El rendimiento de Valentino Rossi durante los test de Buriram ha ido de mal a peor en los tres días que ha rodado y vuelven los fantasmas del pasado y los problemas a Yamaha.
Los test de Buriram han dejado a Yamaha perdida entre la cantidad de problemas que se les ha juntado desde la segunda mitad de la temporada pasada y que han vuelto a hacer acto de presencia en Tailandia. Rossi, que empezaba rodando el día de su cumpleaños, no pudo regalarse ni un hueco dentro del top5.
Primer día, primeros problemas
En la primera jornada, Rossi ya daba la clave del problema de Yamaha. La centralita única de Magneti Marelli no terminaba de cuajar en la estructura nipona mientras que en Honda y Ducati ya hacía tiempo que la entendían. Las sensaciones con la nueva pista no fueron malas, incluso dijo que era divertida al ser un estilo similar al que tenía el circuito de Termas de Río Hondo de Argentina. «Tanto aquí como en Malasia estamos cerca, a tres décimas, pero terminé octavo. Hay que mejorar en este aspecto, sobre todo con goma usada», comentaba el italiano al finalizar el día.

Valentino Rossi durante los test de Buriram (Mirco Lazzari)
La pesadilla materializada
Al día siguiente, las cosas no mejoraron. Aunque Rossi admitió que al principio de la jornada podía mejorar los tiempos, pero han vuelto a aparecer los problemas de electrónica que han hecho que tuvieran que trabajar más dentro del box sin poder salir a hacer tiempos buenos.
También los neumáticos tuvieron un punto decisivo en el transcurso de la jornada: «después comenzó a aparecer mucho blistering y eso nos dio mucho trabajo«, explicaba Rossi. Terminó décimo cuarto, con un tiempo de 1:30:888 y a casi un segundo de Márquez.
Mejoras, pero hay que trabajar
Durante el último día el ritmo del italiano fue mejor, terminando décimo con un 1:30:511 y a más de siete décimas de Dani Pedrosa. Salió de Buriram medio contento con el rendimiento del día: «Aún teníamos algunas cosas para probar y fue importante poder completar nuestro programa«.

Valentino Rossi dentro del box durante los test de Buriram (Mirco Lazzari)
Las preocupaciones se confirman
En ambas partes del box coincidieron en que Yamaha tenía problemas que difícilmente podrán solucionarse antes de Qatar: «El gran problema es que nunca sabes qué esperar. Es como jugar a las cartas. Queda el hecho de que hemos sufrido bastante, que todos van muy fuerte y hemos estado muy cerca. Se ha repetido la situación del año pasado, cuando no sabes qué puede cambiar de la mañana a la tarde«, comentaba el italiano.
