Sofía Ellar
Imagen: Elena Domínguez

Crónica del concierto de la cantante y compositora Sofía Ellar, el pasado 19 de abril en la Sala Razzmatazz de Barcelona

La sala Razzmatazz de Barcelona está llena de público joven y, mayoritariamente, femenino. A pocos días del concierto, que iba a tener lugar en Razzmatazz 2, se trasladó a la sala principal para así ampliar su aforo. Las entradas no tardaron en volver a agotarse. Es el fenómeno Sofía Ellar, una chica de 24 años que compone y canta sus propios temas, caracterizados por las letras y por su voz dulce y elegante.

Con el telón y una pantalla bajada, se proyectan una serie de imágenes de conciertos seguidas de un vídeo de Sofía junto a su banda, hablando nerviosos. Parece ser que están a punto de dar un concierto. “¡Es en directo!”, gritan varias voces en el público. Y es cierto. Sofía Ellar, que destaca por ser transparente y mostrarse tal como es delante de sus fans, no ha dudado en compartir con ellos un momento que muchos desearían vivir en primera persona: los segundos antes de subir a un escenario.

Fuente: Elena Domínguez

Los primeros acordes de Serenatas Baratas dan paso a Sofía y a la banda. Una pequeña banda para un concierto íntimo y tranquilo pensarán muchos, pero no. Son siete los músicos que acompañan a la joven: dos bajistas, dos percusionistas, un pianista, una violinista y un trompetista.

Con el público arriba, llega el ritmo pegadizo y risueño de Cenas Que Acaban en Juerga, seguido de Bulevares y Deslices. Refugiada detrás de su guitarra, canta Rock’n’rolles de Chiquillos con rabia, pero sin perder su dulzura. Sorpresa para muchos cuando aparece un arpa en el escenario, el instrumento elegante por excelencia, para Mundos y Mundos…?, dos canciones que crean un aura mágica en la sala. Tras un solo de violín, Sofía canta al son del público “no me llames guapa, no me interesa” de Borrachos de sueño.

Fuente: Elena Domínguez

Después de una huida fugaz del escenario, Sofía vuelve, entre gritos, con un nuevo look. Entre risas, dedica G&t’s a una familia que ha conocido antes de empezar el concierto, quienes entonces estaban bebiendo gin-tonic. Sofía Ellar nació en Londres y, más tarde, se mudó a Madrid donde creció y estudió. Es bilingüe y eso se refleja en la facilidad que tiene para cantar tanto en inglés como en castellano. Una muestra de ello es A Spanish Little Place, un tema en ambos idiomas que acaba con Sofía sentada al lado del trompetista para admirar su solo.

A Rayo Verde y Fiesta En Mi Duna le sigue Amor de Anticuario, una de las canciones que mejor se sabe el público, que se viene arriba cuando baja a cantar un trozo entre la gente. Seguidamente, interpreta Ana delante de un centenar de móviles en movimiento iluminando la sala al ritmo pausado del tema. No hay persona que no cante a pleno pulmón Segundas Partes Entre Suicidas, el sencillo con el que Sofía se estrenó en el mundo de la música.

A pesar de estar en abril, el buen tiempo ya ha llegado. Sofía cuenta que, aprovechando su viaje a Barcelona, ha ido a tomar el sol a la Barceloneta, donde ya huele a Verano Con Lima. “¡¿Quién se atreve a dar la nota?!” grita antes de cantar Nota en Do, canción que pone nombre a su segundo y último disco.

Fuente: Elena Domínguez

Sin Avisar tiene sabor a despedida. Al acabar, Sofía se va, dejando al público con ganas de más. Pero vuelve para cantar Hoy Que Somos Locos y Con La M. Ahora sí que sí. Es la hora de despedirse de la dulzura de la joven cantautora con Tus Movidas, un tema de melodía risueña que acaba con una gran ovación. No hay duda: Sofía Ellar es capaz de ganarse al público con tan solo melodías dulces que atrapan a todo aquel que las escucha.

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