que el amor ya no sea igual,

Qué pena que ya nunca más signifique nosotros,

La puta ‘Primera persona del plural’

Una vez que el rapero zaragozano consiguió enternecer al público creando una atmósfera romántica y haciéndolo pasear por bellos callejones de ciudades italianas, demostró su gusto por los contrastes interpretando El agua entre las manos, una canción con un tono totalmente diferente. Canción nada más y nada menos que de A ras de sueño junto al gran Rapsusklei, papel que adoptó Morgan en este escenario. El recorrido por sus canciones antiguas continuó con El exilio de mi folio y Triste canción de amor.

Pasada ya la mitad del concierto nos enteramos de que Morgan llevaba todo el rato rapeando aun teniendo fiebre, y nos quedamos helados al escucharlo cantar a cappella algunos de sus versos. “Otra, otra, otra…”, corea al unísono toda la sala cuando termina. Tras esta magia no podía venir otra canción que Enero, una de las más emblemáticas de su discografía. ¡Qué álbum Curso básico de poesía, junto a Juaninacka y Rapsusklei! Tanto Morgan con su Time-lapse como Sharif y su Canela en rama hicieron al público levantar los brazos y moverlos al ritmo de las canciones. Luego, el MC zaragozano rezó un Credo por todos los presentes y les hizo creer en cada uno de ellos.

Y, cuando parecía que todo había acabado, Sharif y los suyos volvieron al escenario más sentimentales que nunca con Culpable. Recordad: “La vida es un minuto y poco más”. Tras pedir un fuerte aplauso para Natos, quien colabora con el cantante en este tema, el rapero recibió un regalo muy especial de parte de uno de sus fans. Pero lo dejó para luego, porque él es “un tipo respetuoso”. Además, ninguno queríamos que acabara ahí el concierto, ¿verdad?

Sharif recibe un regalo de sus seguidores / Fuente: Lucía Félix Prieto (imagen propia)

Entre risas y confesiones, el compositor siguió adelante al ritmo de Cigarette y Dorian Gray, para después dar paso a la que era, según Sharif, la “puta mejor canción del concierto”, introduciendo así a Morgan. Comenzó entonces la recta final, en la que quiso pronunciar unas palabras de agradecimiento, tanto a sus hombres como al público. “Somos tres personas sencillas, humildes, que amamos lo que hacemos; pero, aún así, nunca deja de ser mágico”, confesó. Y con esta naturalidad realizó un gracioso intento de “Ay la mochilloen honor de David Broncano. No quiso olvidarse tampoco de los artistas que han colaborado con él en Acariciado mundo, y para todos ellos pidió un fuerte ruido.

Sharif no podía despedir el concierto sin ser Je veux te dire una de las canciones que lo cerrara, y así fue. Tirando por tierra los “cánones del directo”, el rapero zaragozano cantó su colaboración con Miguel Campello; el tema que más ilusión le hizo grabar en este nuevo disco, al confesarse fan del cantautor desde “su más tierna infancia”. Pero el final de los finales llegó con el anuncio de un nuevo disco a medias con Morgan, un “cigoto” del que nos dejó disfrutar sus primeros versos. Y sorprendió al público con 100 frases, una de las canciones con las que iniciaba su trayectoria como rapero, y que, curiosamente, escogió para cerrar este ciclo mágico de casi dos horas de duración.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.