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Baloncesto

La nueva vida tras la agencia libre, parte II

Analizamos los principales movimientos de esta agencia libre y su impacto en sus futuros equipos

La agencia libre no ha dejado indiferente a nadie. Han sido unos días de locura en los que las notificaciones de los principales periodistas americanos de Twitter saltaban a todas horas. Los nombres propios de los grandes agentes libres de 2020 se sucedían en los primeros días. Había poco margen en este mercado, pero algunos equipos han conseguido piezas más que interesantes que los llevarán a un nivel superior en esa pelea por el anillo que se antoja más igualada que nunca.

Ibaka, Hayward, Chris Paul, Harrell, Bogadanovic… son solo algunos de los nombres de jugadores que han cambiado de aires, ya sea traspaso mediante o con un nuevo contrato más que jugoso. Nacen nuevos proyectos ilusionantes y se apuntalan otros con mucho más recorrido. Decepciones y alegrías se suceden entre los aficionados en una semana de locura. Con todo más calmado, analizamos pausadamente los movimientos más sonados en esta agencia libre de 2020.

Atlanta Hawks

El equipo de Georgia ha dado un golpe en la mesa. El año pasado ya adquirieron a Capela, un complemento ideal para jugar el pick and roll con su gran estrella, Trae Young. El base entra en su tercer año habiendo sido ya All-Star. ¿El siguiente paso? Entrar en playoffs. Sin embargo, Young y los directivos de Atlanta saben que era necesario traer una serie de piezas competitivas para poder dar un salto de calidad en una plantilla que destaca por su juventud

Uno de los grandes nombres propios del equipo es Danilo Gallinari. El italiano ha firmado por un total de 3 temporadas por 61,5 millones de dólares. Es un alero alto, de 2,08 metros, que puede jugar incluso de cuatro en algunas ocasiones. De perfil claramente ofensivo y tirador (tres triples por partido con un 40% de acierto) abrirá la pista. El problema viene en el otro lado de la pista, donde no es muy buen defensor. Dejando de lado sus carencias en la parte defensiva, Gallinari viene de promediar 18,7 puntos en Oklahoma, muy cerca de sus máximos en Clippers y Nuggets.

Vía: @ATLHawks

El otro fichaje que presumiblemente el “backcourt” titular ha llegado hace unos días. Bogdan Bogdanovic llega a Atlanta después de que los Kings no igualaran la oferta por él. Firma por cuatro temporadas y un total de 72 millones de dólares. El escolta serbio añade más pólvora a un equipo ya de por si muy ofensivo. Viene de promediar en su tercer año 15 puntos por partido saliendo en la gran parte de los partidos desde el banquillo. El serbio, ya con 28 años, tan solo lleva tres temporadas en la NBA, y afrontará su cuarta con una cierta jerarquía en la liga. Tirador y microondas, un escolta que puede cambiar partidos, y será la tercera espada ofensiva tras Young y Gallinari. Hará funciones más de Catch and Shoot, por lo que su producción con balón bajará drásticamente.

Los Hawks han añadido también a todo un dos veces campeón de la NBA. Rajon Rondo llega a los Hawks por dos años a razón de 15 millones de dólares. El base encontró su mejor forma en los Lakers. En postemporada fue clave y contribuyó al triunfo angelino desde el banquillo gracias a sus promedios de 9 puntos y casi siete asistencias en la postemporada. Además, han incluido desde el draft al prometedor Onyeka Okongwu y a Kris Dunn en la agencia libre. Se unen a jóvenes de la talla de John Collins, Hunter, Heurter o Cameron Reddish. En definitiva, son un equipo muy joven y de carácter muy ofensivo. Los playoffs son una obligación, pero su lacra defensiva puede pesar mucho en una posible postemporada, donde los equipos aprietan detrás. Gran trabajo de la gerencia de los Hawks.

Ibaka vuelve con Kawhi

Otro de los grandes nombres propios de la agencia libre de 2020. Se sabía que los Raptors lo iban a pasar mal para retenerle. Al final no lo consiguieron. El hispanocongoleño ha firmado por dos años y 19 millones de dólares. Un buen fichaje para un equipo que ha perdido a su músculo interior (Harrell), aunque nada tienen que ver ambos jugadores. El perfil defensivo de Ibaka ayudará a los Clippers a reforzar la pintura.

Vía: @LAClippers

Además, Ibaka ha jugado su mejor baloncesto ofensivo desde que salió de Oklahoma. Ha pasado de ser un cuatro totalmente defensivo a ser una amenaza desde el tiro. Ha añadido el lanzamiento de tres a su repertorio, y sus ventajas desde el “pick and pop” son tremendas. Promedia 15,4 puntos (máximo de su carrera) y 8,2 rebotes. Viene además de ser una pieza fundamental del proyecto ganador de los Raptors. Esta postemporada ha subido sus promedios ofensivos en más de cinco puntos. ¿Lo mejor de todo? Salía del banquillo y jugando tan solo 22,8 minutos.

Phoenix Suns

Los de Arizona han querido subir un peldaño competitivo tras su buen hacer en la burbuja de Orlando, donde ganaron todos los partidos, pero no consiguieron meterse en los Playoffs. Los Suns han conseguido a una veterana estrella que sigue a un nivel impropio de su edad. Chris Paul llega al estado de Arizona desde Oklahoma, donde ha promediado 17,6 puntos por partido y casi 7 asistencias a sus 35 años. Llega con la insignia de estrella veterana y de líder, y es un jugador que, junto a Devin Booker, cambia dinámicas de partido. Además, algunos ya se frotan las manos con la posible pareja que puede, y debe, formar desde el “pick and roll” con Deandre Ayton.

No todo es positivo en este cambio, los Suns pierden a dos piezas fundamentales en su esquema. Ricky Rubio y Kelly Oubre, ambos titulares y jugando el mejor baloncesto de sus carreras. Un alto precio para tratar de meterse en playoffs. El tiempo dirá si el cambio ha sido el mejor o si, por el contrario, será todo un fiasco. Llega también Jae Crowder, que firma un año por 10 millones. Nada mal teniendo en cuenta el papel de 3+D que desempeño como cuatro abierto en los Heat. Además, han renovado a Saric por tres años. Un equipo que mezcla veteranía e inexperiencia (Booker no ha llegado a Playoffs todavía) pero que promete poner difíciles las cosas en el Oeste.

Portland Trail Blazers

Uno de los equipos que mejor se han movido sin hacer mucho ruido. La directiva ha sabido localizar los puntos débiles de un equipo que fue azotado duramente por las lesiones. Aun con una rotación cortísima y un Lillard que jugaba hasta la extenuación, llegaron a meterse en los Playoffs, aunque no pudieron dar mucha guerra a los Lakers. La falta de jugadores en el banquillo y la defensa lapidaron a un equipo que venía de luchar contra los Warriors en las finales de la Conferencia Oeste.

Robert Covington durante su paso por Philadelphia / Vía: @trailblazers

Robert Covington ha sido el gran nombre para los de Oregón. Ha llegado desde Houston por Trevor Ariza y dos rondas del draft, una ganga. Un alero de corte defensivo, de perfil 3+D. Algo muy necesario. Covington será el encargado de defender a los mejores jugadores de los rivales. En la posición de alero también han sumado a Derrick Jones Jr, que firma por 19 millones de dólares y dos años. Un jugador joven (23 años) y con mucho potencial. Es un “forward” atlético y todo un campeón del concurso de mates. Ayudará desde el banquillo a los Blazers.

El prometedor Harry Giles y Enes Kanter apuntalan la zona. El pívot turco llega tras un traspaso a tres bandas con Celtics y Memphis involucrados. Aportará puntos en la zona desde el banquillo y dará descanso a Nurkic. Ya pasó por Portland el año que alcanzaron las finales de conferencia y promedió 13 puntos y 8,6 rebotes. También está de vuelta Rodney Hood, que ha renovado por dos temporadas a razón de 21 millones. Una grave lesión en el tendón de Aquiles le hizo alejarse de las canchas desde diciembre de 2019. Un alero anotador que puede jugar también de “dos” y que encajará a las mil maravillas en el sistema ofensivo de Stotts.

Otra de las renovaciones, que sacará más de una sonrisa a cualquiera, es la de Carmelo Anthony. Tras un año sin jugar, el “forward” norteamericano regresa al equipo que le dio la oportunidad de demostrar que aun es apto para la liga. Vino para ayudar a un equipo que se encontraba en caída libre y lo consiguió. Jugó 58 partidos, todos de titular, con promedios de 15,4 puntos y 6,3 rebotes. Otro que encaja en el sistema ofensivo de Portland. Si la salud lo permite, Portland sueña con codearse con los grandes del oeste de nuevo.

Estudiante de periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid

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