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Portugal 3-3 España: Un genial Cristiano frena el ímpetu de España

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Fuente: @SeFutbol

Portugal y España protagonizaron el primer gran partido de este Mundial de Rusia. Lo que bien podría definirse como un Cristiano Ronaldo vs España se saldó con un empate que sabe a poco para los intereses de ‘La Roja’.

El Portugal – España era uno de los duelos con mejor cartel de esta primera fase del Mundial de Rusia 2018. Sochi era el escenario elegido para aguardar una auténtica fiesta del fútbol. En un principio, el resultado de este encuentro sería trascendental de cara al futuro liderato del grupo.

España llegaba envuelta en una verdadera crisis atmosférica. El controvertido culebrón protagonizado por Julen Lopetegui y que contó con la aparición estelar de Luis Rubiales, finalizó de la manera más abrupta; Lopetegui despedido y Fernando Hierro como nuevo seleccionador nacional. Esto había ocasionado varios días de tensión y caos en el ámbito futbolístico español, tanto a nivel social como periodístico. Por su parte, Portugal llegaba repleta de confianza. El trabajo de Fernando Santos ha sido muy fructífero en estos últimos años, llevando a su equipo a ganar la Eurocopa 2016. Los portugueses venían con más cosas que ganar que perder.

El partido comenzó con un ritmo frenético, del cual Portugal se aprovechó para emitir un par de avisos a la portería rival. España parecía todavía noqueada tras los intensos días vividos. Al segundo aviso, Cristiano Ronaldo se internó en el área saliendo zancadilleado por Nacho. El árbitro no dudó y señaló la pena máxima. Como es habitual, el astro portugués no perdono desde los once metros, poniendo el 1-0 en el marcador.

Poco a poco, España se rehízo a través de la manija del juego. Tocaba el balón de lado a lado buscando un resquicio en la defensa lusa. En vista de que la rápida circulación horizontal no funcionaba, optó por los centros laterales en busca de Diego Costa y posibles llegadas de segunda línea. Pero la férrea defensa rival se mostraba impenetrable. Portugal se mantenía replegada esperando algún contraataque ilusionante que Guedes y Cristiano pudieran rentabilizar. Pero en el minuto 24, Diego Costa se las apañó para zafarse de Pepe, hacer una inteligente maniobra y batir a Rui Patricio con un preciso tiro. 1-1.

El empate significó un punto de inflexión en la primera parte. La inyección moral española fue inversamente proporcional a la portuguesa, algo que fue palpable en el juego. España entró en una fase de precisión, rapidez y asociaciones en el pase que solo ella puede dar en todo el mundo. Portugal se vio superada por el torbellino blanco (España jugó con la segunda equipación) que tenía enfrente. Sin embargo, al filo del descanso, Guedes controló en la frontal y le dejó el balón muerto a Cristiano, que desde el semicírculo del área realizó un disparo sencillo con su pierna izquierda que se le escapó a De Gea de las manos incomprensiblemente. El segundo gol de Portugal supuso un jarro de agua fría para España.

La inercia de lo que había sido el choque dio un vuelco. Los hombres de Hierro habían sido superiores pero se fueron al descanso con la derrota en su haber debido a la peor efectividad en las áreas.

El inicio de la segunda mitad fue algo espeso. España proponía más gracias a posesiones interminables poco profundas, mientras que Portugal estaba totalmente concentrada y no daba atisbos de flaqueza.

No obstante, a los 10 minutos se vivió un carrusel de goles. Primero, en el minuto 55, una falta sacada por Silva sirvió para que Sergio Busquets cabeceara y dejara el balón a placer a Costa, quien solo tuvo que empujarla. El balón parado consolidó el empate en el marcador. Poco después, en el 58, un rechace al limbo de la zaga portuguesa fue recogido desde la frontal por Nacho, quien disparó un cañonazo con efecto que viajó de palo a palo y de ahí a la red. Del 2-1 se pasó al 2-3 en pocos instantes. La euforia española inundó el Estadio Fisht.

A continuación, España se dedicó a dominar sabiendo que era Portugal la que tenía ahora la pelota sobre su tejado. Como ya es costumbre, ‘La Roja‘ hizo del control con el balón su mejor arma defensiva. A pesar de que era un dominio estéril, primaba la comodidad, y el nerviosismo de ‘Los Lusitanos’ iba en aumento. En el ecuador de la segunda parte, ambos seleccionadores dieron paso al baile de cambios. Hierro quiso rotar a los jugadores cansados, mientras que Fernando Santos se vio obligado a sacar toda la artillería que tenía en el banquillo: Bruno Fernandes, Quaresma y André Silva.

Finalmente, cuando parecía que España se llevaría la victoria, se consumó una gesta futbolística sin parangón. Minuto 88 y falta en la frontal de la área española. Se hallaban De Gea y Cristiano Ronaldo frente a frente cual pistoleros en el lejano oeste. El crack portugués había estado ganando el pulso al guardameta durante todo el encuentro. Pero aún se reservaba la guinda del pastel. El todavía madridista levantó el balón de manera asombrosa y lo introdujo como un cañón por la escuadra de la portería. Nada pudo hacer el arquero del United en esta ocasión. El hat-trick de Cristiano puso el 3-3 en el lance ibérico.

Los pocos minutos restantes fueron de emoción y tensión hasta el final.

El esperado Portugal – España no decepcionó al buen fútbol. En Sochi se vivió la vida en noventa minutos. Haciendo alusión al lejano oeste de nuevo, Cristiano Ronaldo emuló a Gary Cooper en “Solo ante el peligro”. Él prácticamente solo fue capaz de igualar a una España competitiva y cerca de la brillantez que ansía. Hierro cuenta con un bloque, que más allá de la adversidad, se presenta como uno de los claros favoritos a ganar el Mundial. El techo de Portugal, en cambio, es mucho más enigmático. Debo concluir que si los partidos de fútbol hablaran este espectáculo hubiera dicho: “¡Viva el fútbol!”

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