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San Sebastián 2019: Tibia acogida para ‘Mientras dure la guerra’ de Alejandro Amenábar

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Cartel del Festival

Primera jornada del Festival de San Sebastián que un año más vuelve a abrir las puertas del Kursaal a una infinidad de películas y secciones que hoy ha presentado la esperadísima última cinta de Alejandro Amenábar, ‘Mientras dure la guerra’; ‘Temblores’ de Jayro Bustamente; o ‘The Lighthouse’, el drama protagonizado por Robert Pattinson y Willem Dafoe.

Copyright: Festival San Sebastián  

A primera hora la sección Nuevos Directores ha empezado con Scattered Night, una película surcoreana que trata sobre el divorcio de una pareja a través de los ojos de su hija pequeña. La cinta pone el foco de la historia en la muchacha y sigue siempre su perspectiva a lo largo de todo el metraje; sin embargo, la historia no termina de fluir y de arrancar con algunas escenas un tanto melodramáticas por un lado y tibias por otro. Es fácilmente olvidable.

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Más tarde se ha presentado en Horizontes Latinos la guatemalteca Temblores, del director Jayro Bustamante, que ya estuvo en el festival con Ixcanul, preseleccionada a los Oscar en 2015. La película trata sobre Pablo, un hombre de familia bien posicionada con dos hijos y que un día descubren su relación con otro hombre. Pronto, su homosexualidad afectará a todos los aspectos de su vida y se verá en una encrucijada sobre ser quien es o volver a ser el padre ejemplar.

La cinta, rodada en una Guatemala asediada por los valores tradicionales, se une a Pablo en la búsqueda de aquello que más le conviene; ser quien realmente es, un homosexual declarado, o dejar de lado esos sentimientos por estar con su familia. Aunque la cinta tiene una crítica feroz a las terapias de conversión de homosexuales y a los valores tradicionales que promueve la iglesia, no pretende aleccionar sobre lo que está bien o mal, simplemente expone un caso como muchos otros que se dan por aquellos hombres que no asumen lo que son. Jayro Bustamante retrata perfectamente la dicotomía a la que se enfrenta el protagonista y da una visión global del conflicto a través de un único caso.

Aunque la película es dura, Temblores tiene una conclusión que no satisfará a muchos espectadores, pero con un rayo de esperanza en la escena final que se puede comprar o no. Muy recomendable.

Copyright: Festival San Sebastián

Más tarde llegó a la Sección Oficial a concurso, Mientras dure la guerra de Alejandro Amenábar, que tras su sonada inauguración hace un par de años con Regresión vuelve al Festival para presentar su nueva cinta.

Mientras dure la guerra se centra en la figura de Miguel de Unamuno y el alzamiento militar en contra de los republicanos que dieron lugar la guerra civil española.

Amenábar lleva arrastrando un problema en sus últimas películas que tiene que ver con sus guiones: él decide escribir sus historias y en muchas ocasiones esas historias no tienen la fuerza necesaria ni un hilo conductor estable. Esto quiere decir: Mientras dure la guerra es una cinta muy didáctica que no engaña al espectador, expone los hechos del alzamiento y no se corta en la desafección política de unos y moral de otros. Sin embargo, la tibieza en sus escenas y el no posicionarse hacen que la película quede en tierra de nadie y al final uno esté viendo sucesiones de momentos de la historia española sin que le importe realmente nada.

Por otro lado, aunque Karra Elejalde está muy bien, el personaje de Unamuno es contradictorio, y eso no es malo porque en la propia película se habla de sus contradicciones; sin embargo, en ningún momento se decide juzgar su figura: él cambia de opinión, a veces a favor de los republicanos y otra de los militares, y sin embargo ese cambio de chaqueta no está presente lo suficientemente bien. Eso sí, es destacable una escena en la universidad donde Unamuno da un discurso que es probablemente el mejor momento de toda la cinta y que para llegar hasta él se ha tenido que tragar con muchísimas cosas poca interesantes.

La tibieza, la falta de conexión con el espectador y una historia contada desde fuera en vez de desde dentro -porque al final la historia de España es nuestra historia y es nuestro deber contarla en el cine- lo que hace que se vean sus virtudes, pero no acabe siendo una película redonda. Amenábar funciona, pero no lo suficiente.

Copyright: Festival San Sebastián

Por último, llegó The Lighthouse de Robert Eggers, que tras triunfar en la Quincena de Realizadores en Cannes, llega a San Sebastián en la sección de “Perlas”.

The Lighthouse trata sobre dos fareros del Siglo XIX que se ven obligados a trabajar juntos y cómo el tiempo que pasan juntos en una isla solitaria les acaba afectando mentalmente.

Esta cinta será probablemente la mayor película de terror del festival este año y eso que no hay ni un solo susto ni es una cinta de miedo al uso; aquí el suspense está en la mente. Robert Pattinson y Willem Dafoe se enfrentan actoralmente a uno de los mayores retos interpretativos del primero donde nada es lo que parece y la soledad, los miedos y secretos de ambos terminarán explotando hasta convertir un drama íntimo de personajes en la peor pesadilla para ambos.

La película sabe crear atmósfera a través de la imagen, el color en blanco y negro, la puesta en escena y el ambiente en el que se desarrolla. La isla inhóspita acaba calando en los huesos de sus dos protagonistas, y la sensación de claustrofobia traspasa la pantalla gracias a esos planos en 4:3 en los que está rodada la cinta que hace que hasta un plano abierto parezca aparentemente cerrado.

Poco a poco la locura de ambos personajes va creciendo, añadiendo la mitología a su historia y a escenas que quebrarán al espectador igual que a Pattinson y Dafoe. El primero está en el mejor momento de su carrera y The Lighthouse lo demuestra, reivindicando que es uno de los actores de su generación. Dafoe que lleva una buenísima racha desde The Florida Project no se descarta para estar entre los nominados al Oscar a mejor actor secundario.

Eggers consigue con The Lighthouse algo que con La Bruja estaba, pero no perfectamente ejecutado: una gran atmósfera acompañada de una gran historia y unos buenísimos personajes.

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