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«La tarea no se trata de construir partido, sino de construir conflicto social»: José Ignacio García (Podemos)

Entrevistamos a José Ignacio García, coordinador de la Secretaría de Juventud, Precariedad y Emigración de Podemos Andalucía.

P: ¿Por qué decidió afiliarse a un partido? ¿Por qué Podemos y no otro?
R: He participado en diferentes movimientos sociales: como el movimiento estudiantil, 15-M, el SAC (Sindicato Andaluz de Trabajadores). Yo me implico en la creación de Podemos, en los círculos, de forma un poco natural. Entiendo que Podemos no es un partido político al uso. Y ya no es solo Podemos, sino todo el bloque de los partidos del cambio, hay otros movimientos y otras asociaciones que, en determinado momento, golpeamos juntas para entrar en las instituciones.

P: ¿Por qué no tiene Podemos unas Juventudes u organización juvenil?
R: Podemos no es un partido al uso, que hay un partido y detrás está una organización juvenil, que al final, es una escuela de mini políticos profesionales. Como es una evolución de un movimiento social en el que, bueno, la juventud tenía bastante peso ya, no se ha planteado, no se ha acordado crear unas juventudes. Yo creo que sería un error crear unas juventudes al uso, porque eso sería como una evolución más en convertir Podemos en un partido tradicional. Los jóvenes De Podemos debemos implicarnos en la construcción de espacios amplios desde las universidades, movimientos sociales, lucha contra la precariedad, centros de trabajos, etc. La tarea no se trata en construir partido, sino en construir conflicto social, que haya movilización, que se atraiga a gente a espacios de participación social. Creo que es más interesante que la idea de construir un partido político tradicional.

  • Tengo entendido que Podemos sí tuvo unas juventudes, un llamado Círculo Joven.                                                        Eso han sido experiencias que han tenido diferentes resultados, en un momento en el que Podemos estaba en la subida, y de creación como movimiento social. Yo creo que el papel de un militante de Podemos no es tanto el construir Podemos como construir esos espacios de movilización social.

P: ¿Podría hacer una radiografía, más o menos fiable, del perfil de un afiliado joven de Podemos? Edad, estudios, sexo…
R: Creo que en los círculos de Podemos hay un problema de edad: nos faltan jóvenes. Creo que un poco por la evolución que ha tenido Podemos, de la que yo soy muy crítico, desde la de convertirse en un partido tradicional, hasta las dinámicas internas de un partido tradicional, que son menos atractivas para la gente joven. Eso ha hecho que falten jóvenes en los círculos de Podemos. Podemos ha tenido la capacidad de llegar a algo que no había llegado nunca la izquierda que es llegar a conectar y a movilizar a la clase popular, a gente sin estudios, trabajadores, ect; eso ha permitido que en los círculos de Podemos haya mucha gente de clases populares, sin estudios, etc, que son la base para un cambio profundo en la sociedad. Hay mucha diversidad dentro de los círculos de Podemos.

– ¿Cree que Podemos ha llegado a ilusionar, entiendo todo lo que puede ilusionar la política en estos días, más a los jóvenes que el PSOE con Felipe González?
Bueno, me cuesta trabajo hacer una comparación exacta con la época de Felipe González. Él tiene varias etapas. Yo creo que Podemos consigue ilusionar, eso es indudable. Debemos tener claro que ningún cambio político viene solo de la ilusión. No se vive de la ilusión. La ilusión es necesaria, pero luego hay que ir traduciendo la ilusión en ir creando mecanismos de politización, de participación, de instituciones populares. Ir creando toda una cultura política nueva y eso se hace echando raíces en el territorio y en los diferentes sectores de la economía, de clases trabajadoras, ect. La ilusión es imprescindible, una buena herramienta comunicativa, pero no es suficiente, necesitamos mucho más.

P: ¿Existe conciencia de clase?
R: No podemos entender que la gente que, objetivamente y materialmente, es clase trabajadora por simple hecho de serlo va a tener ya conciencia de clase. Yo creo que entender un automatismo así es una garantía de no comprender cómo se construye el mundo. Evidentemente, hay un problema de conciencia de clase en mucha gente. Sí hay cierta intuición con determinadas actuaciones, de que sí hay una minoría de ricos que vive a costa de una mayoría social.

  • Si cree que existe realmente en el pensamiento del pueblo que hay unos ricos que viven a costa de los pobres, ¿Por qué gana el Partido Popular -un partido de derechas-?
    Es muy difícil comprender los mecanismos. Las identidades que se construyen actualmente son muy contradictorias. No hay una conciencia de la que hablar, un moviendo obrero clásico, no es tan simple. A la vez que hay una intuición de que hay una minoría que vive a costa de la mayoría, hay un enorme descrédito de las herramientas y sujetos políticos y sociales tradicionales de los de abajo (…) y sobre todo que sea posible realizar los cambios en favor de esa mayoría.

P: ¿A qué cree que se debe ese frenazo o descenso de Podemos en las encuestas?
R: Yo creo que nosotros tuvimos la habilidad de presentar una propuesta política ilusionante en un miento de crisis política, económica y social del régimen y sorprendimos a todos. Es normal que los que mandan hayan sabido organizar una respuesta eficaz. Es una batalla en la que nosotros no podíamos esperar que se quedaran quietos mientras nosotros cambiábamos las cosas. Debemos ir demostrando que sí se puede, no solo decirlo. Ir echando raíces y creando instituciones nuevas, planteando propuestas, hay que llegar hasta cualquier rincón de la sociedad. Yo nunca fui partidario de que fuera a funcionar la maquinaria de guerra electoral que nos permitiera ganar en pocos meses sin esfuerzo.

  • ¿Está en contra de la coalición con Izquierda Unida?
    No, no. No creo que esté relacionado con un descenso de votos. Creo que debemos tener claro que para cambiar este país hace falta una alianza muy heterogénea y muy líquida entre organizaciones políticas, asociaciones, movimientos sociales las mareas. La alianza con Izquierda Unida es necesaria, pero no suficiente.
  • ¿Qué sería suficiente?                                                        Tiene que aparecer un movimiento político que trascienda de los partidos políticos y que genere lucha electoral y que genere movilización social. Eso es lo que nos va permitir una dialéctica entre la calle, los centros de trabajo, las casas. Tenemos mucho que aprender hay del movimiento feminista, que ha conseguido articular un sujeto político amplio o bloque histórico para cambiar este país.

P: ¿Opina que los partidos están cerca de los problemas y necesidades de los jóvenes?
R: Yo creo que los partidos políticos tradicionales están muy alejados de los jóvenes, y con razón.  Los jóvenes perciben muy lejos a los partidos políticos, pero no tan lejos a los movimientos sociales. El feminismo es un ejemplo de movimiento social masivo que ha conseguido plantear propuestas y que además está articulado por una gran cantidad de jóvenes. En ese sentido, hay otros movimientos: el sindicato estudiantil, los colectivos animalistas, etc. Una forma de hacer política diferente que no pasan por los partidos políticos y que sí llegan a los jóvenes. Creo que los partidos políticos debemos ser herramientas en manos de esos movimientos y no tanto un fin en sí mismo, que es lo que aleja a los jóvenes.

P: La posición de Podemos en los momentos más tensos tras el referéndum del 1 de octubre en Cataluña creó un malestar en diversos miembros de Podemos, ¿Cuál fue la mejor postura? ¿Cree que fue adecuada la intervención de la ejecutiva estatal? Y si no, ¿cuál pudo haber sido?
R: No, no estoy de acuerdo en que la ejecutiva estatal intervenga una dirección política elegida por la militancia. No es un procedimiento adecuado. Creo que todas las direcciones políticas tienen que elegirlas las bases de la organización, entiendo que esa dirección política, más allá de las diferencias que pueda tener en las decisiones que haya podido tomar; esa era una dirección elegida por las bases de la organización. Hay mecanismos de revocación, pero que corresponden a las bases, no a la ejecutiva, deben ser mecanismos impulsados por círculos, bases, inscritos.

P: Según el CIS de enero de 2018, Podemos obtendría el 11.6% del voto, ¿Pueden remontar en las encuestas?
R: Estoy seguro, parece que hay cierta tendencia ahora hacia arriba. Parece que tras el otoño que hemos tenido de nacionalismo español, se vuelve a hablar de las cosas importantes: de los servicios públicos, de las políticas sociales, de “las cosas de comer”, y cuando hablamos de eso, entonces es cuando subimos en las encuestas. Somos la única opción política que plantea soluciones realistas.

P: ¿Cuál cree que deberían ser las líneas rojas de Podemos?
R: Nosotros debemos ser una muralla inquebrantable contra el Partido Popular y Ciudadanos. No debemos permitir ni por activa ni por pasiva gobiernos del Partido Popular. Pero, en el mismo rango de importancia está el no convertirnos en una muleta del PSOE. Le damos la investidura y pasamos a una oposición crítica porque no conozco ningún experimento en la historia reciente de este país en la que siendo muleta del PSOE hayamos conseguido mejorar la vida de la gente. Nosotros vinimos a ser alternativa al bipartidismo y debemos seguir siéndolo.

P: En su experiencia, ¿Cree que los jóvenes están interesados en política?
R: Hay muchísimos jóvenes interesados en política. La política es mucho más que los partidos políticos o lo que ocurre en los parlamentos, la política es los movimientos sociales. Todos esos movimientos, constituidos principalmente por jóvenes, es hacer política. No podemos entender la política como algo que solo pasa en las instituciones y en los partidos, porque hay más allá y la mayoría de las veces es más interesante.

P: Las últimas encuestas suponen una victoria de Susana Díaz, pero el subidón de Ciudadanos podría hacer peligrar el gobierno. ¿Estarían dispuestos a pactar con el PSOE-A para que Andalucía no caiga en manos de la derecha?
R: Nosotros no vamos a permitir un gobierno de derechas en Andalucía, pero Susana Díaz es parte del problema, no de la solución. No vamos a entrar a gobernar conjuntamente con Susana Díaz. Nosotros nos mantendríamos en una oposición crítica. Si hace falta darle la investidura, plantearíamos lo mismo que en 2015: una serie de medidas de sentido común, muy básicas para mejorar la vida de la gente. Ella decidió apoyarse en la derecha y rechazó nuestras condiciones, que eran además muy simples.

P: Podemos cuenta con un apoyo juvenil importantísimo, ¿cómo se potencia desde el Área de Juventud?
R: Nosotros tenemos que ser una herramienta al servicio de esos movimientos sociales juveniles y también culturales, esas nuevas formas de manifestaciones culturales, etc. Ser una herramienta en la creación de propuestas, en todas las herramientas que podamos darle. No es construir la rama juvenil de un partido, sino que nuestro partido sea útil a los movimientos juveniles que ya existen.

P: Ante la perspectiva de votar, muchos ciudadanos comentan que ningún partido les genera su confianza. ¿Cree que la política, entendiéndola como fuerza transformadora, volverá a recuperar la confianza?
R: Yo creo que es normal que la gente entienda que los partidos políticos tradicionales, el sistema de representación, las elecciones, los parlamentos, etc, no les representa. Es natural con lo que estamos viendo todos los días en los medios de comunicación. Hay que entender la política como algo mucho más allá de eso. Nuestro trabajo, el de la gente que cree en un mundo más justo, es entender que la política es lo que organiza la sociedad.

P: Podemos apoyó las manifestaciones del 8-M y las de los pensionistas, que se siguen repitiendo en varias ciudades de España. Llamaba la atención que esa misma generación fue la que trajo la democracia a este país y clamaban por un mayor apoyo de la juventud. ¿Cree que la juventud está movilizada?
R: Eso es como un mantra que repite mucho la gente más mayor, pero tú sales a la calle el 8 de marzo y las manifestaciones eran protagonizadas por gente joven, mujeres jóvenes principalmente. Es normal, aunque no es bueno, que los jóvenes nos sintamos menos interpelados por la lucha de las pensiones. Debemos trasladar la importancia de que es importante que estemos con las pensiones para acabar con un a reforma del Partido Popular que es un ataque a los derechos de los que son pensionistas ahora y de los que seremos pensionistas algún día. Entonces, debemos convencer a los jóvenes y las jóvenes de que es importante. Pero es normal, y de ahí sacar la conclusión de que los jóvenes no se movilicen, sino que es normal que en esa lucha sean difícilmente interpelados.

P: Hace unas semanas, Jordi Évole entrevistó a Eduardo Madina y a Iñigo Errejón y les preguntó dónde está la izquierda. ¿Se lo cuestiona usted?
R: Yo no suelo utilizar mucho la palabra izquierda porque creo que las palabras están un poco manidas en este programa, porque si le pregunta a Eduardo Madina, que es del Partido Socialista y apoyó a Susana Díaz en las últimas primarias, pues yo no me siento parte de esa izquierda. No utilizo mucho la palabra izquierda porque, al final, se ha perdido el significado. Yo lo que creo es que necesitamos un movimiento lo más amplio posible y que lleve a cabo un cambio en la sociedad. Si comparamos el panorama actual con el panorama de hace diez años, nos encontramos que hay mucha mayor representación en las instituciones de ese movimiento popular que quiere un cambio real. Yo en ese movimiento no incluyo al Partido Socialista, creo que en el Partido Socialista sus cuadros, su estructura, sus dirigentes hacen mucho tiempo que no piensan en las mayorías sociales de este país. Sí hay muchos votantes que votan al PSOE que votan ilusionados con la posibilidad de un cambio en favor de la mayoría. Yo con esa gente creo que debemos de hablar, debemos de discutir, ponernos de acuerdo, pero con su dirigencia creo que no hay margen de acuerdo estratégico para haber un cambio en este país. La pregunta no sería dónde está la izquierda, sino dónde está el movimiento popular de cambio. Si miras con perspectiva, estamos mejor que hace diez años, la gente que queremos cambiar el mundo.

  • ¿Y cómo estarán dentro de tres, dos?
    No lo sé. Dependerá en parte de nosotros, si conseguimos echar raíces dentro del territorio y generar certezas y también de cómo actúe el régimen y cómo respondan a las necesidades de la mayoría de la gente. El panorama está abierto y puede pasar de todo.

P: ¿A qué retos se enfrentan los jóvenes europeos?
R: Yo creo que, si miramos en forma global, tenemos un riesgo enorme de que el desencanto de la mayoría de jóvenes en Europa porque hay más precariedad laboral, peores servicios públicos, peores derechos, etc; sea canalizado por fuerzas racistas, fascistas, xenófobas, como está pasando en muchísimos países. Tenemos que canalizarlo hacia una sociedad más justa y no hacia una más autoritaria y más discriminatoria.

  • ¿Cómo pueden, como fuerza política, enfrentarse a ese auge de antieuropeísmo, antinmigración y fascismo que empiezan a despertar en países como Italia, donde en las últimas elecciones pegaron un subidón?
    En muchos países como Italia, Francia, Grecia, las opciones fascistas o neofascistas están surgiendo, con diferencias, pero todas en mismo marco común. Aquí, en España, conseguimos plantear el conflicto como realmente es: una serie de gente, mayoritaria en esta sociedad, independientemente de nuestra raza, nuestra condición legal, que vivimos las mismas condiciones de vida por culpa de unas clases sociales que viven a costa de nuestro trabajo. Ese ha sido el elemento diferenciador que ha hecho que aquí la frustración política y económica salga por una salida que plantee una sociedad más justa y no expulsar a una parte de la sociedad, que es lo que está pasando en Italia y en Francia. Yo creo que debemos seguir ahondando en ese discurso, en plantear que el problema no es una lucha del último contra el penúltimo sino una lucha de los de arriba contra los de abajo.

P: ¿Cómo cree que se percibe a Podemos desde la juventud?
R: Una enorme parte de los jóvenes que ven a Podemos positivamente, pero es mayoritario que Podemos es una opción, la mejor opción a votar cada cuatro años. Yo creo que nosotros debemos ser un movimiento más compartido y para eso hace falta que nuestra gente esté construyendo los movimientos juveniles que se dan en la actualidad. Si no hacemos eso, cada vez más gente nos verá como un partido más.

P:¿Dónde se ve José Ignacio García dentro de unos años?
R: Yo soy militante de una forma de ver el mundo, y cambiarlo por un mundo más justo. Eso lo voy a seguir haciendo siempre en herramientas electorales en algún momento o en movimientos sociales o en espacios políticos en los que haga falta. Lo importante no es el espacio en el que me organice para conseguir el objetivo, sino el objetivo de crear una sociedad más justa.

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