Inicio Cultura Cine Maite Sandoval: “El cine es un reflejo de lo que pasa en...

Maite Sandoval: “El cine es un reflejo de lo que pasa en la sociedad”

0
Maite Sandoval / Fuente: Gota de luz

Entrevistamos a Maite Sandoval, actriz con una extensa carrera profesional y con la interpretación como forma de vida. 

Maite Sandoval (Murcia) estudió Arte Dramático en el Instituto del Teatro de Sevilla. Sus inicios no pueden concebirse sin “Los Ulen”, compañía con gran reconocimiento en festivales nacionales e internacionales y a la que la actriz ha estado unida durante más de veinte años. Reconocida por sus papeles en La última isla (2012), Kiki, el amor se hace (2016) o La Tribu (2018), entre otros, Maite siempre ha estado vinculada a los escenarios. Una mujer carismática y amable, tal y como hemos podido comprobar en esta entrevista.

Time Just: ¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser actriz?

Maite Sandoval: Fue muy fácil localizar mi vocación. Parece que la vida me condujo a actuar porque no tengo la sensación de haberlo elegido conscientemente. De adolescente, en primero de B.U.P, me fichó una compañía profesional, así que con quince años ya estaba haciendo giras compaginándolo con el instituto. Ha sido todo muy fácil en ese sentido.

Cuando terminé bachiller, como todo apuntaba a la actuación, decidí formarme en Arte Dramático en el Instituto del Teatro. Allí estudiaron muchos de los grandes actores conocidos en España como Paco León, José Luis García Pérez, Antonio Dechent o Paco Tous.

Allí, donde mejor me sentía era en unas clases que daba un profesor que se llamaba Friedhelm Grübe, un profesor alemán que trabajaba sobre todo clown, un teatro más “gamberro” (risas) y a mí esas clases se me daban fenomenal. Él y un par de alumnos que ya habían terminado la carrera y con los que Friedhelm tenía muy buena conexión, Pepe Quero y Paco Tous, me captaron y empezamos a montar la compañía.

TJ: Compañía llamada “Los Ulen”. ¿Qué recuerdos tienes de aquellos años?

MS: Fue todo muy inconsciente, lo haces porque la vida te lo pone ahí y porque te encanta y no te planteas nada más. Nos pasábamos el día entero investigando y ensayando, era una manera de vivir. Podíamos estar ensayando seis meses un espectáculo, era un disfrute y estábamos siempre aprendiendo. Fueron años de muchísimo crecimiento, experimentación y libertad creativa.

“Los Ulen” fueron creciendo y teniendo éxito. Como aquello creció tanto y nos hacían encargos de fuera, teníamos una productora, BIS producciones, como empresa y la marca Ulen que se mantenía intentando conservar el sello más genuino de los comienzos.

TJ: La inspectora Jiménez, papel que protagonizaste en El mundo es nuestro (2012), tiene que enfrentarse a sus propios compañeros que ven con recelo ser dirigidos por una mujer. ¿Crees que la desigualdad de género es un factor presente en el cine español?

MS: Clarísimamente, es la gran queja. El cine es un reflejo de lo que pasa en la sociedad y, por lo tanto, no va más rápido. Yo muchas veces pienso, y creo que es algo bastante lógico, que, si la sociedad quiere avanzar, el cine tendría que ser un poco más progresista y dar ejemplo mostrando otros modelos en la pantalla.

Esto lo hablas con las directoras de casting y te dicen: “si fueras un hombre, a tu edad trabajarías muchísimo más”. Claro que hay desigualdad y sigue siendo una lucha.

TJ: A la hora de recibir un papel, ¿cómo consigues hacerlo tuyo?

MS: Leo muchísimo el guion y después le construyo una vida. Hay este malentendido de que los actores son gente muy extrovertida, pero eso no es así, pues cuando actúas estás anclado en un montón de cosas que has trabajado previamente.

Yo soy una persona totalmente distinta, si tengo que salir a hablar como Maite Sandoval a un escenario me tiembla hasta la pestaña. Pero, es diferente si hay un trabajo previo que me respalda. Intento saber muy bien que está buscando el personaje, encontrar qué quiero y perseguirlo porque eso da un propósito y una fuerza muy interesante.

TJ: Kiki, el amor se hace saltó al teatro con el spin off Kiki Kagaseya, monólogo en el que fue la protagonista. ¿Cómo te sentiste cuando Paco León te propuso este proyecto?

MS: Me dio mucha alegría. El pequeño monólogo que aparece en Kiki realmente fue muy largo. Paco me lanzó la idea y solamente me dio una clave. Como me conoce mucho y sabe que he escrito para mi compañía, confiaba plenamente, aunque él tenía un plan B por si no le gustaba lo que había hecho. Pero, en este caso le gustó tanto que construí mi película. Llegué a improvisar y de pronto teníamos un monólogo de veinte minutos. En montaje mi personaje no podía tener tanto protagonismo, se nos iba de las manos, por lo que se cortó y quedó en los minutos que salen en la película.

Después de esto, Paco me decía “me dicen cosas tan chulas de tu momento…” y como es tan brillante a la hora de buscar caminos, me propuso: “¿por qué no recuperamos tu personaje y lo hacemos como una de las acciones para la promoción de la película?”. Me puse contentísima y fue una experiencia súper chula y enriquecedora.

TJ: Es muy difícil mantenerse en este mundo y ser una actriz demandada por los directores. ¿Qué crees que es lo más importante para no decaer?

MS: Ese secreto no lo tengo, además los actores siempre tenemos la sensación de que es la última vez que nos van a llamar. Siempre lo vivimos como si fuera nuestra última oportunidad.

Yo creo que no es solamente hacer un buen trabajo, sino también sentirte equipo, respetar a tus compañeros… Un ejemplo sería Paco León, al que he visto crecer y con el que trabajé cuando era muy jovencito en una serie, su energía era tan positiva que todo el mundo quería trabajar con él.

TJ: Te hemos visto figurar en películas de distintos géneros, pero ¿con cuál te sientes más identificada?

MS: Cuanta más libertad me dejan, más saco lo que puedo tener único como actriz. Cuando me llaman para proyectos cerrados o con una actuación más neutra, resuelvo y queda un trabajo bien hecho porque no puedes hacer más, pero cuando te dejan un poco de margen y libertad, le puedes dar un poco más de brillo.

TJ: ¿Qué personaje ha sido más cercano a tu propia personalidad?

MS: Todos somos todo dependiendo de la circunstancia, esa es la base del trabajo del actor. Al final, todo lo buscas en ti y te puedes reconocer en algunos momentos de tu personaje.

TJ: ¿En algún momento te has planteado abandonar el mundo artístico?

MS: Abandonarlo no, pero sí ampliar. Nunca había trabajado como actriz únicamente hasta que cerré la compañía y la productora en el 2012. Hasta entonces, había trabajado como actriz en el escenario, pero también había producido, escrito… era una sensación de tener más control sobre mi trabajo. Cuando empiezas a trabajar solamente como actriz, estás al servicio del proyecto de otros y unas veces es satisfactorio y más relajado, pero hay momentos en los que hay partes que no te llenan tanto y necesitas algo más. Entonces, hago muchas otras cosas a parte de mi trabajo de actriz, tengo otros intereses.

TJ: Tal y como hemos visto en sus redes sociales, actualmente está trabajando en El silencio del pantano. ¿Qué puedes contarnos de tu interpretación en esta película?

MS: Ha sido una experiencia fantástica que he trabajado al lado de Carmina Barrios. Me ha encantado trabajar con Marc Vigil, el director. Esta es su primera película, pero tiene mucha experiencia como director de televisión. Ha sido un placer porque tiene las cosas muy claras y es muy preciso dando directrices. Además, el personaje está muy bien porque es una delegada del gobierno corrupta y es un papel “muy goloso” y con muchos referentes, desafortunadamente.

Además, estoy trabajando en una serie en la que por fin las protagonistas son mujeres. Se llama Señoras del (H)AMPA y es un proyecto de Abril Zamora y Carlos del Hoyo para Telecinco. En esta serie interpreto a Juani, una de las madres del AMPA muy cotilla y controladora, tanto que resulta cómica.

TJ: ¿A qué crees que se debe ese prejuicio generalizado que existe hacia el cine español?

MS: Cada vez se está haciendo mejor, pero en algunas ocasiones ha sido responsabilidad de los cineastas porque se ha hecho mal cine, cuesta muy caro ir y la gente se lo piensa. Los creadores no deben perder el contacto con la realidad, ni enamorarse de proyectos que no tienen mucho sentido.

En la mayor parte de los casos son prejuicios infundados. Hay demasiada contaminación y competencia del cine americano y a ello se intenta encaminar la distribución y la cuota de pantalla de nuestro cine. Hay películas buenísimas que, por la competencia, no llegan a ser vistas por el gran público. En la actualidad hay películas españolas siendo las más taquilleras del año, se hacen producciones buenísimas y creo que el cine español ha pegado un subidón.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.