Nástic de Tarragona Segunda División B

Nàstic de Tarragona: “El dinero no lo es todo”

El Nàstic contaba con uno de los presupuestos más altos de la categoría para tratar de ascender, pero está más cerca del descenso que de playoff.

Dice el refrán que el que juega con fuego, se termina quemando. Y el Nàstic le cogió el gusto a eso de jugar con lo que no se debe. Tras dos temporadas seguidas salvándose del descenso en la última jornada, a la tercera, finalmente, sucedió lo que la parroquia grana desde hace tiempo veía venir. El Nàstic consumó su descenso cinco jornadas antes del fin de la liga y volvería a jugar en la categoría de bronce, después de cuatro temporadas seguidas en Segunda División.

Ahora tocaba lo más difícil: recuperarse anímicamente y tratar de volver lo antes posible, dando vía libre a aquellos jugadores que no dieron la talla y quedándose a los pocos que lucharon el escudo en la nefasta temporada, todo eso sumado a las nuevas incorporaciones que se vendrían en verano, de la mano de nuevo director deportivo Sergi Parés.

Un mercado de fichajes «movidito»

Tocaba ponerse las pilas para dar guerra la próxima temporada y tratar de alcanzar los puestos de playoff. Para ello, el Nàstic contaba con uno de los presupuestos más altos de la categoría, pero, a posteriori, se vería que el dinero no hace milagros.

Empezó el mercado y, con él, los rumores. Algunos se hacían oficiales y otros muchos se quedaban en simple humo. Sin duda, el fichaje más ansiado por la afición grana fue el de Pedro Martín, pichichi del grupo tercero la pasada temporada con el Lleida, sumando un total de 16 dianas. El Nàstic tiró de billetera, cosa que no suele hacer, y pagó la cláusula de rescisión del andaluz, un total de 150.000 euros.

El otro jugador estrella que se uniría al club en verano sería el argentino Damián Petcoff, procedente del Badajoz, donde fue el encargado de dirigir la sala de máquinas en el centro del campo.

A estos dos se le sumarían los delanteros Gerard Oliva, Jonathan Pereira, Romain Habran, Thomas Amang, Lolo Plá y Pol Ballesteros, que volvía de su cesión del Sabadell y los defensas Juan Rodríguez, Bonilla, Albarrán, Perone, David Goldar y Ferran Giner (este último puede actuar de extremo y lateral).

Como entrenador, Sergi Parés le confió el puesto a Xavi Bartolo, quien estuvo anteriormente en el club tanto como jugador como segundo entrenador.

Un inicio de temporada pésimo

El Nàstic y las primeras jornadas nunca han sido buenos amigos, y así se volvió a demostrar en la presente campaña. Después de tres meses sin fútbol, tocaba volver a tomar asiento en el Nou Estadi para comenzar una temporada que se preveía ilusionante. Jornada 1, Nàstic – Llagostera, 1-3 contra un recién ascendido. Primer batacazo.

Jornada 2 y empate contra un Barcelona B que desplega un fútbol envidiable. Punto muy trabajado después de tener que acabar el encuentro con dos jugadores menos. En la jornada 3, nuevo batacazo, 0-3 contra el recién ascendido Andorra, que deja noqueado a un Nàstic que ese día pareció no haber salido del túnel de vestuario.

La primera victoria se hizo esperar, pero llegó, el Nàstic asaltaba La Almozara y vencía por 0-2 al Ebro con doblete de Pedro Martín. Parecía que los de Bartolo podían retomar el vuelo y que el ex del Lleida estaba de dulce con el gol, pero nada más lejos de la realidad.

Empate, derrota, empate, empate y victoria, estos fueron los resultados de los cinco siguientes partidos del Nàstic. Solamente dos victorias en nueve partidos hicieron que la ilusión de los granas se desplomara. A la última victoria se le sumaron tres derrotas y un empate.

Bartolo no daba con la tecla, los nuevos fichajes no funcionaban y el equipo no demostraba nada sobre el campo. ¿Su mayor carencia? La solidez defensiva, igual que en los pasadas temporadas. El club decidió actuar y, tras la derrota contra el Sabadell, Xavi Bartolo fue cesado. Le sustituiría el ex entrenador del Sabadell, Toni Seligrat.

El Nàstic de Toni Seligrat

Ardua tarea la que le tocaba realizar al entrenador valenciano. El club lleva toda la temporada coqueteando con el descenso y el objetivo principal del playoff ya queda muy lejos. Seligrat comienza su andadura en el club de la mejor manera posible, victoria en casa ante el Ejea y victoria en Prat de Llobregat ante un Prat en descenso.

Toni Seligrat en rueda de prensa (@diari_mes)

Restaban tres encuentros antes del parón navideño, y lo que comenzó como un inicio en el banquillo más que positivo, daría un vuelco de 180 grados. Tres partidos, tres derrotas, cero goles marcados y cuatro encajados. El Nàstic llega al parón navideño en descenso junto a Hércules, Prat y Orihuela, que sería su próximo rival.

Estaba claro que los fichajes no habían salido como se esperaba, pero llegaba la oportunidad del mercado de fichajes. En este, quedó claro que al Nàstic le ha mirado un tuerto, pues los únicos problemas que tiene el club no son deportivos. Así lo demostraron los centrocampistas Viti y Petcoff. Seligrat hizo públicos en una rueda de prensa pre partido los comportamientos antideportivos que Viti había estado teniendo durante toda la temporada.

Asimismo, Petcoff fue convocado al partido de la segunda vuelta contra el Barcelona B, pero no se presentó. El club les suspendió de empleo y sueldo y les dio vía libre para buscarse un nuevo club antes de que terminara el mercado.

En este mercado se ficharía al central Jesús Rueda, a los centrocampistas Fran Miranda, Fausto Tienza y Javier Ribelles (este último se lesionó en el segundo entrenamiento y no ha llegado a debutar) y al extremo Fran Carbia, el cual ya había pasado anteriormente por Tarragona. Pol Domingo subiría del filial para hacerse hueco en la zaga del club.

A las incorporaciones también se suman las bajas del ya mencionado Petcoff, Pol Valentín, Joel Marín, Habran y Perone.

Las incorporaciones invernales en su foto de presentación (@nastictarragona)

Salvo Fausto Tienza, que apenas ha jugado, y Javier Ribelles que es baja por lesión, todos los fichajes han dado un buen rendimiento en general. Todos ellos se han ganado un hueco en el once y están disputando la mayoría de los minutos en el año 2020.

El Nàstic al comienzo del nuevo año encadenó siete encuentros sin conocer la derrota, racha inusual que no se veía desde hace años. Con Seligrat el equipo suma cinco victorias, empates y derrotas. Poco a poco el club se aleja del descenso y los de Seligrat ya se distancian en cinco puntos de la zona peligrosa de la tabla.

El Nàstic ahora tratará de buscar los puestos que dan acceso a Copa del Rey. Aunque habrá que esperar a ver qué sucede con la temporada debido a la pandemia del coronavirus.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: