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Vis a Vis 4×05: “Traición”

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Fotograma de Vis a Vis (Fuente: FOX España)

El quinto capítulo de la serie de FOX se emitió anoche, y se mantuvo estable en unos buenos datos de audiencia, como viene siendo habitual durante esta temporada

Una semana más, volvemos con Vis a Vis. Esta vez con el quinto episodio, con el que superamos ya el ecuador de esta cuarta temporada. Este quinto capítulo está quizá algo más vacío que los anteriores en cuanto a contenido, pero profundiza algo más en las relaciones y los miedos de las presas. Se ha vuelto una costumbre para la serie hacer esto: después de capítulos intensos y frenéticos, bajar algo el ritmo, calmar la situación con episodios que, en comparación, terminan siendo inferiores. Pese al considerable bajón de ritmo, hemos visto un par de momentos interesantes, un cameo muy esperado por parte de los fans y el atisbo de alguna que otra alianza que puede dar que hablar en los tres capítulos que restan para el final de esta cuarta tanda de episodios.

Si no los has leído, te dejamos aquí los análisis de los capítulos anteriores:

Análisis del 4×01

Análisis del 4×02

Análisis del 4×03

Análisis del 4×04

APARTIR DE AQUÍ, SPOILERS DEL 4X05 DE VIS A VIS

Al ser un episodio de transición, el guion se permite tomarse algunas licencias: así pues, como el desarrollo no requería una estructuración lineal, se han permitido dividir una sola escena de Saray (que comentaremos más adelante) hasta en tres cortes distintos, distribuidos durante tres cuartos de capítulo, mientras el resto de las internas o cantaban en el coro, o visitaban un geriátrico, o, en el caso de Zulema, asistían a una interesante comida de negocios en casa de la directora de la prisión. No es algo que llame especialmente la atención ni destaque para mal, es una de las posibilidades que este desarrollo más lento ofrece, y que han decidido aprovechar.

Fotograma de Vis a Vis (Fuente: FOX España)

Y es que, siendo sinceros, la escena de Saray con los potenciales padres adoptivos de Estrella ha sido de lo mejor del capítulo, y uno de los mejores momentos, interpretativamente hablando, de la temporada. Alba Flores ha conseguido hacer perfectamente creíble la situación por la que pasa Saray gracias a una interpretación cargada de sentimiento. La escena, además de ser muy emocionante, transmite toda la carga emocional que debe transmitir, además de por el gran trabajo de Alba, por el de los dos padres adoptivos, especialmente la madre.

Dentro ya del aspecto narrativo, es cierto que la idea de dar en adopción a la niña era cada vez mejor para Saray. Después de las amenazas de Sandoval para intentar hacerse con la custodia, y la extraña subvención que recibió de Zulema (a día de hoy seguimos sin saber cuál era la verdadera intención de aquello), era lógico pensar que intentaría hacer lo que resultara más seguro para la niña, pese a que ello supusiera tener que alejarse de ella.

El resto del capítulo se ha centrado en dos sub tramas, una de ellas con importancia prácticamente nula hasta su desenlace y otra cuya repercusión aún desconocemos: el “robo” en el geriátrico, y la reunión con la directora.

Fotograma de Vis a Vis (Fuente: FOX España)

Antes de entrar en el asunto del coro en sí, creo necesario comentar lo extraño que resulta que todas las presas estén, de repente, llevándose bien, como si nada hubiera pasado, después de que en el capítulo anterior Goya tirase por la barandilla a Fátima. Que la joven estuviera cerca de morir en ese momento debería haber generado algún tipo de división entre las internas (las que ayudaron a la hija de Zulema o las que se mantuvieron con Goya, por ejemplo), pero no es el caso. Todas cantan juntas en el coro, acompañadas, además, de Miriam (finalista de Operación Triunfo 2017 y seguidora de la serie). De hecho, Palacios, el “director de la orquesta”, decide que lo mejor que pueden hacer es visitar un geriátrico y cantar para los internos de ese centro.

Como era de esperar, las presas no se limitan a ir realizar su número, sino que trazan un plan (con bastantes agujeros de guion, la verdad) para conseguir todas las pastillas que guardan en la enfermería del centro. Rizos, la mente detrás del plan, sabe perfectamente la ruta que recorrerán hasta llegar al escenario, sabe que habrá una cortina detrás de ellas mientras cantan para que Tere se esconda detrás, sabe que en el pasillo habrá un mapa indicando la ubicación de la enfermería, pero se lamenta por no saber “en qué habitación exacta están las medicinas”, (y menos mal que no lo sabía, porque si lo hubiera sabido sólo habría faltado que revelara que tenía tatuados en el cuerpo los planos del edificio al estilo Michael Scofield). La escena en sí no está mal y tiene algún momento cómico que se agradece, pero es simplemente un prolegómeno para lo que vendría después: el verdadero momento clave del capítulo.

Fotograma de Vis a Vis (Fuente: FOX España)

Sandoval, que desde que entierra a su ex mujer en la primera escena del capítulo parece tomar una actitud demasiado calmada (algo que confirma después al permitir a Saray ver al niño), decide organizar una redada sorpresa a la llegada del autobús que viene del geriátrico. Allí, y con Tere cargada hasta las cejas de pastillas, Rizos y las demás intentan ver cómo proceder. Finalmente, se decide por el criterio más antiguo del mundo: le toca a la nueva. Así, Fátima, un capítulo después de ser lanzada por una barandilla por intentar hacer caso a su madre, se encuentra ahora con una papeleta casi tan complicada: ocultar ella sola unas cuantas bolsas con estupefacientes en su cuerpo de tal forma que ni los perros que esperan fuera del autobús ni los guardias que van a cachearla se den cuenta. Como le pasaría a cualquiera, a Fátima le puede la presión. Se pone nerviosa y termina tirando todas las pastillas al suelo.

Sandoval, que entra en ese momento, lejos de adoptar la ira y la violencia características de sus últimas apariciones, opta por volver a sus orígenes: manipular, controlar, manejar a su antojo a la presa (algo que el cartel de la temporada deja caer). Le dice que todo va a ir bien, que no se preocupe. Fátima, muerta de miedo, decide creerle. Sandoval, al igual que al principio del capítulo anterior, le hace ser quien delate a la que verdaderamente estaba intentando meter la droga en el recinto. La joven, dolida con Rizos, que se había mostrado protectora al principio para dejarla tirada después, decide acusarla de todo (es importante decir que en realidad Fátima no miente, ya que fue Rizos quien organizó todo el plan en primer lugar). Tras llevarse a Rizos a aislamiento, Sandoval se acerca a Fátima para susurrarle que a partir de ahora no es Sandoval, o el director, a partir de ahora es “el tío Carlos”. Nosotros, que llevamos años siguiendo la serie y viendo al argentino hacer toda clase de salvajadas a las presas, sabemos que hay muy pocas posibilidades de que esta nueva situación acabe bien para la hija de Zulema.

Fotograma de Vis a Vis (Fuente: FOX España)

Mientras, Zulema es llevada, con los ojos vendados, a una mansión en la que le esperan una mesa cargada de comida, la directora de la prisión, y Caimán, un preso que no parece ser demasiado inteligente y que la mujer al mando parece considerar el preso con el rango más parecido a Zulema en su respectiva prisión. Ella, lógicamente, se siente insultada al verse comparada con un hombre que devora la comida sin modales y que, cuando le ofrecen elegir algo a cambio de no desafiar a los funcionarios, se limita a pedir “una tele de plasma y que le dejen meter a las prostitutas que él quiera, porque necesita descargarse”. Zulema es consciente de que al compararla con él la subestiman. Si ella ha llegado tan lejos es por saber con quién trata, y cuáles son sus cartas. Se mantiene cauta, precavida, sin mostrar sus intenciones, esperando al movimiento del contrincante, que no tarda en llegar: le ofrecen trasladar a su hija a otra prisión.

Pese a que el episodio se centra en las tramas arriba mencionadas, también hay tiempo para ver un nuevo momento de debilidad de Sole, a quien el alzheimer no parece perdonar; el regreso de Antonia a Cruz del Norte después de que Castillo la detuviera (¿para qué hacen falta pruebas cuando puedes meter a alguien en la cárcel con una acusación basada únicamente en suposiciones?), o un momento especialmente curioso y que quizá va algo rápido y no nos permite valorar completamente su significado: Saray, con su niña después de darla en adopción, da la bienvenida a Zulema, que se acerca en son de paz e incluso coge a la niña en brazos. Ambas firman la paz mientras sujetan a la niña y recuerdan aquellos tiempos en los que todo era mejor, aquellos tiempos en los que estaban juntas. Con esta “paz” entre ambas, que quizá llega de forma algo precipitada, parece que el hacha de guerra queda totalmente enterrada, y que podremos olvidar aquel absurdo cliffhanger del final de la tercera temporada y además, recuperamos el que sin duda alguna es uno de los mejores dúos de la serie.

Fotograma de Vis a Vis (Fuente: FOX España)

En conclusión, este quinto capítulo es más calmado, incide en tramas secundarias que en el anterior capítulo no tuvieron demasiada relevancia, y deja caer una “alianza” (FátimaSandoval) que puede terminar dando mucho juego. Además, introduce al personaje de Caimán, que creo que terminará teniendo su relevancia. Por último, le da a Saray ese “cierre” que necesitaba para el tema de su hija, que ha centrado totalmente su atención y le mantuvo separada del grupo durante todos estos episodios. Quien sigue separada del grupo y no parece que vaya a volver pronto es Macarena, ya que quedan únicamente tres episodios para el final de la temporada y seguimos sin saber nada de ella. Mientras siguen pasando los capítulos, las posibilidades de que sea en el penúltimo (titulado “Vuelta a casa”) cuando vuelva van aumentando.

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