Inicio Cultura “Counterpart”: la Guerra Fría moderna

“Counterpart”: la Guerra Fría moderna

Fringe + The Americans = Counterpart

0
Poster de "Counterpart" / Fuente: STARZ

La cadena Starz estrenó el año pasado Counterpart, una de las series que más bombo ha tenido en los últimos meses y que se ha podido seguir semana a semana en España por el canal de vídeo bajo demanda HBO España

¿Y si en 1987 el mundo tal y como lo conocemos se dividió en dos? ¿Y si desde 1996 ambas realidades paralelas están en plena Guerra Fría por culpa de una gripe que arrasó el 7% de la población mundial? Así nace Counterpart. La serie escrita por Amy Berg (Da Vinci’s Demons), creada por Justin Marks (El libro de la selva) y dirigida por Alik Sakharov (Los Soprano, Juego de Tronos) se enmarca como un clásico thriller de espías en la Guerra Fría, pero con un toque de ciencia ficción moderna que la hace más atractiva.

La serie nos presenta a Howard Silk, un empleado del más bajo nivel en una agencia burocrática. Descubrirá, tras 30 años de ocupación continua, que la agencia para la que trabaja está ocultando una puerta de acceso a una dimensión paralela que pocas personas en el universo conocen. Todo cambiará cuando Prime, el Howard del otro lado, aparezca en su dimensión. Howard se verá enredado en toda una trama de espionaje y conspiración a nivel mundial entre ambas realidades.

La ciencia ficción como Macguffin

Una de las claves con las que se ha vendido Counterpart es la de ciencia ficción de mundos paralelos. Tras terminar la primera temporada, puedo afirmar que no es más que un accesorio. La serie ha mantenido en todo momento su tono y atmósfera de espías a la vieja usanza, como si de un libro de Jhon Le Carré se tratase. Los elementos de ciencia ficción nunca llegan a abrumar y son explicados con la suficiente facilidad y lentitud para que el espectador se pueda acomodar. Son un Macguffin para hilar una Guerra Fría entre mundos.

¿Cómo sería un mundo totalmente divergente a partir de 1997? Una de las bazas que podrían ser más atractivas para el espectador queda virtualmente desdibujada en el contexto de Counterpart. Los cambios son mínimos y sutiles. Solo los podemos percibir a través de burdas transiciones y un par de elementos chocantes, de los que particularmente parte la serie. Por ejemplo, por culpa de esa gripe que arrasó la población mundial la higiene es un tema clave. Más allá de eso, pocas cosas más relevantes podemos ver en esa otra dimensión.

Por lo tanto, el elemento de ciencia ficción se va diluyendo a lo largo de los episodios para configurar la serie como un thriller que aboga más por el drama personal y la trama de espionaje político que por la ciencia ficción ¿Es esto algo malo? Sí y no. A la vez que ofrece una sólida historia de espías, Counterpart desperdicia la oportunidad de crear un universo único que podría ser mucho más atractivo e imaginativo. No explorar los cambios de un universo a otro se me antoja como un caramelo sin azúcar. Está bien, pero podría ser mejor.

Fuente: Collider

El dilema del “¿Y si…?”

Uno de los focos principales de Counterpart es explorar las posibilidades. Este debate vital surge cada vez que una persona se encuentra con su doble del otro lado. Obviamente, son diferentes. Por tanto, no deja de subvertir la cuestión del dilema de convergencia. Dos personas son idénticas genéticamente en teoría, tienen un pasado común, pero se comportan de formas diferentes en ambos universos. ¿Qué es lo que nos condiciona? ¿Son tan importantes las decisiones que tomamos día tras día? ¿Es el propio entorno lo que nos condiciona a actuar de determinadas maneras?

Realmente, no puedo contestar a esta pregunta. La eterna pregunta del “¿Y si…?” lleva decenas de años rondando por la mente de la humanidad. La serie sabe explotar con fuerza este conflicto humano para hacer reflexionar sobre quién eres, cómo actúas y tus propios puntos de inflexión en tu trayectoria vital. Te cuestiona sobre el futuro y cuán definidas pueden estar nuestras posibilidades dependiendo de las vivencias personales.

Counterpart va desarrollando poco a poco este juego entre homólogos para ello. Su estructura permite descubrir primero a un Howard y luego al otro. Ver cómo se mueven ambos en las dos realidades es una baza narrativa diferenciadora que termina formando un desarrollo del personaje de J.K. Simmons de lo más interesante. Los dilemas de identidad irán situándose capítulo a capítulo, para eclosionar en los instantes finales.

Fuente: HBO

El Emmy para J.K. Simmons, por favor

El otro punto sonado de Counterpart desde sus primeros compases fue la interpretación por partida doble de J.K. Simmons. A través de pequeños detalles y gestos, la entonación de la voz y algún otro recurso interpretativo, el actor es capaz de dar vida a los dos personajes, tan parecidos, pero tan distintos. Ambos personajes han vivido situaciones diferentes, son prácticamente personas distintas, y Simmons sabe cómo plasmarlo. Sin duda, uno de los recursos que más atrapa desde el comienzo.

Aunque el actor se roba la serie para sí mismo, no hay que olvidar la labor del resto del reparto, todos ellos bastante solventes. Olivia Williams y terminando en Nazanin Boniadi, Harry Lloyd, Sara Serraiocco y Ulrich Thomsen construyen personajes interesantes que ayudan a tejer la trama de espionaje y universos paralelos. Es verdad, no tienen el peso interpretativo de J.K. Simmons, pero tampoco lo necesitan. Porque, si algo importa de verdad en Counterpart fuera de su trama de espionaje, son los dramas personales de cada protagonista. Y esto es algo que, gracias a sus actores, consigue transmitir.

Fuente: Variety

En conclusión, Counterpart es un entretenido thriller de espías con toques de ciencia ficción y un drama personal de por medio. Con un desarrollo pausado y a veces demasiado extendido, nos guía a través de una trama de espionaje entre dimensiones paralelas. Una guerra en ciernes que se mantiene bajo secreto se va destapando poco a poco. Con una segunda temporada ya confirmada antes de su estreno, esperemos a ver si Counterpart sabe ampliar su universo con acierto o cae en el error de repetirse de nuevo. Aunque si es así, al menos disfrutaremos de J.K. Simmons de nuevo.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.