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Política

¿Qué es el verdadero libre pensamiento?

La pandemia ha generado mayor crispación política, acelerando el curso natural de cambios que necesitan las principales formaciones del Congreso de los Diputados. Al mismo tiempo, las masas populares pierden capacidad de empatía. Dicha actitud es justificada como libre pensadora.

Sin embargo, ¿Qué es el libre pensamiento? Esta doctrina surgió entre los siglos XVII y XVIII por un grupo de intelectuales ingleses. Las principales ideas eran la defensa de la tolerancia religiosa, la adopción del racionalismo, cierto materialismo, el deísmo y la religión natural y racional. Estos valores permitieron fortalecer la columna vertebral de la Ilustración. En este periodo se puso el caldo de cultivo para que el ser humano actuara en función de unas convicciones formuladas por su propio juicio.

Tristemente, la incapacidad de reconocer virtudes de la izquierda y del actual Gobierno y no ver errores que pueden tener las formaciones conservadoras durante su ejercicio de oposición son la tónica de la actualidad. Por ejemplo, tenemos a Youtubers que se venden como libres pensadores que llegan a pedir la ausencia de mascarillas, catalogándolas como bozales.

Al mismo tiempo, no cesan de pedir moderación y apertura de mente en la izquierda cuando se ceban estrepitosamente contra Pablo Casado. El líder popular se ha visto duramente criticado por ser reacio a continuar trabajando con Cayetana Álvarez de Toledo. Ella es una de las principales personas que atacan severamente al sector progresista.

Tampoco podemos olvidar los ataques que están recibiendo Irene Montero y Pablo Iglesias en sus diversos lugares de residencia. La gente con sentido común es plenamente consciente de que “el jarabe democrático” o “normalizar el insulto” son dos recetas que incentivan la confrontación. Pero parece tenemos a personas que la utilizan cuando el viento no sopla hacia el lado deseado.

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@sanchezcastejon

Si repasamos la Historia más reciente, el 15-M incentivó la popularidad de un grupo de demagogos izquierdistas que daban carta blanca a la violencia, a romantizar la pobreza y al racismo positivo. Aquel momento ayudó a que la gente apasionada por el aprendizaje comenzara a estudiar las ventajas atesoradas por los sectores conservadores.

Para colmo de los males, combatientes del franquismo en los años 70-80 comenzaron a despotricar contra jóvenes seducidos por la Derecha. Quedan catalogados de “ser demasiado pequeños para tener esas ideas” o incluso de “ser ligeramente incultos”.

Uno de los mayores ataques hacia la derecha es atacar a Adolfo Suárez por proceder del régimen franquista y apoyar a Juan Carlos I, sucesor de Francisco Franco. Curiosamente, muchos simpatizantes del PSOE no dudan en endiosar a un Felipe González que provocó un aumento de la deuda en más del 30% durante sus legislaturas, acusado de promover el terrorismo de Estado.

También tenemos a gente que infravalora sin cesar a José María Aznar por la bajada de paro generada mientras culpa a José Luis Rodríguez Zapatero del inicio de la crisis económica. Parece que la memoria de los aznaristas es selectiva, obviando que fue el precursor de una burbuja inmobiliaria originaria de sucesivos despidos, quiebras y embargos.

Es cierto que Zapatero negó la existencia de la crisis, pero no merece tanto despropósito. Podemos decir lo mismo de Mariano Rajoy. Ha sido catalogado como cobarde por parte de el sector conservador más inmobilista y de “reaccionario” por parte del progresista menos aperturista por los recortes experimentados.

Este cúmulo de ataques llenos de egocentrismo continúan de cara al futuro. Las nuevas tecnologías o la importancia de los idiomas en un mundo globalizado están mejorando las ventajas del emprendimiento hacia el futuro productivo del país. No obstante, el hecho de querer ser Juan Palomo te está catalogando como persona derechista, dando igual tus discrepancias hacia ese partido.

Tres cuartos de lo mismo podemos decir en el sector democristiano. Puedes defender la importancia del cuerpo de funcionarios en nuestro país, la mejora de la calidad de la cultura española o la diversidad sexual o condenar los paraísos fiscales, pero discrepar con ideas progresistas.

En definitiva, ningún propósito de mejora de nuestra sociedad es propiedad de ningún partido. Simplemente, cada partido tiene una forma distinta de defenderlo, al igual que cada uno puede tener opiniones distintas sobre la Religión, el Amor o la Amistad.

Puertollano (1997).Tras haber vivido una experiencia periodística corta, pero intensa, en medios digitales deportivos como SoyMotor, VIP Deportivo, Why Not Magazine y su blog "Mi humilde opinión", se incorpora a TimeJust con la finalidad de difundir el valor cultural en el periodismo.

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