Connect with us

Cine

Tatiana Hernández: “Me encantaría diseñar un vestuario de ciencia ficción”

Tatiana Hernández, ganadora del Goya a mejor diseño de vestuario en 2011 por Lope, recibió anoche el premio Ricardo Franco que otorgan la Academia de Cine en el marco del 23º Festival de Málaga. La figurinista tinerfeña tuvo a bien dedicarnos unas palabras tras la rueda de prensa concedida a los medios asistentes al festival malacitano.

Acostumbrada a ocupar un lugar más discretos en medio de toda la parafernalia que rodea a una película, Tatiana Hernández se vio algo abrumada ayer en el Salón Rossini del Teatro Cervantes debido a la expectación que su galardón había generado entre los periodistas acreditados. Tras responder amablemente a todas las preguntas, bajó a la zona de prensa y, ya más tranquila, contestó a las mías a la par que compartimos el sofoco de la tarde malagueña.

P. ¿Qué fue lo que te atrajo del mundo del cine y, más concretamente, del diseño de vestuario?

R. Siempre me interesó el diseño, la decoración, la pintura… Desde pequeñita. Cuando descubrí el cine no sabía muy bien dónde podría encajar y qué era lo que quería hacer. Al principio era como una polilla atraída por la luz, acercándome cada vez más pero sin saber muy bien cómo llegar del todo a ella. Fui aprendiendo poco a poco la profesión desde diferentes departamentos y entonces fui descubriendo paulatinamente qué dirección más concreta quería tomar. Pero del cine me interesa todo, desde la dirección de arte hasta la escritura de guion.

P. ¿Recuerdas cuál fue la primera película que te marcó por su vestuario?

R. Quizá Dune, de David Lynch. Me pareció la bomba. No entendía nada del guion, no sabía muy bien de que iba pero me fascinó cada detalle del maquillaje, de la dirección de arte… Cuando la vi no sabía todavía que iba a estudiar cine, pero fue una de esas primeras veces en las que pensé que me encantaría poder hacer algo así.

P. Sin embargo es una película que fue bastante vilipendiada en su época. Muchas veces los críticos nos detenemos en los errores flagrantes de guion, de montaje o de actuación y tachamos una obra de bazofia completa sin reparar en otras áreas que quizá sí están realizando bien su trabajo.

R. Claro. Las películas no siempre salen redondas, pero lo importante es que te remuevan algo y conmigo Dune lo consiguió. Mi sensibilidad pasó por encima de todos los errores que pudiera tener y me acabó impactando. Además, lo bonito del cine también es que pueda haber opiniones dispares en torno a una obra y las discusiones que eso genera.

P. ¿Los directores suelen dejarte libertad creativa o tienes que someter tu trabajo a su visión?

R. Depende del director. Normalmente es en la fase de preparación del rodaje cuando más te prestan atención y cuando discuten más, porque luego en la propia vorágine del rodaje eres tú quien tomas muchas decisiones de manera directa ya que ellos están sobrecargados de trabajo.

P. ¿Cuál es el traje o el vestido del que te sientes más orgullosa o con el que guardas un vínculo más especial?

R. Había un apunte de guion en mi primera peli con Juan Carlos Fresnadillo que decía que todos iban vestidos de blanco, pero luego acordamos que era de color arena… Tuvimos muchas conversaciones al respecto y al final se tomó la decisión correcta. Es algo que no percibí en su momento. Era mi primera película como jefa de departamento y no le di mayor importancia entonces. Con el tiempo, al revisitarla, me he dado cuenta de lo acertado que fue ese vestuario, lo singular que era y el empaque que le daba el actor Max von Sydow.

P. ¿Cuál es el proceso que atraviesa una prenda desde la idea con la que la concibes hasta que se materializa en el rodaje?

R. A veces es un proceso muy largo. Tienes que leerte el guion, hacer un desglose, conversar con el director y los actores, hacer pruebas de vestuario, comprar materiales, confeccionar, hacer arreglos, solventar problemas de logística… Y sobre todo hay que consensuarlo con todos los departamentos para que todo tenga una coherencia estética. A veces es un proceso muy glamouroso, pero otras es más un trabajo de pico y pala.

P. ¿Cómo es la conciliación entre la idea perfecta que tienes para el vestuario de una película y el presupuesto real que se te asigna para ello?

R. Es difícil, claro, porque la imaginación no tiene límites pero el presupuesto obviamente sí. Mi obligación es sacarle el máximo partido al dinero del que dispongo y que no me pertenece. Hay veces que se pide un imposible y hay que consensuar exactamente en qué nos lo gastamos para extraer el mayor rendimiento posible en pantalla. Algunas veces también, las menos, que hay que revisar directamente el presupuesto global.

P. ¿Cuál es tu mayor referente como figurinista?

R. Al igual que con diseñadores de moda, no tengo un gran favorito. Me guío más por trabajos concretos.  Sí es verdad que Yvonne Blake siempre me ha dado buenos consejos. Si tuviera que nombrar a alguien sería a ella.

P. Por último, ¿en qué género que todavía no hayas trabajado te gustaría adentrarte?

R. Me encantaría diseñar el vestuario de una película de ciencia ficción o de fantasía, aunque de momento me conformo cualquier proyecto que sea interesante.

Empresario de lo inútil . Me gradué en Filosofía y ahora escribo para diferentes medios sobre cine y literatura, labor que compagino con mi faceta de profesor así como con la de actor, guionista y director de teatro.

Click to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

More in Cine

A %d blogueros les gusta esto: