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Baloncesto

El paciente progresa adecuadamente

Los Angeles Lakers suman su quinto año consecutivo sin jugar playoffs. Pero algo ha cambiado en la franquicia oro y púrpura. El primer año completo con Magic Johnson como presidente de operaciones ha arrojado motivos para la esperanza

Los Angeles Lakers suman su quinto año consecutivo sin jugar playoffs. Pero algo ha cambiado en la franquicia oro y púrpura. El primer año completo con Magic Johnson como presidente de operaciones ha arrojado motivos para la esperanza

Se acerca el regreso de una franquicia histórica tras temporadas de grandes errores en los despachos. Desde el draft hasta el mercado de agentes libres, pasando por el banquillo, no se acertaba casi en nada. Pero desde la llegada de Magic como presidente de operaciones, por fin los Lakers piensan como lo que son. Una franquicia en reconstrucción, que necesita dar minutos a jóvenes promesas, y no tener “miedo a perder”. Porque la política de firmar veteranos contrastados por mucho dinero intentando que haya suerte e ir a playoffs ha sido un despropósito. Y el mayor lastre a superar en los próximos años son contratos como el de Luol Deng. El futuro angelino lo protagonizarán chicos como Josh Hart, Kyle Kuzma, Ivica Zubac o Brandon Ingram.

Lonzo Ball (izquierda), Brandon Ingram (centro) y Kyle Kuzma (derecha), antes del Rising Stars Challenge. Fuente: Los Angeles Lakers

Un verano de Magic

Ya soplaron vientos de cambio este verano en Los Ángeles. Se drafteó a un gran jugador de futuro como Lonzo Ball (aunque algunos esperarán actuaciones desproporcionadas de él). Y no se ha firmado a ningún jugador contrastado por muchos dólares y años, hipotecando más la franquicia. Hasta se pudo empaquetar a Mozgov y su contrato de 54 millones rumbo a Brooklyn. La pérdida de D’Angelo Russell en este traspaso no ha supuesto ningún drama en el conjunto angelino. Se obtuvo la ronda de Kuzma a cambio, que ha demostrado mucho más que él. Y se liberó espacio salarial, como con el traspaso de Clarkson y Nance Jr, pensando en atraer estrellas. Pero estrellas de verdad, jugadores All-Star como Paul George, LeBron James o Demarcus Cousins. Magic no va a permitir nuevos casos Deng.

Lonzo Ball

Entre las desmesuradas declaraciones de LaVar Ball, los años sin postemporada de los Lakers y lo alto que apuntaba en el draft, la presión sobre Lonzo Ball era enorme en verano. Tanto detractores como aficionados esperaban que el joven base se echara el equipo a la espalda. Como si en vez de un rookie fuera Westbrook, y pudiera él solo llevar al equipo a playoffs. Y se le vio sobrepasado, tirando en posiciones bastante forzadas y fallando muchas opciones de canasta.

Lonzo Ball, a punto de encestar un tiro. Fuente: NBA

Después, una lesión en la rodilla a mitad de temporada le apartó de los focos. Unido a la marcha de la familia Ball a Lituania, Lonzo se quitó un gran peso de encima. Tras volver de la lesión, firmó buenos números y porcentajes en tiro, ya no tenía encima toda la responsabilidad. Es para destacar el hecho de que en ningún momento deja de dar la cara y lanzar a canasta. Ha demostrado tener personalidad, pero por ahora el rol de jugador estrella le queda grande. Eso no quiere decir que no haya mostrado que puede llegar a ser un excelente base. Excelso organizador y asistente, complemento ideal para una estrella anotadora a la que dar el balón en situaciones ventajosas.

Kyle Kuzma

El gran robo del Draft 2017 es este junior procedente de una universidad menor, sin destacar en la NCAA. Tampoco fue a ningún evento importante en el instituto, y su año de freshman fue bastante pobre. Incluso algunas previsiones lo llegaron a dar como no drafteado, y nadie esperaba su salida en la primera ronda. Más sorprendente ha sido su primer año en la mejor liga del mundo de baloncesto. Cierra el año como el segundo máximo anotador de los novatos de 2017, con 16,1 puntos por partido.

Es un ala-pívot con un arsenal ofensivo a considerar, aunque aún le falta mejorar en la toma de decisiones. Tiene mucha inteligencia en el parqué, es un cuatro veloz y con un físico imponente. No sufre en exceso en defensa, pero por sus extraordinarias condiciones físicas tiene mucho margen de mejora. Pero este año no deja de ser un aprendizaje. Y si logra ser más consistente, podemos estar ante un jugador del más alto nivel. De esos que deciden partidos, que tanto han echado en falta los de oro y púrpura.

Un equipo al fin

Pocos jugadores quedan fuera de la mejora general de Los Angeles Lakers respecto a las dos últimas temporadas. Tampoco era difícil ir a más tras el desastre de esas temporadas. Pero hay que dar el reconocimiento que se merece al acierto en las incorporaciones a la rotación. Del mercado de agentes libres vino Kentavious Caldwell-Pope, que creó dudas dados los precedentes en la franquicia. Pero el ex de Pistons si ha dado la talla. Ha mostrado ser un escolta titular muy válido para casi cualquier equipo de la NBA. Y con un contrato que no es excesivamente caro para lo joven que es.

Kentavious Caldwell-Pope defendiendo a Tyreke Evans. Fuente: NBA

Otras piezas del roster del equipo no han cambiado, siguen acumulando experiencia y con ello mejoran su rendimiento. El principal exponente de ello es Brandon Ingram. Ha pasado de promediar por debajo de 10 puntos a cerrar la temporada con 16,1. Si continúa su línea ascendente, aún está a tiempo de cumplir con las expectativas que generó en 2016. Es dos años más joven que Kuzma, no podemos olvidar ese hecho.

Por otro lado, los demás rookies y jugadores sin oportunidades hasta ahora en la liga han dado la talla.  Haciéndolo mejor que muchos veteranos. Josh Hart es el último nombre propio que destacar de los Lakers 2017-18. Otro novato con “experiencia”, en una liga donde los freshman son elegidos primero sólo por el hecho de serlo. Se margina a este tipo de jugadores, que permanecen varios años en la NCAA, desarrollándose en su universidad. Hart ha demostrado ser aquello que apuntaba en Villanova: un buen anotador de esos que todo roster necesita. Con minutos, ha llegado incluso a anotar por encima de 20 puntos en un partido.

Conclusión y expectativas

Puede decirse que es la quinta temporada consecutiva sin participar en la postemporada. Pero no es la culpa de la actual plantilla, ni de Magic Johnson y su gestión. Las cosas por fin se están haciendo bien en el Staples Center, y el futuro augura un regreso. El de los Lakers al lugar que merecen, por su historia y su solera. Queda por ver si se conseguirá atraer a alguno de los agentes libres importantes este verano. Pero, aunque no sea así, podemos estar seguros que no se caerá en los errores del pasado. No habrá precipitaciones por traer a alguien con nombre con un sueldazo no pensando más allá del presente.

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