Para entender esta segunda ola de contagios de coronavirus hemos entrevistado a distintos profesionales de diferentes localidades para obtener una visión más amplia de la pandemia.

Marina Mora, enfermera en el Hospital Universitario de Guadalajara, afirma que a fecha de hoy “desde un punto de vista sanitario sí que deberíamos estar todos confinados porque no ha empezado lo grave todavía”, recordando la situación de marzo cuando estábamos “con la mierda hasta el cuello y que por mucho que hiciésemos no pudimos evitar los miles y miles de muertes”.

José Maldonado, celador del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, indica que los medios no están mostrando la realidad de la pandemia y que “quizá fue error nuestro por querer ocultar el terror que vivíamos y mostrar la parte feliz. Un alta, un paciente de UCI que pasa a planta…”. Explica que si desde el primer día se hubiese dejado a las cámaras entrar y grabar lo que ocurría mostrando la verdad, nadie sería capaz de negar la existencia de este virus.

Francisco Javier Escudero, enfermero del Hospital Toyo de Almería en el servicio de Urgencias, puntualiza que las prohibiciones atienden a intereses privados ya que “por ejemplo, en Andalucía se han permitido corridas de toros con muchísimo aforo y se han suspendido eventos como rallyes alegando que estos últimos eran un foco de contagio cuando hay mucha mayor distancia entre personas”.

Saúl Pérez, responsable del Servicio de Admisión y Atención al Usuario en el Centro San Juan de Ciempozuelos de Madrid, añade que “apenas se ha hablado del sector de los mayores muy dependientes, la discapacidad intelectual o la salud mental”. Ha expresado que estos colectivos han sufrido mucho debido a su gran vulnerabilidad y a que necesitan de terceros para hacerse visibles.

Al preguntar por la atención primaria, Alejandro Moya, enfermero del Hospital Costa del Sol de Marbella, afirma que esta “está desbordada desde antes de la pandemia, ya que no hay suficiente personal sanitario.” Saúl lo corrobora y añade que “los ratios de profesionales sanitarios en nuestro país están muy por debajo de las recomendaciones europeas”. Una enfermera del Bloque Quirúrgico del Hospital Poniente explica que “además de realizar atención telefónica, hacen atención presencial y también son rastreadores”. Tanto ella como Francisco Javier Escudero aclaran que no se puede generalizar porque varía de una zona a otra.

Elisabeth Marín, auxiliar administrativo del Hospital Universitario de Torrecárdenas de Almería, se encarga de dar citas en el hospital, entre otras funciones, y asegura que los médicos tienen retraso a la hora de dar citas, por lo que “los pacientes, al no ser atendidos, se van a las urgencias del hospital y todo el sistema empieza a colapsar”. Lo corrobora Francisco Javier Escudero, quien al trabajar en Urgencias asegura que “están sobrecargados atendiendo patologías que deben ser tratadas en centros de salud”.

Marina Mora expone que se están posponiendo muchas operaciones y “sobre todo que se están diagnosticando muchos cánceres, tumores con metástasis porque no se les ha atendido correctamente durante el tiempo de la pandemia o porque se ha demorado mucho las pruebas tipo radiología, tac…”.

“Las personas mayores siguen siendo las más afectadas, pero sí se ve un porcentaje más elevado de 35 a 50 años que en marzo no se veía” así lo asegura José Maldonado. Alejandro Moya asegura que los “más afectados son personas con patologías, por ejemplo la obesidad está siendo muy importante”. Marina Mora aclara las diferencias entre ambas olas de contagio: en esta segunda ola “el tiempo de hospitalización es menor porque la gravedad de la enfermedad es más baja y las secuelas no afectan tanto a las personas como para desarrollarse por sí mismas”.

Al preguntar por las medidas se afirma que no son eficaces y que son escasas. Francisco Javier Escudero asegura que en su mayoría “son inútiles” y se contradicen. Una enfermera del Hospital del Poniente de Almería asegura que no se puede culpar solo a un grupo de población y que se les está echando la culpa a los jóvenes ya que es más fácil culparlos a ellos. José Maldonado admite que le gustaría ver a los rebeldes anti mascarillas pronando pacientes en su primer día de trabajo o bajando a nueve pacientes al mortuorio en un turno para que así entendiesen la situación.

Marina Mora expone que “estamos muy desinformados y nos estamos dejando desinformar y mal informar por los medios”. Afirma que los medios “no están mostrando la realidad porque los datos no son verídicos”. Alejandro Moya afirma que necesitamos políticos que sepan hacer bien las cosas  y que “en vez de tirarse piedras entre ellos se dediquen a zanjar los asuntos que realmente hacen falta”. 

Saúl Pérez sentencia que estas situaciones de crisis “no hacen más que poner en evidencia las carencias del sistema que se encontraba en un equilibrio inestable”. Añade que la representación de su colectivo -enfermeros- en la toma de decisiones ha sido mínima, “a pesar del enorme conocimiento que podemos aportar por estar las 24 horas al pie de la cama de los pacientes”.

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