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De la literatura al cine: Homoerotismos de los 80’s

¿Qué pasó con la extraña amistad entre Tom Ripley y Dickie Greenleaf? ¿Por qué fue acusado Luis Molina? ¿Acaso Maurice consiguió ver la aceptación de la homosexualidad en Inglaterra? O… ¿Siguió adelante la relación entre Omar y Johnny?

Ya entrados los 70 comenzamos a observar que se ruedan películas que llevaron a la industria cinematográfica a una evolución, coincidiendo con los primeros pasos de los movimientos LGTB. Pero no sería hasta la década de los 80 cuando el cine homosexual quiso dar una imagen a sus actores de gays y lesbianas convertidos en asesinos en serie, como es el caso de la adaptación cinematográfica de ‘Tras los pasos de Ripley‘ (Patricia Highsmith, 1980), bajo el título de ‘El talento de Mr. Ripley‘, llevada al cine por Anthony Minghella en 1991, donde Tom, el protagonista de este thriller psicológico, se ve convertido en un asesino al ver desmoronados sus sentimientos hacia Dickie, con quien entabla una amistad que no llegará a nada más.

Tras la retirada de ‘A la caza‘ (William Friedkin, 1980) en 1982 y las movilizaciones de los colectivos en contra del papel degenerativo que representaban en el cine, la gran pantalla comenzó por emitir la comedia policíaca ‘Algo más que colegas‘ para reparar la mala imagen que atribuyó al colectivo homosexual de la que fueron conscientes los 70. Poco después, en 1985 se estrena ‘Mi hermosa lavandería‘, dirigida por Stephen Frears, una tragicomedia que nos cuenta la historia de Omar, un joven que trabaja en una lavandería y es atacado por un grupo ultraderechista en el cual logra reconocer a Johnny, un antiguo compañero del colegio que le ayuda en sus trabajos como lavandero, y finalmente recuperan la relación amorosa que entablaron antes de abandonar sus estudios; además de esta adaptación, en este mismo año, saltó a la gran pantalla la adaptación de la novela ‘El beso de la mujer araña‘, obra del escritor argentino Manuel Puig bajo el mismo nombre, en la que volvemos a ver un caso de superación de obstáculos; los protagonistas, Luis Molina y Valentín Arregui, presos en una celda de una cárcel brasileña durante la II Guerra Mundial, van desarrollando poco a poco sentimientos románticos hacia el otro.

A finales de la década de los 80, en 1987, se estrenarían películas como ‘Maurice‘, adaptación de la novela de Morgan Forster de 1971, donde el protagonista consigue superar sus miedos en una sociedad represiva a principios del siglo XX.

Por tanto, queda más que demostrado que los 80 jugaron muy a favor de los colectivos LGTB, pues dieron un papel respetuoso de estos. A partir de aquí, Hollywood comenzó a producir películas en las que, en especial, el amor lésbico, se representa de formas diferentes, aunque las actrices no se mostraban tal y como lo plasmaban las novelas, como es el caso de ‘El silencio de los corderos‘ (Jonathan Demme, 1991), pero esto será una nueva década en la que los homoerotismos pasarán por diferentes líneas temáticas.

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