Compartir
Fuente: Elena Domínguez

El Palau Sant Jordi aclamó a los miembros de la mítica banda de rock acompañados del cantante Adam Lambert en un show renovado y emotivo por la ausencia de Freddie Mercury

El pasado domingo 10 de junio, Barcelona recibió con un entusiasta aplauso a los miembros restantes de Queen, una de las bandas más importante de la historia del rock: a la guitarra, Brian May y, en la batería, Roger Taylor. Con el cantante estadounidense Adam Lambert como vocalista, les acompañaban Spike Edney (teclados), Neil Fairclough (bajo) y Tyler Warren (percusión).

El concierto lo abrió el robot que ilustró la portada del álbum News of the world en 1977 y que ahora ha sido reeditado con motivo de su 40º aniversario. El personaje cogió con sus manos la pantalla que tapaba el escenario y la subió, entre gritos del público, dejando al descubierto a la banda.

Portada del disco “News of the world”. Fuente: http://www.queenonline.com/

Sin embargo, el repertorio del concierto no se centró en este último disco, sino que el grupo interpretó una gran variedad de temas. Desde Play The Game, Under Pressure y Who Wants To Live Forever, hasta canciones míticas como Don’t Stop Me Now, I Want to Break Free, We Will Rock You o The Show Must Go On.

El punto culminante de la noche llegó con Killer Queen, donde al acabar la canción, Adam Lambert se dirigió al público. Sé lo que estáis pensando, dijo. “Oh no, no es Freddie Mercury”, entre risas. “Eso es imposible, porque Freddie Mercury solo hubo uno. Soy como todos vosotros, solo un fan”. Y el público aprobó sus palabras con un largo aplauso. Había sinceridad y honestidad en el joven cantante, quien, durante el show, no intentó imitar a Freddie; al contrario, llevó a su terreno los temas, siempre con respeto.

Aunque, sin duda, otro de los momentos de la noche fue Love Of My Life, cantada por Brian May junto a Freddie. Cuando Freddie apareció en la pantalla, tras la ovación del público, el silencio se apoderó del Palau Sant Jordi dejando que más de uno se dejase llevar por lo que sentía.

Fuente: Elena Domínguez

Fue un concierto emotivo que finalizó con We Are The Champions, entre lágrimas de algunos y aplausos de otros.

Una guitarra como escenario

El escenario, aparentemente sencillo, tenía forma de guitarra eléctrica, con el mástil como pasarela. El diseño está basado en la guitarra personalizada de Brian May, diseñada y construida con su padre en los años sesenta.

Varias plataformas subían y bajaban en él, por las que los músicos se movieron libremente. En una de ellas, Adam Lambert ascendió inesperadamente de debajo del escenario sentado encima de una cabeza de robot.

Muchos pensarán que, sin Freddie Mercury, Queen no es Queen. No, no lo es. Queen + Adam Lambert no deja de ser un homenaje más, pero con mucha fuerza y emoción y, sobre todo, a la altura de lo que fue. Un homenaje de Bryan May y Roger Taylor a su compañero y gran estrella del rock que en 1991 dejó al grupo huérfano. Un homenaje que se ha convertido en una muestra de que Queen y Freddie Mercury seguirán reinando por muchos años más.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.