Fotograma de "A ciegas" / Fuente: IMDb

Sandra Bullock se verá obligada a buscar refugio en un mundo post-apocalíptico en el estreno de Netflix ‘A ciegas’

Una amenaza extraterrestre llega a nuestro planeta y desata el caos en todo el mundo. Lo único que se conoce sobre estas criaturas es que si clavas la mirada en ellas, te suicidas. Malorie, junto a dos niños y con los ojos vendados, deberá aventurarse a través de un río muy caudaloso con el objetivo de llegar a un lugar seguro.

En los últimos años, las producciones cinematográficas han visto en los escenarios apocalípticos un espacio donde contar historias. Sin ir más lejos, allá por abril los cines acogieron al último trabajo de John Krasinski, Un lugar tranquilo (A Quiet Place), y que pertenece a este “subgénero” que vive su auge ahora más que nunca. Netflix acaba de presentar su nueva obra bajo el título de A ciegas que viene protagonizada por Sandra Bullock, quien ya tiene bajo la manga un Oscar a mejor actriz gracias a su interpretación en Un sueño posible.

Susanne Bier realiza una dirección muy discreta y excesivamente simple, a excepción de ciertas escenas donde maneja la tensión de una forma consistente. Sandra Bullock y John Malkovich, las estrellas del reparto, actúan como es debido, sin llegar a ser extraordinarias sus interpretaciones, bajo la tutela de la directora danesa. El resto del elenco cumple con su función y se defiende en la piel de unos personajes que, gran parte de ellos, tienen poco peso en la trama.

El guión de Eric Heisserer, que tiene la labor de adaptar la novela de Josh Malerman, se mueve por los estándares del género. Todo resulta convencional, previsible y en ningún momento el espectador siente que está viendo algo distinto o revolucionario. No sale del canon establecido por este tipo de películas y, por tanto, es una más del montón. Lo que uno espera encontrarse es observar cómo las personas sobreviven en un mundo tan hostil y complicado (ya que se les ha privado del sentido de la vista). Es una molestia que esto pase a segundo plano y se priorice la convivencia del grupo de supervivientes. Que puede ser interesante, por supuesto, siempre y cuando los personajes y sus interacciones lo sean. Por desgracia, no lo son.

La trama transcurre en dos líneas temporales: el pasado, que sirve a modo de presentación, y el presente, donde vemos a los tres verdaderos protagonistas luchar por su vida. El mayor problema es que se centra demasiado en lo que ocurrió tiempo atrás y comete el error de contarnos más de lo que debería, lo que da poco pie a que nosotros intuyamos lo que sucede, algo que podría ser estimulante. Si el presente tuviese mayor protagonismo, otro gallo cantaría. Durante este tramo, A ciegas te atrapa, porque ver a Sandra Bullock sufrir por su supervivencia sí funciona. Y es muy frustrante porque es como ver dos películas totalmente distintas: una sí quieres verla y la otra, no.

Por otro lado, los personajes pasan sin pena ni gloria. Malorie (Bullock) es el único que parece estar vivo, pues tiene conflictos internos (y humanos) que hacen que nos interesemos aunque sea un mínimo por ella. Una lástima que de los demás no se pueda decir lo mismo. En siete palabras: Malorie es lo mejor de la película.

Con A ciegas, Netflix ha dejado indiferente a muchos. Quizás con otro desarrollo la cosa hubiera sido totalmente diferente, quién sabe. Lo que es un hecho es que sabe a poco, no destaca ni demuestra personalidad, no aprovecha lo que tiene a su disposición y, en definitiva, te deja con un sabor agridulce por lo que pudo haber sido y no fue.

Nota: 5 sobre 10

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