La Comunidad de Madrid ha publicado esta mañana un hilo en Twitter alardeando de que su estrategia contra el Covid-19 está funcionando y que se está doblegando la curva. Pero, ¿Cómo de real es esto?

Cuando he leído el hilo no he podido pensar en otra cosa que no fuera mi propia experiencia. Desde marzo todos hemos oído mil veces los pasos a seguir en caso de tener síntomas: aislarse de inmediato y llamar al centro de salud. Y eso es lo que hice yo cuando un lunes me levanté después de pasar toda la noche con fiebre. Primero me aislé en mi habitación y luego pasé la siguiente hora dedicada en exclusiva a intentar que me cogieran el teléfono en el ambulatorio. Tras muchas llamadas en las que la línea comunicaba, me respondieron.

-Centro de Salud, dígame.

-Hola, buenos días. Llamaba porque llevo toda la noche con fiebre y tos.

-Muy bien, pues voy a ver cuándo tiene tu doctora hueco en la agenda.

-Pero es que tengo síntomas de coronavirus, y soy persona de riesgo.

-Bueno… en ese caso te meteré hoy de urgencias. Sobre las 20:00 te llamará la doctora. ¿Necesita algo más?

-No, gracias.

-Que pase un buen día.

Esa fue mi conversación con el centro de salud. Si yo no llego a ser persona de riesgo habría tenido que esperar, en el mejor de los casos, tres o cuatro días a que me llamara mi médica de cabecera. Visto desde la distancia, mi reacción es el enfado. Pero en aquel momento estaba impactada. Llevaba meses esperando semanas para poder tener una cita porque la prioridad eran los casos Covid, lo cual es comprensible. Pero resulta que cuando llama un caso Covid esa prioridad desaparece. Lo fácil sería culpar a los sanitarios o a la persona de recepción que me atendió, pero al mirarlo en su contexto te das cuenta de que están haciendo todo lo posible. Que si están la mitad de la plantilla pueden atender solamente a la mitad de pacientes en un momento en el que haría falta tener más sanitarios de los habituales.

Por fin, a última hora de la tarde me llamó la doctora. Yo le expliqué mi situación: la fiebre, la tos, el dolor de cabeza… Todos síntomas de coronavirus. Y ella no dudó, me mandó a hacerme la PCR. «Lo más pronto que te puedo dar es el próximo jueves a las nueve de la mañana». Cuando oí eso no daba crédito. Estábamos a lunes y hasta el jueves no me iban a hacer la PCR. Yo no paraba de pensar en la de gente que podrían contagiar mis contactos en el caso de que yo tuviera el coronavirus y se lo hubiera pasado. «Bueno, al menos el viernes ya sabrás si lo tienes o no», pensé. Ilusa.

Por fin llegó el jueves. Lo cierto es que los síntomas habían empezado a remitir. Ya no tenía fiebre y la cabeza no me dolía tanto. Así que fui a hacerme la PCR convencida de que todo lo que tenía era una faringitis o algo por el estilo. Cuando me hicieron la prueba me recordaron que tenía que permanecer aislada hasta saber los resultados. Y se me ocurrió preguntar cuánto tardaban en dármelos. «Pues están tardando cinco días, algunos incluso llegan a la semana». Cada vez estaba más incrédula. Y enfadada.

Mientras tanto, mi familia seguía yendo a trabajar. No tenían otra opción. A mí ni tan siquiera me habían dado la baja, suerte que estaba teletrabajando. Y ya por fin, seis días más tarde me llaman para darme los resultados. La PCR era positiva. Ahora tenían que aislarse mis contactos. Pero solo con los que convivía. El resto no. Casi tuve que bajar el certificado de empadronamiento para demostrar que mi abuelo vivía conmigo. Tenía que permanecer aislada hasta el lunes. Y para mi sorpresa no me tenía que repetir la PCR. Ese lunes automáticamente dejaba de tener el virus.

Por eso me pregunto cuánto de real tienen los datos de los que hoy alardea la Comunidad de Madrid. Si no se hacen pruebas PCR no puede haber positivos. Puede que mi pareja o mis compañeros de trabajo con los que estuve unos días antes de tener síntomas lo hayan cogido. Pero como no viven conmigo no se les hace PCR. Por otro lado, los casos positivos activos son bajos. Pero, ¿Cómo vamos a saber si siguen activos o no si no se les repite la prueba?

Otra cosa que me pregunto es para qué sirve el sistema de rastreo. Desde que yo llamé informando de que tenía síntomas hasta que me dijeron que tenía Covid-19 y se aisló a parte de mis contactos pasaron nueve días. Durante todo ese tiempo podrían haber contagiado a muchísima gente. Además, me llama la atención dado que el Gobierno se está planteando rebajar la cuarentena a 10 días. Como sigamos a este ritmo, para cuando sepa si me tengo que aislar o no por contacto con un positivo ya se ha pasado el tiempo de la cuarentena.

¿De verdad están funcionando las medidas en Madrid o es que simplemente nos están dando la visión que ellos quieren? Falsear los datos no es doblegar la curva. Dejar de hacer pruebas no es bajar la incidencia. Dar de alta sin asegurarse de que no siga siendo un caso positivo no es que las medidas estén funcionando.

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