Inicio Crónica El fin de gira de Arnau Griso en Barcelona, la fiesta del...

El fin de gira de Arnau Griso en Barcelona, la fiesta del ‘buenrollismo’

0
Arnau Griso
Arnau Griso despide su gira La Invasión Bananera en Barcelona. Fuente: Lara Ballesteros

El dúo catalán Arnau Griso celebró el pasado sábado, 15 de febrero, el fin de su gira La Invasión Bananera en el Sant Jordi Club, acompañado de artistas como El Niño de la Hipoteca, Macaco o Miki Núñez.

Tras año y medio de gira por toda España presentando su álbum debut, Revolución Bananera (2018), Arnau Griso echa el freno por un tiempo. Y lo hace por todo lo alto, colgando el cartel de sold out apenas una hora antes del inicio del concierto. Las despedidas, aunque sean temporales, dejan un sabor agridulce. Pero el fin de gira de La Invasión Bananera estuvo bien lejos de ser una típica despedida, fue una auténtica fiesta. Cierto es que no podíamos esperar menos del dúo formado por Arnau Blanch y Eric Griso quienes llevan por bandera el “buenrollismo”.

El concierto dio comienzo con el público cantando al unísono No Sé Nadar. Sonrisas cómplices y expresiones de sorpresa entre los miembros de la banda ante las más de 4.000 personas presentes en el Sant Jordi Club. “Hoy jugamos en casa” exclamó Arnau eufórico, pero “Barcelona es la casa de todo el mundo”, añadió unos segundos después, dando paso a La Casa de Tothom, el tema en homenaje a su tierra.

Melodías y letras desenfadadas y pegadizas sucedieron una tras otra con El Gusto Es Mío, un canto al sexo sin tapujos, Banderas Blancas, el tema a favor de la libertad, Mil Meses o Yo, un llamamiento a la empatía desde el humor. Un humor que también estuvo presente el resto de la noche, por ejemplo, cuando en el tradicional juego de la ruleta subieron al escenario dos fans disfrazadas de plátanos a hacer twerking ante las risas del público. O en el divertido momento en que Arnau y Eric saltaron al escenario vestidos con batas de científicos para recetar Desamórtil a todos aquellos que alguna vez han sufrido un desamor. “Si la patata le ha dejado de latir, empiece a tomar ‘Desamórtil’, una fórmula basada en alcohol y chocolate, bares, Netflix, deporte y viajes” aconsejaron en el tema.

Arnau Blanch durante el concierto de fin de gira. Fuente: Lara Ballesteros

Tal como habían prometido, la noche estuvo llena de sorpresas. Prueba de ello fue la primera colaboración del concierto, con El Niño de la Hipoteca cantando Ser y Estar, un himno sobre la amistad que provocó unos entrañables abrazos entre todo el público. Tras Te Lo Juro, Malditharina y Erich Blanch, un nuevo tema que formará parte del próximo disco, llegó uno de los momentos más esperados del concierto: la actuación con Miki Núñez, Nil Moliner y Adrià Salas, cantante de La Pegatina. Junto a ellos, el público cantó a plena voz Eterno Verano, El Despertar y Maricarmen, temas de los respectivos invitados, y presenció a unos colegas celebrando la vida, más que a unos artistas colaborando en el escenario.

Entrando en la recta final del concierto, Arnau Griso interpretó una de las canciones más coreadas por el público, Para Que El Mundo Lo Vea, el himno por excelencia del postureo. Le siguieron One Euro One Party, Autoextinción y Nada Que Añadir, para dar paso al último invitado de la noche: Macaco. “La música sirve para cambiar el mundo. Nos hemos dado cuenta de que no solo escucháis la música, escucháis el mensaje. Gente como Macaco usa ese poder para cambiar el mundo” aseguró Arnau. Juntos cantaron Con La Mano Levantá y Quiero, Quiero y Quiero, momento en que grabaron un vídeo en directo para los niños de Uganda, protagonistas del videoclip del tema.

Eric Griso durante el concierto de fin de gira. Fuente: Lara Ballesteros

Tras dos horas de música y buen rollo llegó el momento que el público temía, la última canción. “No hay más temas. Si queréis más, en la próxima gira tendremos más” se sinceró Arnau entre risas. Los primeros acordes de Es Gratis sonaron en el Sant Jordi Club y los catalanes animaron al público a ser felices y a disfrutar de los pequeños placeres de la vida que no cuestan dinero. El público, a rebosar de felicidad, cantó a pleno pulmón esa canción que tantas veces ha sonado en fiestas, viajes de carretera o tardes de verano con amigos. Y ante toda la multitud coreando el nombre del grupo, Arnau no pudo evitar emocionarse y, entre lágrimas, agradeció a todos los presentes. “Cada uno de vosotros formáis esta inmensidad y hacéis que flipemos cada día. Gracias por hacernos tan felices” confesó.

Sin duda, no había mejor tema que Es Gratis para dar por finalizada la fiesta, ya que, mientras esperamos la vuelta de Arnau Griso, solo nos quedará escuchar sus canciones. Y eso, por suerte, es gratis.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.