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Baloncesto

Indiana Pacers, más de 50 años en busca del ansiado anillo

Los Indiana Pacers, una franquicia histórica que ha tenido la mala suerte de cruzarse por el camino con jugadores extraordinarios que los han privado de su ansiado anillo de campeón de la NBA.

Reggie Miller junto a sus compañeros / Fuente: @Pacers

Los Indiana Pacers, una franquicia que se ha topado con jugadores y equipos increíbles que no les han permitido conseguir su ansiado anillo.

En 49 estados es solo baloncesto, pero esto es Indiana. Esta es la mítica frase con la que los habitantes del Estado dejan patente su amor por el baloncesto. Allí es más que un juego, es una pasión. Indiana no es uno de los estados más poblados, ni si quiera de los mercados más atractivos, pero tiene ese ambiente especial rodeando a todo lo relacionado con la pelota naranja. Los Hoosiers, los Sycamors o los Pacers congregan a miles de aficionados en sus respectivos pabellones.

A pesar de ser un estado en el que el baloncesto es prácticamente una religión, no hubo ningún equipo profesional hasta finales de los 60. Fue en 1967 cuando un nuevo equipo nació en Indianápolis, los Indiana Pacers. Esta nueva franquicia se incorporó inmediatamente a la ABA, la cual dominó hasta su incorporación a la NBA.

Los Indiana Pacers fueron el mejor equipo en la historia de la ABA. De la mano de George McGinnis, los de Indianápolis lograron 3 campeonatos y llegaron a cinco finales. Una de las franquicias más dominantes en la corta historia de la ABA. Fue en 1976, cuando los Pacers, junto con otros tres equipos pasaron a la NBA.

Equipo de los Pacers entrenado por Bob Leonard en un partido de la ABA / Fuente: nba.com

Unos primeros años nefastos

El cambio a la NBA no fue como se esperaba, y estuvieron un gran tiempo sin ganar. Esto resultó difícil, pues los Pacers venían de ser uno de los mejores equipos de la ABA, y vieron como su dominación llegaba al final. El mayor error de los de Indiana fue el traspaso de English por su antigua estrella, McGinnis. A este le quedaban pocos años en el baloncesto profesional, mientras que el joven English se convirtió en uno de los mejores anotadores de la liga.

Estuvieron entrenados en un inicio por el mismo entrenador que les había llevado a conquistar los títulos de la ABA: Bob Leonard. A pesar de todo, los Pacers seguirían sin cuajar buenas temporadas, y en 1980 Leonard se iría de la franquicia.

El rumbo de los de Indiana no cambiaría hasta 1986, cuando draftearon a Chuck Parson, que ganó el Rookie of the Year. Al año siguiente añadirían a sus filas a un jovencísimo escolta proveniente de UCLA, Reggie Miller. Y en el 88 draftearían a la tercera piedra angular del proyecto, a Rick Smits. Los Pacers comenzaban a moldearse como un equipo ganador.

Cambia la dinámica

A pesar de los jóvenes talentos, el equipo seguía cuajando nefastas temporadas. En sus primeros 17 años en la liga tan solo habían estado dos temporadas con récord positivo y habían llegado seis veces a playoffs. Unos años para olvidar en cuanto a logros deportivos se refiere.

Fue finalmente en 1990 cuando el equipo comenzó a carburar. Coincidió con la explosión de un joven Miller, que promedió aquella campaña casi 25 puntos por encuentro. Aun así, el equipo pecó de juventud, y aquella temporada fueron barridos por los Pistons, unos Pistons que ganarían el anillo.

Rick Smits, pívot de Indiana / Fuente: nba.com

Los siguientes dos años seguirían entrando en la postemporda, pero esta vez serían los Celtics los verdugos de los de Indiana. Ante esto, los Pacers decidieron traspasar a Person por Pooh Richardson y Sam Mitchell. A partir de este cambio, los Pacers comenzaron a llegar cada vez más lejos en los playoffs, pero siempre se acabarían encontrando con su bestia negra, los Knicks.

Partidos contra los Knicks, más que una rivalidad

Por aquel entonces los New York Knicks eran la alternativa a los Bulls de Jordan, aunque nunca consiguieron vencer una serie de playoffs contra los de Chicago. En 1992 se verían las caras por primera vez contra los Pacers, aunque serían los de la Gran Manzana los que se llevarían la victoria.

Reggie Miller lanzando un tiro libre en el Madison / Fuente: nba.com

Los Pacers siguieron en la senda de la victoria y ficharon a Larry Brown como entrenador. En 1994, y con Jordan fuera de la NBA, los de Indianápolis alcanzaron las finales de la Conferencia Este. De nuevo estaban cara a cara contra los Knicks. Aunque los de Nueva York se acabarían llevando la serie, Reggie Miller los puso en aprietos. Son muy recordados aquellos 25 puntos en el último cuarto del quinto juego en el Madison.

Al siguiente año, Larry Brown consiguió un base de garantías: Mark Jackson, y encima venía del enemigo, dos en uno. Esa misma campaña Miller fue titular del All Star y ya era una de las estrellas de la NBA. En primera ronda ganaron a los Hawks, pero en semifinales se encontraban de nuevo contra los Knicks, pero esta vez con un final bastante distinto.

Fue clave el primer partido. Un Madison entregado y lleno hasta arriba. Spike Lee metiéndose en todo momento con Reggie Miller y sus compañeros desde el minuto uno. Un escenario idílico para hacer lo que hizo el escolta. A falta de ocho segundos su equipo perdía y que los Pacers se llevaran la victoria parecía imposible. Pues bien, Reggie Miller hizo historia. Metió ocho puntos en apenas nueve segundos que le valieron la victoria. Queda para el recuerdo aquel robo de saque de fondo y el triple sobre la bocina para matar a los Knicks.

A pesar de ganar la serie contra los Knicks, los Pacers no pudieron vencer a los Orlando Magic de un joven Shaquille O´Neal. Se quedaron sin su oportunidad de llegar a las finales de la NBA, algo que resultaría imposible los próximos tres años, pues Jordan regresaba a la liga.

Larry Bird, tres años idílicos como entrenador

Una de las leyendas de Indiana se sentó durante tres años en los banquillos de los Pacers. El que fue uno de los mejores jugadores de todos los tiempos no lo hizo nada mal como entrenador. A parte del alero de French Lick, llegó también Chris Mullin desde los Warriors. A pesar de que los Pacers hicieron una gran temporada, en la que vencieron a los Knicks en la postemporada, los Bulls de Jordan se cruzaron en el camino de los de Indiana.

Reggie Miller junto a Michael Jordan / Vía: @Pacers

En 1999 llegaban a las finales de conferencia de nuevo, pero esta vez unos sorprendentes Knicks los eliminaban y dejaban a Larry Bird sin ganar ninguna final de conferencia. Al año siguiente llegaría el ansiado premio. Los Pacers por fin llegaron a las finales de la NBA, aunque en frente se encontraban unos Lakers que contaban con Shaquille y con un joven Kobe Bryant. Los de Indianápolis perdieron en el sexto partido la final, lo que fue el principio del fin del proyecto.

 

Comienza la reconstrucción

A pesar de todos los éxitos, Larry Bird dijo que solo entrenaría tres años, y vaya si lo cumplió. Junto con el exalero de los Celtics, se fueron Rick Smits, Mullin y Mark Jackson. El equipo se disolvió y comenzó una lenta reconstrucción para volver a la élite de la NBA. A pesar de que Bird se había ido como entrenador, en 2003 se sentó en los despachos para construir de nuevo un equipo ganador.

La temporada de 2004 – 05 fue una campaña de contrastes. Por un lado, Reggie Miller se retiraba, por lo que fue la última vez que llevaría la elástica de los Pacers, fue una temporada para el recuerdo. Sin embargo, por el otro lado ocurrió uno de los episodios más vergonzosos de la NBA actual.

Larry Bird junto con Reggie Miller / Fuente: nba.com

En un partido en el Palace de Auburn Hills en el que se enfrentaban Indiana y Detroit ocurrió una de las peleas más salvajes que se han visto en la NBA. Ron Artest hizo una dura falta sobre Ben Wallace. El pívot de los Pistons le propinó un empujón y se formó una pelea entre los dos equipos.

Cuando todo parecía acabar, Artest se tumbó en la mesa de anotadores en tono desafiante. Fue entonces cuando un fan de los de Detroit le lanzó una cerveza a la cabeza. El alero subió a las gradas alocado y comenzó a pelearse con los aficionados. Pronto se convirtió aquello en una batalla campal que hizo que el partido se suspendiera y que la NBA pusiera ejemplares sanciones.

En 2005 el proyecto cogió una de sus piezas fundamentales: Danny Granger. Junto con el alero llegarían cinco años más tarde en el draft otros jugadores que serían clave: Lance Stephenson y Paul George. Se comenzaría a construir de esta manera un equipo ganador que pudiese competir al trono del Este.

Los Pacers vuelven a la gloria, o casi

Los de Indiana formaron un equipo entrenado por Frank Vogel y con David West, Hibbert, Granger, George y Stephenson entre sus filas. Fueron una de las mejores franquicias durante tres años, pero como en el pasado, otro jugador estratosférico se cruzó en su camino.

Finales de la conferencia Este en 2013 en las que se enfrentaron los Pacers contra los Heat / Fuente: nba.com

Fueron los Miami Heat de LeBron James los que acabaron con las esperanzas de los Pacers de ganar un anillo. Para muchos aficionados ese equipo que construyó Indiana fue el mejor de su historia. Un equipo sólido y duro que a parte de destacar por una gran defensa tenían jugadores de mucha calidad en el ataque.

Cambió de estrella, adiós a la reconstrucción

Las derrotas contra los Heat acabaron por diluir el equipo y Paul George pidió el traspaso en 2017. De su “trade” llegó Victor Oladipo a las filas de los de Indiana. Los Pacers ya se preparaban para tener que reconstruir, sin embargo, Oladipo resultó ser la estrella que necesitaban. Con los de Indianápolis el escolta ha conseguido su primer All Star, y durante dos años se metieron en los playoffs, uno de ellos exprimiendo en primera ronda al máximo a los Cavaliers.

Al joven escolta se ha sumado esta temporada Domantas Sabonis. El pívot lituano a explotado esta temporada ante la ausencia de Oladipo y también ha obtenido plaza para el All Star, incluso llegó a ser el líder de tiros de campo al principio de la campaña. Sin duda Indiana tiene un proyecto muy interesante con una pareja de jugadores que seguro que dará que hablar de aquí a un par de años. El baloncesto les debe un anillo a los Pacers y sus aficionados están deseos de verlo. En 49 estados es solo baloncesto, pero esto es Indiana.

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