A día de hoy el oficio de la traducción es crucial para el avance en todos los ámbitos de nuestra sociedad. Es un trabajo que siempre va a ser necesario y poco a poco se va adaptando a las nuevas tecnologías. El problema es que no está lo suficientemente reconocido, se encuentra en muchos casos en segundo plano. Nos encanta ver todo tipo de subtítulos en series y películas de Netflix,pero nunca se llega a apreciar completamente la labor del traductor audiovisual… si llega a haberla.
Y comento esto porque un gran número de empresas no cuentan ni siquiera con una plantilla de profesionales y titulados, sino que utilizan traductores automáticos y así no necesitan pagar más sueldos. Las consecuencias son claras: unos subtítulos mal elaborados, ambiguos, poco adecuados al contexto o demasiado literales y artificiales. Por ello lo idóneo es tener en cuenta el servicio de traducción audiovisual.
“El traductor”. Actualmente, estas dos palabras están más relacionadas con una inteligencia artificial que con la persona que ejerce dicha labor. Se sigue teniendo que especificar el oficio, diciendo: “sí, soy un traductor o una traductora profesional”, cuando no tendría que ser necesario el calificativo de “profesional”.
Esto no queda aquí, la traducción va mucho más allá de la esfera audiovisual, son igualmente relevantes los traductores jurados. Este oficio es muy complejo al abarcar todo lo relacionado con el campo de las leyes y demás conceptos que no son fáciles de definir desde el plano lingüístico. Los textos a traducir pueden abarcar desde el ámbito privado hasta los organismos públicos.
Cabe recalcar los millones y millones de libros que existen en el mundo, sus respectivas traducciones a una gran diversidad de idiomas y las distintas interpretaciones que presentan. Porque los traductores literarios no solo escriben las palabras y oraciones tal cual sonarían en el idioma al que traducen, sino que es necesario que conozcan la cultura, expresiones y demás terminología de la lengua en cuestión. Además, en España casi el 30% de los libros publicados son traducciones de otros idiomas.
Dentro de una empresa de traducción existen una serie de niveles jerárquicos que organizan la misma, y dentro de dichos niveles es necesario resaltar el papel de los traductores especializados en economía y finanzas. Su labor es completamente distinta a otro tipo de traductores, ya que deben ser muy precisos y técnicos con sus textos e interpretaciones. La terminología de éstos es muy especializada, con un alto nivel de rectitud, por lo que no es fácil aplicar un lenguaje dotado de un inmenso carácter pragmático.
Sin irnos más lejos, con el problema del COVID-19, una correcta traducción científica es capaz de salvar vidas, y más cuando está cobrando especial importancia el fenómeno de la globalización. Por ejemplo, informes oficiales de laboratorios de EEUU pueden así ser traducidos por estos profesionales y ser interpretados correctamente por médicos, científicos y demás personal sanitario para conseguir desempeñar su labor.
AUTÓNOMOS, EMPRESAS Y AGENCIAS DE TRADUCCIÓN
Como traductor se puede trabajar tanto a nivel de autónomo, como en una empresa de traducción, o en una agencia de traducción. Éstas garantizan al cliente una gran variedad de servicios de interpretación, calidad sin fallos gramaticales, sintácticos o de coherencia, e incluso un ahorro de tiempo y dinero al confiar este cometido a verdaderos profesionales. Muchas de ellas suelen contar con traductores de negocios, de conferencias, jurídicos, de localización, revisión de textos, etc.
Ya comentada la importancia de algunos de los sectores más populares del ámbito de la traducción, debería comenzar a valorarse más la ocupación de los traductores, que hacen todo lo posible en sus respectivos cometidos para que textos e interpretaciones sean las mejores para su sector.
