Inicio España Andalucía El 2D, a debate

El 2D, a debate

0
Debate 2D. Fuente de la imagen: PSOE de Andalucía.

Canal Sur se convirtió por unas horas en sede del debate electoral a pocos días del 2 de diciembre. Los andaluces estamos llamados a votar en unas elecciones muy polarizadas en los bloques tradicionales de izquierda-derecha

El debate en Canal Sur fue, ante todo, una representación fiel de lo que nos tienen acostumbrados los cuatro candidatos con representación en el Parlamento de Andalucía. Ninguna sorpresa. Para ser el primer debate andaluz en la que toman la palabra Teresa Rodríguez (Adelante Andalucía) y Juan Marín (Ciudadanos) estuvieron ausentes, excepto en algunos momentos álgidos, pareciendo más un cara a cara entre PSOE y PP.

Vistas para algunos como un “plebiscito al socialismo andaluz” o como una puesta a punto de la maquinaria partidista, las elecciones andaluzas están siendo el escenario perfecto para situar a los partidos en el tablero electoral. Nerviosos, exaltados, con los discursos excesivamente aprendidos y, en ocasiones, sin poder llegar a hacer hincapié en el mensaje. En el próximo mitin, Albert Rivera y Pablo Casado deberían comentar a Marín y a Moreno que los papeles en televisión no llegan a ser vistos por el espectador.

Teresa Rodríguez parecía nerviosa, más cómoda enfrentándose a la derecha que a Susana Díaz. Aunque la puso contra las cuerdas en varios momentos del debate, especialmente en cuestiones de transparencia y lucha contra la corrupción. Incluso llegó a insinuar falta de veracidad en los datos económicos personales aportados por Díaz. Rodríguez no dudo en apostar por una mayor inversión en los servicios públicos y la creación de mayores controles en la Administración Pública a fin de crear nuevos puestos de trabajo menos precarios, acabando con lo que afirma es “una red clientelar” del PSOE-A. Arremetió duramente contra Marín al asegurar que había “ayudado a limpiar el cortijo” durante la pasada legislatura, y contra Moreno al que acusaba de ser partícipe de los recortes del Partido Popular y no ser tan patriota para defender que las inversiones que vienen a Andalucía se queden en esa tierra.

Juan Marín intento distanciarse del pacto de gobierno con Susana Díaz, del que hizo gala en un momento del debate, aunque quizá solo haya sido un descuido. El resto de las formaciones políticas le achacaron su falta de coherencia asegurando que podía haber influido mucho más en el gobierno socialista para la creación de medidas contra la corrupción, y el tema de Cataluña, muy presente en los discursos de su formación, aunque sin espacio en un debate de unas elecciones autonómicas andaluzas. Al igual que para Rodríguez no fue su mejor noche. Se le pudo ver leyendo en varias ocasiones y enfrascado en hacerse notar mínimamente. Vistas sus apariciones públicas en solitario durante la campaña, ya tiene mérito.

El candidato del Partido Popular tenía anoche un claro contrincante al que se abalanzó desde el primer minuto: Juan Marín. Enzarzado por la lucha del voto conservador, dejo varios minutos para el modelo de gobierno de Díaz, del que aseguró que es completamente diferente al suyo. Apostó por una “bajada masiva de impuestos” para hacer una Andalucía más competitiva para los inversores andaluzas, lo que traería consigo la creación de puestos de trabajo. Se erigió como único candidato del cambio y más cualificado para hablar de corrupción. Lo que no explicó detenidamente es cómo va a solucionar las listas de espera en la sanidad andaluza con una bajada de impuestos. Seguramente, con la implantación de externalización de servicios a empresas privadas, como en el Madrid del gobierno popular. Todo un éxito.

Susana Díaz, con una seguridad pasmosa y, en ocasiones, desconcertante, apeló a la buena acción de su gobierno y a la estabilidad en la región. Aseguró que el Gobierno socialista de Pedro Sánchez es consciente de la infrafinanciación de Andalucía. Prometió bajar 9 puntos la tasa de paro en una comunidad que se sitúa a la cola en cifras de desempleo. Las formas de Diaz reflejaban que el debate era un simple paso más para mantenerse en San Telmo. Aunque para las preguntas sobre controles exhaustivos en la Administración y en servicios públicos no respondió. Demasiado optimismo. Tal vez.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.