Connect with us

Hi, what are you looking for?

Destacada

Las claves del Ingreso Mínimo Vital

Pablo Iglesias durante un debate a cerca del IMV vía twitter.com

El Ingreso Mínimo Vital es la última de las muchas medidas que ha aprobado el gobierno a lo largo de esta cuarentena y, para variar, ha recibido críticas. ¿Es positivo o negativo este ingreso?

Respuesta sencilla amigos, no es que sea positivo, es necesario. Es una medida casi obligatoria para paliar el impacto que va a tener el virus sobre la sociedad española. Hablo de necesidad, sobre todo, cuando comedores sociales y bancos de alimentos ven multiplicadas las colas delante de sus puertas y el paro se dispara a niveles de 2009. Aún así hay que ponerle “peros”.

“La paguita” lo denomina Vox, que se opone a lo que sea que diga el gobierno. Pero se oponen, no por convicción de tener propuestas mejores, si no por contradicción terca y mezquina. “Si no lo digo yo, no vale”.  Estoy firmemente convencido de que, si Pedro Sánchez ofreciese a cada español un billete de 100 euros pagado de su propio bolsillo, aún encontrarían la manera de oponerse. A no ser que lo pintara de rojo y amarillo, claro. Pero esto es carne de otro artículo.

En este caso se oponen porque “causará un efecto llamada a la inmigración ilegal”. En este punto hago un inciso para instaros a que contrastéis toda información que recibáis con fuentes fiables. Inclusive la que leáis en mis opiniones. Porque cuando se comprueban las cosas la verdad suele salir a la luz o, en este caso, evita que nos mientan descaradamente.

Digo esto porque los señores de Vox ni se han dignado a leerse la ley aprobada y así pasa, que dicen lo primero que se les ocurre. Es imposible que cause efecto llamada. Dado que uno de los requisitos básicos para recibir “la paguita” es estar empadronado en este país y haber residido un año en el mismo. Algo que se presenta complejo para un inmigrante ilegal que se acaba de bajar de una patera.

Una vez hecho este inciso vamos de lleno con los “peros” (los de verdad, me refiero). Personalmente mis padres siempre me han criado bajo una lógica: si hay derechos, hay deberes. Esta misma lógica aplicaré a este ingreso, porque que al fin y al cabo se convierte en un derecho para los ciudadanos que cumplen los requisitos.

¿Qué deberes debe llevar aparejados? Deberes, sobre todo, relacionados con el empleo. Aparte del más obvio, que es demostrar que se está buscando empleo activamente y, por supuesto, la obligación de aceptar cualquier empleo que se le ofrezca (so pena de perder el derecho al ingreso). Los perceptores de este ingreso deben mejorar algo tan básico como es su empleabilidad.

La empleabilidad es, para los que no estén familiarizados con el término, la capacidad para encontrar trabajo y adaptarse al mercado laboral. Hablando en plata, viene a ser cuánto le gustas a las empresas. Esto se hace mediante cursos de formación, adquiriendo nuevas competencias o mejorando las anteriores. Cuanto más formado, más ligas, es una relación directa. Ojo, que los cursos de formación los ofrece el propio Estado, que ya estoy viendo venir al de “si no tiene dinero para comer, menos para estudiar”. Sin excusas.

No nos olvidemos que la situación ideal para un ingreso de estas características no es otra que ningún ciudadano se vea en la necesidad de pedirlo. En lo que no se puede convertir esta trasferencia es en un mecanismo para hacer depender a las familias del Estado, favoreciendo el ostracismo laboral y trasformando una medida económica en un arma política (que nos conocemos). Ahora mismo no se exige esta mejora de la empleabilidad, espero que el Gobierno sepa rectificar (otra vez) y la pongan como requisito.

Para acabar también veo necesario no sólo un control de los ingresos, si no también de los gastos. La explicación es sencilla, el Estado puede controlar los ingresos, sí, los que se declaran. El que paga se ha de asegurar de que el cobrador no tiene ingresos extra que, por un fatal descuido, se le haya pasado contarle. Este control se lleva a cabo mediante el gasto. Si alguien percibe esta renta, pero se compra una televisión nueva o cambia de coche, algo no esta funcionando y eso ha de ser controlado.

En fin, ingreso mínimo sí, pero con condiciones más estrictas de las que se están viendo ahora. Os mentiría si dijera que me sorprende que, ni si quiera en algo tan básico como esto, se haya alcanzado un acuerdo total. El arte de hacer política por oposición.

Click to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

You May Also Like

Cultura

Los seguidores de Blindspot están de enhorabuena al darse a conocer supuestamente la fecha para el estreno de la cuarta temporada Ya se comentó...

Actualidad

¿Han oído hablar alguna vez acerca de las piedras volcánicas? ¿Saben lo que son? Las piedras volcánicas reciben este nombre por sus propiedades, estás...

Cultura

El cantante David Benjamín Rees nació en Málaga el 24 de agosto de 1994. Es un cantante español con orígenes ingleses. Su último trabajo...

Cultura

En vista del gran éxito alcanzado por Autoterapia en poco más de dos semanas, analizamos las canciones del nuevo disco de IZAL Anunciábamos en...

A %d blogueros les gusta esto: