Actualidad Política Política Nacional

Debate Electoral: 3 horas sin vistas a soluciones

Este lunes se celebró el primer y único debate de la campaña, y contó con cinco principales líderes políticos. Duró tres horas, y fue imposible sacar conclusiones.

En esta corta campaña electoral, de tan sólo ocho días, sólo se iba a celebrar un único debate. Se encargaría de organizarlo la Academia de la Televisión, y lo presentarían dos periodistas de dilatada carrera profesional. Vicente Vallés y Ana Blanco, de Antena 3 y RTVE, respectivamente, serían los moderadores.

La división, fijada en cinco bloques de 25 minutos, constaba de lo siguiente. Cohesión de España, política económica, política territorial, calidad democrática y política internacional serían los ejes sobre los que girarían los 125 minutos. La pregunta ¿Cómo salimos de esta? inició el debate. Y a juzgar por el desarrollo posterior, la respuesta no es sencilla.

Sánchez salió airoso del debate

Pedro Sánchez, candidato del PSOE a la presidencia del gobierno, ha tenido un papel más destacado que en ocasiones anteriores. Hizo varios anuncios fuera del programa electoral del PSOE y enfocados a Moncloa, como la ilegalización de la Fundación Francisco Franco y un ministerio para el reto demográfico. El presidente en funciones aprovechó el debate para girar al centro, y aupó a Calviño a la vicepresidencia económica, pese a que es considerada una ministra de corte liberal.

A lo largo del debate, Sánchez recibió más ataques que el resto de candidatos juntos. Por sus intervenciones, se aleja cierta posibilidad de coalición con Unidas Podemos, a quienes reprochó su negativa hasta en cuatro ocasiones. Sus principales ataques fueron para Pablo Casado, aunque Iglesias recibió numerosas de alusiones por parte del jefe del Ejecutivo en funciones. Uno de sus principales fallos fue el hecho de que apenas miró a sus rivales.

El debate electoral no favoreció a Casado

Pablo Casado no tuvo su mejor debate. El presidente del PP intentó erigirse como la alternativa al gobierno de Pedro Sánchez, pero no lo consiguió. Atacó constantemente al Presidente en funciones, pero se enzarzó en varias peleas tanto con Rivera como con Abascal. Estas peleas entre miembros de la derecha dio la imagen de una alternativa aún más desunida que la izquierda, y no transmitió la sensación de una opción con posibilidades.

Pese a que las encuestas le dan una importante subida, Casado no pudo mostrarse con seguridad, e interrumpió en constantes ocasiones al resto de candidatos. Pudo exponer una brevísima parte de su programa electoral. Aunque sus intervenciones se destacaron por los ataques al resto, en especial Sánchez e Iglesias.

Rivera no pudo brillar

Albert Rivera tampoco tuvo su noche. Pese a que el candidato naranja suele desenvolverse bien en los debates, el evidente nerviosismo le pasó factora. Rivera fue protagonista por los objetos que sacó: una noticia en papel, una lista, y hasta un adoquín de Urquinaona. Más allá de eso, destacaron sus constantes interrupciones al resto, llegando en ocasiones a hacer el debate ininteligible.

El evidente nerviosismo por la bajada de escaños que auguran las encuestas le pasó factura. Entró en pugna con Abascal y con Casado en varias ocasiones, lo que dio la sensación de una derecha desunida y sin capacidad de sorpasso. Los principales ataques se dirigieron a Sánchez, pero criticó con dureza a Pablo Casado.

Iglesias intentó defender la coalición con el PSOE

Pablo Iglesias pudo desarrollar una parte de su programa electoral, aunque no estuvo tan lúcido como en abril. El candidato de Unidas Podemos empleó gran parte del debate en defender la coalición, aunque las pugnas con Sánchez parecían desdibujar esa alternativa. También se enfrentó duramente al resto de candidatos, destacando la que mantuvo con Santiago Abascal.

Iglesias tuvo un tono muy social e intentó introducir temas en el debate que no tuvieron mucho éxito, más allá de algunas menciones. Parecía más ocupado en culpar a Sánchez de la repetición electoral y de presentarse como su socio preferente de gobierno. Pese a ello, fue el candidato que menos mencionó explícitamente al resto.

Santiago Abascal pudo hacer llegar sus mensajes

Santiago Abascal fue el candidato que pudo desarrollar su programa con más profundidad. El Presidente de Vox se estrenó en el formato debate y usó todo el argumentario de la formación ultraderechista. Sacó a relucir los conceptos de «ideología de género», y los aspectos más radicales de su discurso. Se destacan la «profanación», los problemas de seguridad, y la recentralización de gran parte de las competencias.

Abascal fue el candidato más seguro de los cinco participantes, pues no tuvo impedimento en exponer sus tesis y casi no sufrió interrupciones. Las encuestas le dan un crecimiento y eso se notó en su actuación. Sus principales ataques se dirigieron a Sánchez y a Rivera.

 

Leave a Comment

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: