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El año de… Enea Bastianini

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Foto: Laura Salas - TIMEJUST

Enea Bastianini, en su último año en Moto3, fue uno de los guerreros de la categoría. Fue cuarto, con 6 podios y una victoria, pero con una sensación agridulce.

El 2018 era una temporada clave para Enea Bastianini, que después de varias temporadas en Moto3, quería dar el salto a Moto2 por la puerta grande. Aunque no fue capaz de pelear por el campeonato, ya que Martín y Bezecchi se disputaron tal honor, el piloto del Leopard demostró que tiene un gran potencial, y sobre todo un gran futuro por delante en el Mundial de motociclismo.

Desde 2014 en el Campeonato del Mundo, y consiguiendo buenos resultados desde entonces, el de Rimini tenía ante sí una de sus mejores oportunidades para dar un gran paso adelante. Eso sí, la feroz competencia en la parrilla de Moto3 no se lo iba a poner nada fácil al italiano, que tenía que demostrar que tenía la pasta necesaria para demostrar que el subcampeonato de 2016 no era un espejismo y que el talento lo sabía explotar.

Un inicio algo irregular

El comienzo de la temporada no fue el mejor para Bastianini. Una retirada en Qatar no le vino nada bien, pero a la carrera siguiente en Argentina, mejoró notablemente. Tras ser quinto en parrilla consiguió ser cuarto, rozando el primer podio del año, que llegó en el GP de las Américas. Allí fue segundo tras partir desde la sexta plaza en la salida, demostrando esa capacidad de remontada increíble, una de sus mejores cualidades cuando se sube a la moto.

Sin embargo, las sombras regresaron en España. En Jerez, donde era un favorito para ganar la carrera, tuvo que abandonar, algo que repitió en Le Mans, a pesar de salir tercero, algo de lo más decepcionante para el joven corredor. Tras dos abandonos consecutivos, llegó el Gran Premio de casa, el de Italia, en Mugello, donde recuperó el control, siendo sexto, teniendo que remontar de nuevo, ya que salía 14º en la parrilla de salida, dando cierre a la primera fase de la temporada.

Foto: Getty

Esta primera fase del 2018 se caracterizó por una montaña rusa de sensaciones y resultados de Bastianini. En algunas carreras hacía grandes remontadas y subió al podio en Austin, pero en otras no podía ni terminar las pruebas, dando una sensación de inconsistencia para el piloto del Leopard, con una exigencia enorme esta temporada.

Montmeló, el punto de inflexión

Y llegó el Gran Premio de España. En Montmeló, Bastianini lo dio todo y los resultados hablan por sí solos. Pole y primera victoria y única de la temporada. Este espaldarazo ayudó al de Rimini a conseguir más podios, ya que en Assen fue segundo, en Alemania no terminó a pesar de contar con una gran actuación, en Brno fue cuarto y en Gran Bretaña no se pudo correr por las intensas lluvias que se produjeron y que hicieron suspender la prueba.

Foto: Getty

Así las cosas, volvió a aparecer un Gran Premio de casa en el horizonte. En este caso, fue la prueba de San Marino, en el circuito Marco Simoncelli de Misano. Delante de su gente, Bastianini era consciente de que no podía fallar. Sin embargo, a pesar de salir quinto, tampoco pudo acabar la carrera, acabando con una gran decepción y cerrando otra etapa del Campeonato con las mismas sensaciones.

Foto: Getty

Las sensaciones de que se pudo hacer más, de que se podía haber evitado los errores que le restaron muchos puntos. Sin embargo, Bastianini, al igual que el resto de su equipo, no se desanimó y miró a la última parte del año con optimismo, y con muchas ganas de cerrar su etapa en Moto3 de la mejor manera posible.

Dos podios para cerrar el año

En la última carrera antes de la gira por Asia, Bastianini hizo una de sus mejores actuaciones. En Aragón, saliendo 15º, pudo llegar al tercer cajón del podio con una carrera de 10, siendo muy aplaudido por el trabajo. Ya en Tailandia, no pudo acabar, volvió a retirarse. En Japón, salió sexto y llegó séptimo a meta. Mientras, en Australia, fue octavo tras tener que remontar desde la 14ª plaza de la parrilla de salida.

Foto: Getty

El último podio de la temporada fue en Malasia, donde fue tercero tras ser sexto en la clasificación. Por último, en Valencia, volvió a tirar de su enorme talento para las remontadas, ya que salió 14º y fue 5º, clausurando una de sus mejores etapas, ya que en el Mundial de Moto3, fue subcampeón, 3º y esta temporada 4º.

Con 177 podios, 1 victoria, 1 pole y 6 podios, Bastianini se dirige al Italtrans de Moto2. Nueva categoría, nueva moto, nueva cilindrada… Todo es nuevo para el piloto, que apunta muy alto en el Campeonato del Mundo y si continúa su regularidad, a pesar de que el 2018 no fue el mejor para ello, será uno de los puntales del Campeonato.

Foto: Getty

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