El cordobés Antonio José cantó la noche del sábado 19 de junio a las 21:00 en el Teatro Circo Price de Madrid. Un espectáculo sonoro que vino acompañado de muchos besos, cercanía e intimidad.
Unos minutos antes de la cita, desde Ronda de Atocha se intuía que en el Teatro Circo Price iba a ocurrir algo grande. Una cola de gente que avanzaba rápidamente, una felicidad palpable y la compañía agradable de los acomodadores que nos llevan a nuestros sitios asignados, lo confirman. Se mantienen las medidas sanitarias, en un gran teatro que a veces nos recuerda a la antigua normalidad soñada. Con todos ya sentados y con unos minutos de retraso, se ilumina el escenario en el que Antonio José recibe a su público con su característica sonrisa cantando Me equivocaré.
Grito es la segunda pieza de la noche, gritada por los asistentes, que desde el principio unen sus voces para acompañar a la del cordobés. Tras esta, dedica unas palabras de agradecimiento a los presentes y a Madrid. «Siempre me abres las puertas, Madrid», dice antes de pedirle al público que abra su corazón de par en par y le deje colarse en él con su música.
Adiós y Antes de tiempo preceden a la esperada A un milímetro de ti. Esta es cantada a pleno pulmón por el público, que ilumina con linternas de móvil el circular teatro. El artista reflexiona aquí sobre lo difícil que ha sido este último año y reitera su agradecimiento mientras que, gracioso, apunta: «vengo dispuesto a hacer lo que os dé la gana». Cuenta que empezó a escribir Contigo con 12 años, al declararse por carta a su primer amor de clase. Recuperó esta carta años después y «lo que empezó siendo una frase de amor terminó siendo canción».

Explica, además, el conmovedor origen de la décima canción del concierto: Deja a ese idiota. Nació de una llamada telefónica de una muy estimada amiga del artista, que le confesaba que las cosas con su pareja se habían torcido hasta puntos a los que no se debería llegar nunca. «El amor no duele», afirma. Dedica esta especial pieza «para ustedes y para ella y sobre todo para todas las mujeres que de alguna manera les cuesta vivir».
Uno de los momentos más íntimos de la noche viene de la mano de Andalucía, interpretada a solas con David Sánchez a la guitarra. Solo dime, Me olvidé y Cuando te vuelva a ver vuelven a encender el ambiente. Con Hay un mundo Antonio José sorprende a los asistentes bajando del escenario y recorriendo cada fila de butacas, repartiendo besos, chocando puños e incrementando la ilusión de todos, especialmente de los más pequeños.
El concierto parece haber terminado pero nadie se mueve de su sitio. Entre gritos de «otra» y pisadas al suelo que hacen temblar el lugar, vuelve a aparecer Antonio José acompañado de su banda. En esta última parte se desprende del micrófono y se hace con uno de los momentos más especiales e íntimos. Canta a cappella para terminar con Te han visto llorar, su último lanzamiento y Tú me obligaste, uno de sus temas más escuchados.
Manda besos y recibe, al igual que durante el concierto, muchos halagos por parte de sus seguidores y seguidoras. Salta eufóricamente a modo de despedida y, esta vez sí, se marcha. Una veintena de canciones y dos horas de música. El teatro se va despejando ordenadamente y, al salir, ya es de noche. La gente de fuera sabe que algo grande ha ocurrido allí pero no saben de la plenitud de un corazón abierto de par en par en el que ha entrado la música de Antonio José.
